Sociedad

Ainhoa Salcedo, la diseñadora que maneja un pequeño imperio de vestidos de novia desde un pueblo de Zamora

11 septiembre, 2021 09:00

En la calle Campo de Marte de Zamora capital se ubica La Couture, el showroom nupcial más grande de Castilla y León con más de 200m2. Casi sin llamar la atención a primera vista, esta tienda recibe clientas de 54 países del mundo que llegan en busca de su vestido de boda ideal, a sabiendas de que en su interior pueden encontrar una minuciosa selección de más de 400 vestidos de novia desde 40 euros. La clave del éxito de La Couture reside en que, de esa magnifica selección, la clienta puede elegir y hacer modificaciones de todo tipo y prácticamente crear un vestido nuevo y exclusivo hecho a medida. Y detrás de todo este pequeño imperio de la moda nupcial está la diseñadora Ainhoa Salcedo, que maneja su próspero negocio desde un pequeño pueblo de la comarca de Tábara.

Ainhoa tenía claro desde siempre que crear moda era su objetivo en la vida. En una charla con El Español-Noticiascyl relata que "desde pequeñita hacía bocetos de abrigos, pantalones, vestidos... y hasta les ponía el precio con las etiquetas". Esta vallisoletana de raíces carbajalinas cosió sus primeros botones a los cinco años y, a partir de ahí, máquinas de coser infantiles o 'Mi tejedora' como regalo en Navidad, retales por todas partes y una Signer heredada de su vecina, a la que "pillé bajándola de un cuarto sin ascensor porque ya no la quería y me la volví a subir a casa con 12 años". Una innegable pasión por su profesión, la cual reconoce que es "muy bonita, pero muy dura, y aunque ahora esté de moda, realmente, es un trabajo muy sacrificado y yo he llegado a trabajar más horas que tiene el día y siempre pensé que tendría que sacrificar tener pareja o hijos por ello". Pero gracias a este duro trabajo, ahora Ainhoa compagina La Couture en Zamora y Valladolid, y posibilidad de acudir a cualquier provincia, con un canal de consejos de boda en YouTube y la crianza de sus "dos mejores creaciones": Yago y Ainhoa.

Pero esto no ha sido llegar y besar el santo. Ainhoa se ha formado en las mejores escuelas del país y de Europa. La diseñadora comenzaba sus estudios en la Academia de Corte y Confección Elvira San Juan de Valladolid, para luego estudiar su carrera Accademia d'alta moda KOEFIA en Roma, donde pudo hacer prácticas con prestigiosas marcas como Valentino, Gattinoni y Fausto Sarli. En esta escuela de Roma (solo existe otra igual en París) aprendió la técnica del 'moulage", que se trata de hacer con tela directamente el vestido sobre el cuerpo o maniquí. Además completó su formación con dos másters en la escuela de moda Felicidad Duce de Barcelona, donde tuvo su primer taller para trabajar a la vez que estudiaba. Y una vez adquiridos todos los conocimientos que necesitaba, la diseñadora volvía a su Valladolid natal para intentar salir adelante en plena crisis de 2008. Tras varios trabajos en las pasarelas de Barcelona 080 y Gaudí Novias, con Victorio & Lucchino o Rosa Clará, Ainhoa comenzaba a recibir encargos de conocidos, a los que atendía "en una mesita que me había dejado mi padre en su casa". Cuando la cosa se fue poniendo seria, la diseñadora alquilaba su primer local en la Plaza de la Universidad de Valladolid para abrir su primer atelier de vestidos de novia y de fiesta "completamente a medida". 

Un modelo de negocio con vestidos de novia al alcance de todas pero únicos



Tras cinco años en su primera tienda, Ainhoa tomaba un nuevo rumbo y decidía orientar su trabajo a ofrecer vestidos de novia e invitadas a buen precio, pero que todos y cada uno de ellos fueran "únicos y de diseño". Fue en aquel entonces cuando le llegó la noticia del cierre de una tienda de novias en Zamora a la vez que una llamada de su abuela carbajalina diciendo que la echaba de menos. Así nació la primera Couture Novias en Zamora, vendiendo vestidos multimarca transformados a gusto de la clienta para que fuera "exclusivo y hecho a su medida". Todo con los conocimientos acumulados a lo largo de los años por Ainhoa creaba sus propias técnicas de patronaje y confección a medida con los que consigue que cualquier vestido "quede perfecto a cualquier cuerpo femenino".

Con este modelo de negocio, La Couture de Zamora se convertía en todo un éxito, a la que acuden novias de toda España, Portugal y hasta 54 países de todo el mundo y que llevaron a la diseñadora a abrir la segunda sede en Vitoria, que se convertía en el showroom nupcial más grande de Euskadi, y un año más tarde la tercera tienda en Valladolid. Fue gracias a este proyecto que, en 2018, Ainhoa Salcedo ganaba el premio a 'Mejor Empresa de Moda Novel' en la Pasarela de la Moda de Castilla y León. Un galardón que impulsaba las tiendas La Couture para su expansión y permitía abrir una fabrica propia bajo la firma Ainhoa Salcedo Couture "para poder vestir a todas las chicas en su estilo con la mejor calidad-precio", ofreciendo sus creaciones a otras tiendas nupciales. 

Ahora y tras años de consolidado trabajo, La Couture ofrece un servicio integral de imagen para las novias e invitadas que acuden a sus tiendas. Ainhoa se preocupa porque sus dependientes tengan una formación, no solo en confección sino en todo lo que tenga que ver con imagen y complementos. La diseñadora presume de que "el 80% de las novias que acuden a La Couture se van con el vestido elegido", gracias a este completo servicio que mueve sobre todo a través de las redes sociales. 

Y es que Ainhoa es una creadora incansable que, a parte de hacer sus diseños y gestionar las tiendas, tiene sus propios canales de YouTube, donde da consejos sobre moda, confección, bodas y maternidad. Una mujer todoterreno que hace años bromeaba con sus amigas sobre "pillar un zamorano con tractor y tierras", y que al final se vino a Zamora, en principio, solo por su proyecto y el reconocimiento que le permitió ampliar su negocio, pero se quedó porque le llegó el amor con un zamorano con tractor y tierras, que la ha llevado a asentar su base de operaciones en un pequeño pueblo tabarés, con sus correspondientes problemas de conexión e infraestructuras. Pero Ainhoa se confiesa feliz de donde está y muy orgullosa de que sus pequeños "pasen sus primeros años de vida" en Zamora.