Isabel Salado, bióloga española: "Si perdemos a los lobos habrá un efecto cascada y el ecosistema se desestabilizará"
Isabel Salado, bióloga española: "Si perdemos a los lobos habrá un efecto cascada y el ecosistema se desestabilizará"
La experta sostiene que el lobo es un depredador de primer orden y su pérdida puede acarrear serias consecuencias y riesgos graves.
Más información: Ni Asturias ni León: los lobos ibéricos tienen un nuevo feudo en España con un total de 23 manadas, el doble en 10 años.
Isabel Salado, de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), ha sido muy clara lanzando una alerta: la desaparición de los lobos puede acarrear serios problemas para el equilibrio del ecosistema y hay que protegerlos a toda costa. A través de la agencia SINC, la experta sostiene que estos animales son más importantes de lo que pensamos.
El problema ahora mismo con los lobos es doble: la aparente recuperación numérica del lobo ibérico oculta una realidad biológica crítica, puesto que la especie en sí está perdiendo diversidad genética y se enfrenta a un estado de conservación extremadamente desfavorable.
Salado explica que el lobo no es solo una especie más, sino un depredador de primer orden absolutamente imprescindible para la salud de los ecosistemas europeos y españoles. Su desaparición o control excesivo no supone ningún punto positivo para que puedan hacer su función en la naturaleza.
Isabel Salado alarma sobre el peligro que corren los lobos.
"Tiene un efecto cascada"
Aunque generalmente el lobo sea uno de los animales más temidos de nuestro territorio, lo cierto es que tienen un valor único, porque regula las poblaciones de otras especies, como ciervos y jabalíes, actuando como una barrera natural contra enfermedades. Sin él, aumenta la densidad de estas presas y, con ello, el reservorio de virus como la Peste Porcina Africana.
Es decir, como indica Salado, su eliminación puede acabar desencadenando un terrible efecto cascada que afectaría a todas las especies de la cadena, y esto se pone más sobre la mesa que nunca debido a que actualmente los lobos ya no están "estrictamente protegidos" con caza permitida en casos muy concretos y específicos en España.
La sobrepoblación de herbívoros sin control natural conduce al sobrepastoreo, impidiendo que la vegetación se regenere, afectando al esqueleto de los bosques: "Si se elimina el lobo, tiene un efecto cascada, puede afectar a otras especies del ecosistema y todo se desestabiliza", explica Salado a SINC.
Además, en los últimos 50 años la diversidad genética ha disminuido de manera sustancial, y hasta se han detectado niveles variables de endogamia y una notable fragmentación genética, lo que indica que las poblaciones están aisladas a pesar de habitar áreas geográficas continuas.
La bióloga cree que es vital favorecer la conectividad entre las poblaciones ibéricas y otras europeas para evitar la depresión por endogamia y garantizar su viabilidad a largo plazo.
Si bien el punto positivo es que en España se han detectado múltiples nuevas manadas de lobos ibéricos, hay que tener en cuenta los factores de hibridación -incluso con perros- y las condiciones en las que se encuentra la especie, algo que Salado refleja maravillosamente.