Sociedad

ENTREVISTA | Augusto Cobos: “Yo trabajo al lado y aún no he ido a ver las luces de Navidad”

26 noviembre, 2020 09:10

“La incidencia a 14 días bajará de 800 esta semana en la provincia de Valladoli”, aseguraba el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Valladolid, Augusto Cobos, en la primera parte de la entrevista publicada este miércoles en el que hacíamos un repaso a la situación epidemiológica de la provincia.

ENTREVISTA | Augusto Cobos: “La incidencia a 14 días bajará de 800 en la provincia de Valladolid esta semana” 

En esta segunda parte charlamos con Cobos sobre la hostelería, sobre los confinamientos por provincias en caso de estar en distintos niveles de alerta, como confirmó en el día de ayer el vicepresidente Francisco Igea, que informó de que Ávila y Segovia serán las primeras provincias que cambiarán de color en el semáforo, de luces navidad y de muchas cosas más.

Pregunta. ¿Cree que el cierre de la hostelería está dando los resultados que se buscaban?



Respuesta. A  partir de esta semana vamos a ver resultados positivos. Todo lo que implique restricción de movilidad y disminución de contactos sociales supone una reducción de la tasa de contagios. Eso es innegable.

P. El vicepresidente Francisco Igea confirmaba este miércoles tras Consejo de Gobierno lo que se barruntaba ya tras la reunión del lunes con hostelería, consejeros y demás, y se comenzarán a levantar las restricciones, por ejemplo en Ávila y Segovia desde el viernes. Eso sí, siempre que la incidencia baje de 400 a 14 días o de 200 a 7. ¿Ve acertadas estas medidas?



R. Son las decisiones que se reflejaron en el último acuerdo de la Junta cuando se adaptan todas las medidas a los diferentes niveles de riesgo en los que se puede encontrar una provincia. Se trata de esas diferencias entre nivel 1, 2, 3, 4. El acuerdo 76/20 de la Junta establece las medidas que se deben adoptar en cada uno de esos niveles. En en nivel 4 se establece la posibilidad de que el Consejo de Gobierno adopte medidas extraordinarias como ocurrió el 6 de noviembre con el cierre de la hostelería o centros comerciales.

Cuando bajemos de esa incidencia acumulada de 400 estaremos en nivel 3 por lo que las medidas serán completamente distintas. El Consejo de Gobierno, como informó ayer el vicepresidente Igea, ha establecido el nivel 3 para las provincias de Avila y Segovia, lo que supone que desde este viernes estos dos territorios se verán un poco más aliviados en sus restricciones.

P. Para que esto ocurra, por ejemplo en la provincia de Valladolid, aún queda porque se reduce la incidencia acumulada pero seguimos en 869 en los últimos 14 días y en 379 en los últimos 7. ¿Cómo lo ve? ¿Se atreve a poner fecha para bajar de nivel?



No me atrevo a poner fecha para que se puedan levantar las restricciones en Valladolid 



R. El vicepresidente ha señalado este miércoles que la incidencia de 400 a 14 días se podrá analizar con cierta holgura siempre y cuando la incidencia a 7 días sea menor de 200, y por lo tanto refleje de forma consistente una tendencia decreciente. Creo que ese puede ser el dato que nos permita tener esperanzas pero en una situación como la actual no me atrevo a poner fecha para que se puedan levantar las restricciones en Valladolid.

P. Los cierres perimetrales por provincias en distinto nivel también se plantearon el lunes y lo confirmó el vicepresidente Igea ayer. ¿Cómo lo ve?  



R. Este es un tema que explicó la consejera de Sanidad hace más de un mes. Los confinamientos perimetrales en una situación en la que la incidencia es más o menos homogénea en toda la Comunidad no tienen sentido. En muchas ocasiones, cuando adoptamos una medida como el confinamiento de una localidad, esta medida por sí sola no reduce la incidencia, pues para eso lo que necesitamos es limitar y reducir la actividad social. Lo que hace el confinamiento es evitar que la transmisión salga o se extienda fuera de esa localidad.

Si hay una provincia que consigue bajar de los 400 de incidencia y pasa a nivel 3, de alguna forma tendremos que intentar protegerla. No se trata de castigarla o confinarla sino de evitar que ciudadanos de provincias que están en nivel 4 vayan a esta de nivel 3 que va a reducir restricciones, podrá abrir la hostelería y favorecer actividades turísticas y comerciales por lo que puede ocurrir que gente de otras provincias acuda a las de mejor nivel y es lo que queremos evitar, ese efecto llamada. Queremos proteger a esas provincias que mejoren sus niveles. 

P. ¿Cómo ve la situación en los hospitales vallisoletanos? La ocupación en las UCI del Hospital Río Hortega, por ejemplo, roza el 90%. ¿Preocupado?



R. La presión hospitalaria es el dato que más nos preocupa. Muchas veces tomamos como referencia la incidencia acumulada a 14 días, como variable que marca la evolución y que nos dice si estamos bien o mal, pero en realidad lo que condiciona la evolución en la Comunidad es el nivel de presión hospitalaria. 

Podemos tener un índice de contagios muy alto, con un porcentaje de asintomáticos que están siendo detectados pero tener una presión baja. Esa situación es perfectamente sostenible por parte del sistema sanitario. Pero si tenemos una incidencia de contagios alta, o sostenida, con casos graves, con las UCI casi a tope y con un porcentaje alto de enfermos COVID lo que estamos haciendo es cerrar el espacio para los enfermos con otras dolencias. Es aquí donde llegan los problemas.

