La central nuclear de Almaraz, en Cáceres.

La central nuclear de Almaraz, en Cáceres. Wikipedia

Ecología Energía nuclear

España paraliza temporalmente el almacén nuclear de Almaraz y negociará con Portugal

Acuerdo entre Rajoy, Costa y Juncker para desbloquear el conflicto por el almacén de residuos nucleares.

Juan Sanhermelando Bruselas

Acuerdo amistoso entre el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el primer ministro portugués, António Costa, para tratar de resolver el conflicto provocado por los planes de España de construir un almacén de residuos nucleares en la central de Almaraz (Cáceres). En la consecución del pacto ha sido fundamental la intercesión del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que ha impulsado el diálogo entre Madrid y Lisboa, según ha dicho su portavoz.

La consecuencia más inmediata del acuerdo es que Portugal retirará la denuncia contra España que presentó en enero ante el Ejecutivo comunitario. Lisboa alegaba en su queja que las autoridades españolas no han evaluado el posible impacto transfronterizo del almacén nuclear, algo que contraviene las normas de la UE. El Gobierno luso teme que el proyecto acarree riesgos medioambientales cerca de su frontera, ya que la central de Almaraz está a 100 kilómetros.

A cambio de la retirada de la denuncia, España se ha comprometido a paralizar temporalmente el almacén nuclear de Almaraz. Compartirá con Lisboa toda la información pertinente en materia medioambiental y de seguridad nuclear. Además, organizará en el plazo máximo de dos meses una visita sobre el terreno de las autoridades lusas a Almaraz, a la que también asistirán funcionarios de Bruselas en calidad de "árbitros independientes".

España tendrá en cuenta las dudas de Lisboa

Mientras dure este proceso, el Gobierno de Mariano Rajoy no emitirá ni ejecutará la autorización para comenzar las operaciones en Almaraz. "En este periodo de tiempo, España se abstendrá de tomar cualquier medida que pueda considerarse irreversible por cualquiera de las partes del acuerdo, o que pueda influir en el resultado de las consultas con Portugal", establece el acuerdo.

En su lugar, las autoridades españolas garantizan que examinarán y tendrán en cuenta "de buena fe y con espíritu constructivo" cualquier reserva legítima de Portugal. "Y se tomará en consideración, en aras de unas buenas relaciones de vecindad, cualquier medida proporcionada que pueda servir para abordar las legítimas consideraciones de Portugal".

"Consideramos que, ante los inmensos desafíos económicos, sociales y geopolíticos a los que se enfrenta la UE en la actualidad, debemos concentrar nuestros esfuerzos en afrontar estos desafíos. En este contexto, las controversias entre Estados miembros que son aliados tradicionales deben resolverse rápidamente, en un espíritu de cooperación y consenso", dice la declaración conjunta que han firmado Rajoy y Costa.