Marruecos activa una nueva estrategia hídrica.
Marruecos cambia de estrategia: recupera 1.200 hectáreas, mejora un 95% la vida de los árboles y gana al desierto
La Agencia Nacional de Aguas y Bosques de Marruecos da un giro radical a su política medioambiental con el despliegue de los Waterbox.
Más información: Marruecos cambia de estrategia: quiere que el 60% del agua potable venga del mar antes de 2030 tras años de sequía.
La ANEF realiza un giro radical en su política medioambiental a través del despliegue masivo de los denominados "reservorios inteligentes", también conocidos como Waterbox. Este innovador sistema tecnológico está diseñado específicamente para combatir la desertificación galopante y revivir áreas críticas del país.
La iniciativa forma parte de un plan nacional de reforestación que busca restaurar de forma prioritaria los ecosistemas degradados en las zonas más áridas y semiáridas de la geografía marroquí.
El mecanismo, cuya fase piloto se ha consolidado con éxito en la región de Souss-Massa, consiste en un dispositivo autónomo que se instala en la base de los árboles durante su plantación.
Su función principal es capturar de forma pasiva tanto el agua de lluvia como la condensación de la humedad ambiental y el rocío nocturno. Una vez almacenada, esta tecnología previene la evaporación provocada por las altas temperaturas e infiltra el agua de manera gradual y directa en la raíz de la planta, optimizando al máximo cada gota.
Marruecos "revoluciona" la vegetación
Los resultados obtenidos hasta el momento confirman la viabilidad y el éxito ecológico de este ambicioso plan, registrando tasas de supervivencia de los árboles plantados superiores al 95%.
Gracias a esta tecnología, el país ya ha logrado recuperar más de 1.200 hectáreas de terrenos degradados, priorizando el sistema de especies nativas clave de alto valor ecológico y económico, como el argán.
Este avance representa un hito fundamental para la protección de la biodiversidad local y la contención del avance del desierto hacia zonas habitadas, y marca también una nueva victoria de Marruecos frente a su escenario árido.
La iniciativa, a fin de cuentas, se integra dentro de una macroestrategia del gobierno marroquí para modernizar la gestión de sus recursos hídricos en un contexto de crisis climática global que cada vez amenaza a más países, pero especialmente a territorios como Marruecos que llevan años encadenando una sequía extrema y preocupante.
El despliegue de los reservorios de humedad se complementa con otros proyectos punteros en el país, como la red de mallas de captación de niebla en el Anti-Atlas y la aplicación de inteligencia artificial en la red nacional de riego.
Con este conjunto de medidas, Marruecos busca acelerar la transición hacia un modelo de resiliencia climática que asegure tanto el abastecimiento de agua como la preservación de sus entornos naturales, con un sistema que claramente es capaz de vencer al desierto y alargar la vida de la vegetación.