P. Cómo valora el delegado territorial de la Junta en Valladolid las imágenes del centro de Valladolid, como la calle Santiago, llenas de gente?



Yo trabajo al lado y aún no ido a ver las luces de Navidad



R. Se trata de una cuestión de responsabilidad individual. La iluminación navideña en Valladolid va a estar dos meses, hay espacio suficiente para que la gente pueda programar sus actividades y acudir al centro a verla cuando considere oportuno y seguro para su propia salud.

No entiendo esos comportamientos que llevan a que todos vayamos el primer fin de semana a ver el encendido. Yo trabajo al lado y aún no ido a ver las luces de Navidad. Me queda un mes y medio para poder disfrutar de ellas una tarde. Es una cuestión de responsabilidad.

No podemos culpar, o yo no lo voy a hacer, a un ayuntamiento por poner unas luces de Navidad en la calle. Evidentemente, sin comercios abiertos, bares, etc. aumenta el número de personas que salen a pasear pero que vayan todos al mismo sitio y a la misma hora no lo entiendo.

P. Se le preguntó al vicepresidente Igea el pasado jueves por este asunto y parece que no quiso entrar en una nueva polémica con el alcalde de la ciudad, Óscar Puente.



R. No es cuestión de entrar o no en polémicas. Los ayuntamientos han puesto su iluminación y cada uno decide la espectacularidad que quiera darle. El hecho de que acudas o no a verlas, teniendo dos meses para hacerlo, es una decisión que tomas tú bajo tu responsabilidad. Otra cosa sería si esas luces fuesen a estar solo cuatro días encendidas, por lo que sí que podríamos acusar a un ayuntamiento de fomentar el efecto llamada pero en este caso no ha sucedido esto. Es cuestión, repito una vez más, de responsabilidad individual.

P. ¿Cómo vio el tira y afloja entre Puente e Igea durante la primera ola con el tema Fiestas y asuntos varios?



R. Mi trabajo es el de colaborar y ser el representante de la Junta con todas las administraciones y lo único que puedo decir es que la respuesta, por parte de Subdelegación del Gobierno, Diputación de Valladolid y del conjunto de ayuntamientos de la provincia ha sido, en todo momento, extraordinaria. Mi objetivo es conseguir que ese trabajo y esa coordinación entre todas las administraciones se siga manteniendo.

P. Polémicas a un lado, ¿qué le dicen los rastreadores? ¿Qué se está haciendo mal?



Muchas veces te preguntas qué estamos haciendo mal para que todavía haya esa falta de conciencia social de muchas personas respecto a la importancia de guardar cuarentena o aislamientos



R. Trabajamos muy de cerca con los rastreadores. Me gustaría destacar el protocolo que se firmó con la Delegación del Gobierno para que la Policía Nacional y la Guardia Civil colaborasen también en esa labor de seguimiento y control de cuarentenas. En la provincia de Valladolid, además de la Policía Local de la capital, otras seis policías de municipios como Arroyo de la Encomienda, Medina del Campo, Laguna, La Cistérniga, Medina de Rioseco o Tordesillas también colaboran activamente.

Desde la Delegación Territorial de la Junta enviamos además un listado de sospechosos de incumplimiento por parte de los rastreadores ya sea por una persona que se resiste a dar información, no coge el teléfono y demás. Las historias que nos cuentan los rastreadores son de lo más variopintas y muchas veces te preguntas qué estamos haciendo mal para que todavía haya esa falta de conciencia social de muchas personas respecto a la importancia de guardar cuarentena o aislamientos.

P. Algunas personas de las que esperan el resultado, positivo o negativo, se siguen saltando esa cuarentena previa y ponen en riesgo a los demás… Pero resulta complicado de entender para muchos que se tienen que quedar en casa sin ir a trabajar y sin saber si son positivo o negativo.



R. Hay muchos factores. Es cierto que necesitamos que estas medidas sanitarias vengan acompañadas de medidas económicas y tendríamos que saber que el hecho de quedarnos en casa por padecer la enfermedad debe conllevar una baja laboral pero el problema no está solo en el ámbito laboral porque tenemos casos, por citarte situaciones concretas, que están esperando el resultado de su PCR y, a pesar de ello, han ido al tanatorio o al funeral en su pueblo y han provocado un brote. Personas, contacto directos con positivos, que han seguido acudiendo al colegio o a la facultad, a clase. Gente en los pueblos que se ha ido a hacer la compra siendo positiva cuando los ayuntamientos han creado canales para que les lleven la compra a casa. Son situaciones de una absoluta irresponsabilidad.

P. ¿Es la vacuna, que parece ya más cerca, la solución?



R. Aquí entra la esperanza. Que los datos que van facilitando las empresas fabricantes de vacunas son esperanzadores. Eso va a ayudar pero la solución no va a ser de un día para otro y habrá algunas medidas que se mantendrán a lo largo del tiempo. El hecho de que llegue la vacuna no va a suponer que podamos quitarnos la mascarilla en enero o que empecemos a juntarnos en eventos masivos. Hay muchas cosas que creo que van a permanecer en el tiempo.

P. Seguramente no se esperaba cumplir un año como delegado territorial de la Junta tras todo esto ¿Cómo lo ha vivido?



R. La verdad es que no. Ha sido inesperado y complicado. Al principio es muy difícil y parece que no estás preparado para ello pero en la provincia de valladolid se ha desarrollado un trabajo fundamental de colaboración entre todas las administraciones y ha hecho que todo haya sido más fácil de llevar.