Trucos de cocina

Cómo limpiar la cubertería correctamente para que dure más tiempo perfecta

No hay día en el que no cojamos un cubierto y sin embargo no prestamos atención a la hora de limpiar la cubertería. ¿Sabías que siempre deberíamos secarla a mano?

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Si algo usamos cada día varias veces es la cubertería. Un elemento de nuestras cocinas básico y en cuyo mantenimiento no solemos fijarnos, tal vez porque llevamos con un tenedor en la mano desde que tenemos memoria. Pero lo cierto es que su limpieza consta de ciertos detalles que nos pueden ayudar a mantenerla perfecta mucho más tiempo. 

Siguiendo estos pasos a la hora de limpiar la cubertería de nuestros hogares, comenzaremos a notar la diferencia en el aspecto de cucharas, cuchillos y tenedores. 

Ahora bien, no necesita el mismo tipo de cuidados una cubertería de acero que de plata. Por eso vamos a diferenciar los pasos. 

Cómo limpiar una cubertería de acero

Las cuberterías de acero son las más habituales en todos los hogares debido a su gran resistencia ante el desgaste. Pero tras varios usos, las piezas pierden ese brillo con el que las compramos y parecen sucios aunque estén recién fregados. Incluso la suciedad comienza a marcarse con más facilidad. 

Por ello lo mejor es realizar los siguientes pasos tras cada uso:

Lavar la cubertería a mano 

  1. Lavar con agua y jabón usando la parte suave de la esponja, salvo que haya algún resto más complicado, para lo que emplearemos la cara áspera. 
  2.  Aclarar con agua.
  3. Secar inmediatamente después. Solemos dejar los cubiertos escurriendo, pero lo mejor para que no aparezcan manchas es secarlos tras fregarlos a mano.

En caso de que no puedas fregarlos después de comer, no los dejes en remojo. Acláralos para que no queden restos que puedan endurecerse y déjalos en el fregadero, pero nunca dentro de recipientes con agua. 

En el caso de que tu cubertería tenga el mango de madera, deberás lavarla también a mano, ya que la madera sufriría mucho en el lavavajillas. Y en este caso es aún más importante secarlos al momento para que no absorban la humedad. Cuando la madera comience a verse más desgastada, puedes pasar un algodón con unas gotas de aceite de oliva o corporal por los mangos para que recuperen su buen aspecto. 

Limpiar la cubertería en el lavavajillas

Si tenemos lavavajillas, es conveniente utilizar el cesto que viene con ellos especialmente indicado para colocar los cubiertos. De este modo no chocará con el resto de la vajilla pero es importante que tampoco saturemos con muchísimos cubiertos este cesto porque no se limpiarán bien y pueden arañarse entre sí. 

Cómo recuperar el brillo de una cubertería de acero

Cuando notes que el brillo comienza a desaparecer, solo tienes que mezclar una parte de vinagre con tres de agua y usar la mezcla para humedecer en ella un paño. Frótalo en cada pieza de tu cubertería de acero, aclara con agua y seca con un paño limpio. Verás el resultado al instante. 

Para que el brillo aguante más tiempo intacto, nunca guardes los cubiertos mojados y evita roces o arañazos disponiéndolos de forma ordenada dentro de los cajones, agrupados por tipo de cubierto. 

Cómo limpiar cubiertos de plata

Las cuberterías de plata suelen estar cargadas con gran valor sentimental en la mayoría de los casos. Sumado a que se trata de piezas más delicadas y sensibles, se ven reservadas a ocasiones especiales pero su limpieza es igualmente importante para que dure más tiempo en buenas condiciones aunque la saquemos muy poco. 

Para limpiar la cubertería de plata después de haberla usado solo hay que emplear una esponja suave y jabón neutro. En su caso, si resulta complicado retirar restos de comida de ellos, podemos dejarlos en remojo. 

Una vez limpios, se recomienda humedecer con alcohol un paño suave para repasar cada pieza con él, secarlos después y guardarlos. Si este paso lo hacemos con guantes de tela, muchísimo mejor para evitar dejar huellas y así guardarlos en perfecto estado hasta el próximo uso. 

Introducir la cubertería de plata en el lavavajillas queda complemente desaconsejado debido a su delicadeza. 

Limpiar cubiertos de plata con bicarbonato

Cuando los cubiertos de plata comienzan a ensuciarse aunque no los hayamos usado podemos limpiarlos usando bicarbonato de sodio, aunque también podemos hacerlo tras haberlos usado para comer. 

Primero debemos lavarlos de forma normal con agua y jabón, aclararlos y secarlos con un paño. Después, ponemos en un cuenco un par de cucharadas de bicarbonato de sodio y vamos añadiendo agua muy poco a poco hasta formar una pasta. 

Usando un paño o bien un cepillo de dientes suave, frotamos cada pieza con esta pasta, realizando movimientos suaves. 

Acláralos de nuevo y, con otro paño o algodones, repásalos con alcohol. Después podrás secarlos y guardarlos. Lucirán su brillo como el primer día. 

Cómo guardar la cubertería de plata

Guardar la cubertería de plata de forma apropiada hará que dure más tiempo limpia y en buen estado. Debe ser en un lugar seco y oscuro, preferiblemente en el interior de un cajón o armario y dispuestos sobre una bandeja de almacenaje con la superficie aterciopelada o de seda. Y también es importante guardarla agrupada por el tipo de cubierto, es decir, tenedores con tenedores, cuchillos con cuchillos...para evitar que se rocen y arañen.