Dentro de las mascotas que podemos tener en casa junto con las tortugas, los hámster son una buena opción, por su pequeño tamaño. Los niños de la casa pueden ayudar a cuidar un hámster y responsabilizarse de las tareas que exige tener esta mascota en casa y además aprenderán a respetar y amar a los animales.

Elige la raza de tu hámster 

Lo primero que debes hacer es elegir qué raza de hámster quieres.  Debes saber que los hámsters son una familia de los cricetinos. Actualmente existen 19 especies y tienen su origen en Oriente Medio y en el sureste de Estados Unidos.

Estas son las razas más demandadas:

  • Hámster Sirio o Dorado: son la raza de hámster más común. Miden aproximadamente 15 centímetros de longitud y suelen ser de color marrón con la zona del vientre blanca, no obstante, se pueden encontrar otros colores de pelaje en esta raza. Este hámster sirio, suelen vivir unos 3 años.
  • Hámster Angora: es una raza derivada del hámster Sirio, aunque no es difícil de encontrar en tiendas de animales, pero si es demandado, pues tiene un pelaje largo y sedoso.
  • Hámster Campbell: entran dentro de la catalogación de hámster enanos, miden alrededor de diez centímetros de largo. Normalmente tienen el pelo de color gris, salvo la zona del vientre, que suele lucir de color blanco. Son unos hámster muy sociables y juguetones.
  • Hámster Ruso: también conocido como hámster Siberiano. Es muy parecido al hámster Campbell, pero tienen el pelo más corto. Su esperanza de vida es algo baja, su esperanza de vida es de alrededor al año. 
  • Hámster Roborovski: es un tipo de hámster enano y mide de largo unos nueve centímetros. Suelen tener el pelo de color marrón y son unos hámster muy activos y curiosos. Normalmente prefieren vivir en pareja o en grupo.

Elige una jaula cómoda para cuidar un hámster

La jaula de su hámster debe ser de metal, con la base sólida y segura ya que si el material es malo se puede estropear y oxidar rápidamente. Debes colocarla en un lugar seguro, alejado de la luz solar directa, de corrientes de aires fuertes y de otras mascotas como perros o gatos y que puedan resultar agresivas e intimidatorias para él.

Los hámsters son muy limpios y esto se refleja en la vivienda que ocupan. Se caracterizan por ser muy organizados. En sus jaulas organizan los sectores dividiéndolos por áreas para comer, dormir y hacer sus necesidades, ten esto en cuenta a la hora de preparar su jaula.

Es aconsejable limpiar la jaula una o dos veces por semana. El procedimiento adecuado para limpiar la jaula es sacar todo su contenido y lavarla con agua, y jabón, prestando especial atención a esquinas, para evitar pulgas y garrapatas. A continuación, debes aclarar muy bien, quitándole todo el jabón. Mientras procedes con la limpieza puedes colocar al hámster en una caja arena o tierra donde se recreará escarbando.

Cuidados básicos del hámster

  • Aunque sean animales muy pequeños, es importante que cuides su pelaje cepillándolo de vez en cuando. En las tiendas de animales hay peines especiales para hamsters que debes usar.
  • También es importante cortarle las uñas cuando le crezcan demasiado. Puedes hacerlo tú mismo con un cortauñas especial para hámster, pero si no sabes cómo hacerlo, lo mejor es que lo lleves al veterinario y allí se las cortarán, y te enseñará como hacerlo.
  • Planifica una desinfección de la jaula una vez al mes para evitar parásitos. En las tiendas de animales hay productos específicos que te ayudarán en la tarea.

Cómo alimentar a tu hámster

Debes planificar su alimentación e hidratación. Para comenzar, es importante que instales el comedero lejos de la casita donde duerme, de este modo evitaremos que confunda las cosas y acabe comiendo en el lugar en el que duerme.

Tu hámster puede alimentarse 2 veces al día. Te aconsejamos que le suministres una mezcla de alimentos que vienen preelaborados y suelen contener varios tipos de semillas y maíz entre otros agregados. También les gusta mucho las frutas y verduras que deberás suministrarle en pocas cantidades.

La hidratación es de suma importancia. Asegúrate de que su bebedero esté siempre lleno de agua para evitar su deshidratación. Ten en cuenta que debes cambiarle el agua a diario. Por otro lado, debes tener en cuenta que el agua no debe llegar a tocar las virutas de madera del fondo de la jaula, si esto pasara podría alterar el estado del material y facilitar la proliferación de hongos, lo que a su vez podría provocar que el hámster enfermara. 

Presta atención a las crías

Si te planteas tener varias de estas mascotas y de diferente sexo, a pesar de que tengan algunas semanas de vida existe la posibilidad que tengan crías. De ser así, procura separar la pareja ya que la hembra puede lastimar al macho con la intención de proteger a sus retoños.

Por otro lado, es muy habitual que la hembra al parir tenga un comportamiento de canibalismo con sus crías. Esto ocurre especialmente cuando tiene muchas crías, generalmente decide comerse a las más débiles, para poder asegurarse de que el resto sobrevivirán y que va a poder cuidar de ellas. Si quieres evitar que la hembra se coma a las crías debes, en primer lugar, si el macho está en la jaula, separarlo. No debes tocar a las crías hasta que hayan pasado al menos dos semanas, ya que si lo haces puedes hacer que el olor de las crías se altere, la madre no los reconozca y, por tanto, los rechace y se los coma.

También debes proporcionar comida a la madre de manera abundante, durante esta temporada es importante incluir en la alimentación proteínas, es recomendable darle huevo cocido y rociar sus semillas con aceite de hígado de pescado.

El ejercicio es fundamental para tu hámster

Uno de los entretenimientos más utilizados por esta mascota es la rueda de ejercicio. Mediante esta ruedita podrá ejercitarse a diario, de hecho, es muy importante que lo haga, pues en la jaula no tiene espacio suficiente para que puedan correr todo lo que debieran. No obstante, como alternativa a los diferentes remedios caseros, existen otros juguetes que pueden ayudar a que tu hámster se ejercite, como la pelota para correr en exteriores, se trata de una pelota en la que puedes introducir a tu hámster dentro, de modo que podrá correr fuera de la jaula sin riesgo a que se meta en huecos pequeños de la casa.

También es interesante equipar la jaula con tubos y accesorios que le permitan realizar recorridos ligeramente complejos, ya que así el hámster estará siempre más activo. Lo importante es que se mantenga en forma.