Conviértete en un auténtico tapicero

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¿Cómo hacer... ?

Cómo tapizar una silla y dejarla como nueva

Tapizar una silla puede ser un buen truco para renovar la estética de los viejos muebles. Te damos la solución para personalizarlas a tu gusto.

Para tapizar una silla solo se requiere de conocimientos básicos en bricolaje y ser un poco manitas para los trabajos en casa. Si a ello le sumamos una buena caja de herramientas y motivación, seguro que podremos con todo, no hay nada mejor que el ahorro de dinero para ponernos manos a la obra.

Tapizar una silla puede ser una tarea un poco compleja, sobre todo si nunca se ha hecho antes, pero hay muchos remedios caseros con los que podemos contar. A pesar de ello, puede resultar más fácil de lo que se puede llegar a pensar en un principio.

Para saber cómo tapizar una silla es importante seguir una serie de pasos para lograr un buen resultado. De esta forma, se podrá dar una vida nueva a esos muebles viejos que todos tenemos en casa y cambiar la decoración a la moda.

Qué herramientas y materiales necesitamos para tapizar este tipo de muebles

Podemos tener la idea de tapizar la silla, pero hay que hacer un repaso para saber si contamos con todo lo necesario. Sin las herramientas y materiales adecuados no podremos realizar un trabajo correcto. Para realizar este proceso necesitaremos:

  • Destornillador de punta plana.
  • Tijeras afiladas.
  • Arpillera.
  • Cinchas elásticas.
  • Una grapadora grande.
  • Espuma para el relleno de la silla.
  • Telas para tapizar sillas.

Como se puede ver, no se requiere una gran cantidad de material, además no son demasiado caros. Si nos falta alguno de ellos, podremos adquirirlo a un bajo coste para realizar esta tarea. A ello, hay que sumar que el proceso es más sencillo de lo que puede parecer en un principio, y la nueva decoración puede estar en poco tiempo. 

Tapiza tu silla paso a paso

Es cuestión de organizarse bien para tener tiempo libre y hacer un poco de bricolaje. Lo primero que hay que hacer es separar el asiento de la estructura. Para ello, tendremos que utilizar la punta plana del destornillador para poder soltar los tirafondos. De esta forma conseguiremos hacer que salga el bastidor.

El siguiente paso es retirar las grapas que son las encargadas de sujetar firmemente la tapicería a la madera. Con la punta plana del destornillador podremos ir haciéndolo poco a poco. En este paso debemos tener cuidado de no dañar la madera. Lo mejor es sacar las grapas un poco y cuando estén un poco sueltas, utilizar un alicate. De esta forma, podremos sacarlas por completo sin hacer palanca y sin dañar la madera.

Ahora ya tendremos la estructura de la silla vacía. Es el momento de colocar las cinchas elásticas sobre el bastidor. Aunque serían suficientes cuatro, no importa si ponemos una más para más seguridad. Ahora lo que hay que hacer es poner la silla de una forma que nos resulte más fácil fijar las cinchas.

Pondremos primero las cinchas de un lado a otro, procurando que tengan la misma separación entre sí. De esta forma se repartirá mucho mejor el peso. Primero fijaremos un extremo de una cincha con las grapas, tensaremos bien y la fijaremos en el otro extremo. Debemos hacer este proceso hasta que estén las cinco cinchas de un lado.

Ahora hay que poner las otras cinchas que van de lado a lado, aunque el proceso es ligeramente diferente. Hay que fijar el extremo con las grapas en un lado, pero debemos llegar al otro extremo intercalando la cincha entre las que ya están puestas. Hay que hacerlo por arriba y por abajo hasta llegar al otro extremo, donde tensaremos la cincha y la graparemos. Solo trabajando de este modo, conseguiremos una estructura firme.

Una vez teniendo la parte que aguantará el peso y proporcionará consistencia a la silla, toca cubrir con la arpillera. Con la grapadora iremos fijándola a una parte del bastidor, la tensaremos y volveremos a graparla en el otro lado. Después haremos lo mismo en el extremo contrario, asegurándonos de que queda bien tensada.

Cómo añadir la espuma y la tela para el tapizado

Cuando hemos llegado a este paso, toca añadir la espuma para hacer que la silla sea cómoda. Hay que colocarla sobre la arpillera y las cinchas y debe sobresalir por todas las partes del bastidor. Por ello, hay que buscar una espuma grande y compacta, que sea resistente y proporcione la máxima comodidad. Una vez colocada, procurando que quede bien por todos lados, debemos cortar el sobrante. Así, nos aseguraremos de que queda correctamente ajustada de tamaño.

El siguiente paso es añadir la tela para el tapizado. Sobre la espuma pondremos la tela, colocándola lo más centrada posible. Si tenemos ayuda, mucho mejor, así podremos hacer el trabajo de una forma más fácil.

En este caso, haremos lo mismo que con las cinchas, primero fijaremos en un lado y graparemos. Tensaremos bien y graparemos el otro extremo, volveremos a tensar y graparemos los extremos que faltan. Debemos asegurarnos de que hay suficiente tensión para que no se formen arrugas y cortar el sobrante de tela con las tijeras.

Cuando acabemos el proceso, ajustaremos bien el bastidor al asiento, usando unos tirafondos para fijarlo bien. Con este último paso ya habremos tapizado la silla. Por último si las sillas son de metal, puede que solo necesiten una buena mano de pintura o papel para cambiar su aspecto.