El ahorro no es una virtud, es una metodología

El ahorro no es una virtud, es una metodología

¿Cómo hacer... ?

Cómo ahorrar dinero y mejorar tu economía doméstica

Te damos algunos consejos sobre cómo ahorrar para que puedas contener los gastos al máximo y mejorar tu economía doméstica.

Adquirir un hábito de ahorro es importante ya que nunca sabes cuándo va a surgir un imprevisto en el que vas a necesitar unos euros de más. Lo ideal es adquirir ese hábito desde niños, no obstante, nunca es tarde si la dicha es buena. Lo que realmente es necesario es que tengas la constancia suficiente para lograr tu objetivo de ahorro de dinero y que tengas una buena estrategia, ya que en general siempre se puede ahorrar algo. Sigue leyendo si quieres saber cómo ahorrar dinero con éxito.

Fija una meta de ahorro

Ganarás motivación si fijas un objetivo al ahorro y aumentarán las probabilidades de que lo consigas sin demasiado esfuerzo. Para comenzar necesitas responderte a tres preguntas “¿Para qué quiero el dinero?”,  “¿Cuánto dinero necesito?” y “¿Cuánto tiempo necesito para alcanzar el objetivo?”.

En caso de que aún estés desarrollando disciplina ante el ahorro lo más recomendable es que empieces por objetivos que supongan una cantidad de dinero no demasiado alta y que el plazo de tiempo para lograrlo sea realista dentro de tus posibilidades. Una buena idea es intentar ahorrar para darnos un capricho, de este modo aumentará también la motivación y, por otro lado, en caso de que necesitemos el dinero ante una situación de apuro económico podremos contar con los ahorros, aplazando el capricho.

Si tu disciplina de ahorro ya está bien desarrollada, puedes plantearte otro tipo de metas más serias sin miedo a fracasar.

Revisa tus gastos

Para poder ahorrar dinero con éxito debemos tener un pleno conocimiento de todos nuestros gastos, es la mejor forma de detectar en qué productos y servicios se nos va el dinero y de cuales podemos prescindir.

Hay muchas aplicaciones para nuestro móvil o para PC que nos pueden permitir llevar la contabilidad doméstica de forma muy ordenada y sencilla, sin embargo, basta con una libreta y un bolígrafo para poder controlar todos nuestros gastos.

Cada mes debemos tomar nota de qué gastos se hacen, agrupando por varias categorías. Por ejemplo: Alimentación, ocio, ropa… etc… Si tomamos así las anotaciones, será mucho más cómodo, a la par que fácil, revisar si hemos hecho algún gasto indebido o si se puede reducir el dinero que estamos gastando. 

Analiza y establece una estrategia

Una vez que tenemos nuestros gastos bajo control, lo que debemos es intentar reducirlos en medida de lo posible, por ejemplo, cambiando de compañía de telefonía si queremos ahorrar en nuestra factura de teléfono, comprando marcas blancas para ahorrar en alimentación, etc…

Llegados a este punto, ya podemos establecer una estrategia de ahorro, hay varias que puedes elegir y/o adaptar a tu caso particular, es decir, si no puedes separar tanta cantidad de dinero como pide el sistema, prueba a reducirla:

  • Regla 50-30-20: consiste en dividir nuestros ingresos en tres partes, el 50% irá destinado a los gastos de las necesidades básicas, el 30% será el porcentaje destinado a caprichos y el 20% es la cantidad de dinero que destinaremos al ahorro.
  • Método del sobre del ocio: este método consiste en introducir a principios de mes en un sobre el porcentaje de dinero del mes que queremos destinar al ocio. En caso de que se gaste todo el dinero antes de que finalice el mes, deberemos recurrir a ocio de coste cero y, si sobra dinero a final de mes, lo guardaremos como dinero de ahorro.
  • Sistema escalonado semanal: se trata de ahorrar el lunes 1€, el martes 2€, el miércoles 3€, etc… hasta el domingo en el que guardaremos 7 euros. De esta forma cada semana ahorraremos 28€, que a final de mes se convierten en 112€ y tras un año habremos ahorrado 1344€. Podemos adaptar este sistema a nuestra situación personal, si queremos ahorrar más podemos guardar cada día dos euros más o si ganamos poco dinero en nuestro trabajo, podemos aumentar la cantidad de ahorro diaria en 50 céntimos, por ejemplo.
  • Sistema del resto: con este sistema, simplemente debemos cada día guardar las monedas que sobran de la realización de la compra. Requiere que paguemos en efectivo nuestras compras y que antes de ir a comprar hagamos un cálculo de lo que nos va a costar lo que vamos a comprar para que sobre una cantidad de dinero adecuada.

Comienza a ahorrar

Para evitar tentaciones de recoger nuestros ahorros antes de tiempo es recomendable utilizar una hucha de las que requieren romperse para extraer el dinero. También puede ser útil abrirse una cuenta en el banco donde únicamente ingresaremos dinero, pero esto suele requerir gastos derivados del mantenimiento de la cuenta por lo que es más recomendable emplear una simple hucha.

Elijamos el método que elijamos, éste va a “obligarnos” a guardar cierta cantidad de dinero de forma diaria, semanal o mensual. Es importante que llevemos un seguimiento personal de los ingresos que hacemos en nuestra hucha o cuenta de ahorro. Para que no decaiga la motivación es una buena idea anotarlo, preferiblemente en una libreta, de esta forma veremos nuestros progresos, aumentará la constancia y la disciplina de ahorro y estaremos más motivados para continuar.

Consejos para ahorrar en nuestro día a día

Para poder ahorrar con éxito, si no hemos sido capaces hasta ahora es porque no nos lo habíamos planteado bien y nos gastábamos hasta el último euro. Normalmente nos parece imposible ahorrar dinero y es habitual escuchar “Con mi sueldo no puedo”. 

Para finalizar, vamos a darte unos cuántos consejos básicos para que puedas ahorrar más en tu día a día y te resulte más fácil guardar más dinero.

  • Haz todos los meses un presupuesto bien definido.
  • Busca ofertas y compra marcas blancas. No hace falta que compres cosas de menos calidad a las que estás acostumbrado/a, pero puedes buscar productos muy similares a menor precio y muchas veces hay ofertas que podemos aprovechar y dejamos escapar por no estar atentos a ellas. Preocúpate más de estar al día en cuanto a ofertas se refiere.
  • Reduce los gastos en la casa: Si no prestas suficiente atención al consumo de calefacción, agua o luz, entre otros, es el momento de intentar controlarlo más.  
  • Evita ir a comprar comida con hambre: está demostrado que cuando tenemos hambre compramos más alimentos por impulso que por necesidad.
  • Evita caer en ofertas que no necesitas: siempre que veas una oferta, sea del tipo que sea, plantéate si realmente necesitas lo que te ofrecen.
  • Planifica las épocas de mayor gasto: vacaciones, Navidad, vuelta al cole o renovación de seguros de hogar y vehículos siempre llegan en el peor momento, aunque ya sabíamos que estaban ahí. ¡Anticípate!