Valladolid

Manifiesto del Día Internacional del Déficit de Atención e Hiperactividad

26 octubre, 2018 20:11

Manifiesto íntegro leído en el Ayuntamiento de Valladolid con motivo del Día Internacional del Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH):

Para una persona que recibe un diagnóstico de TDAH, es duro aceptar que hasta ese momento (desde la frivolidad y el desconocimiento) un “no quiere”, “es una vago”, “me toma el pelo”, “se le olvida todo”… se transforma en un NO PUEDO. Tienen limitaciones para concentrarse, organizarse, parar y pensar…

Pero más duro todavía es sentir que día sí y día también nuestros derechos son cuestionados y ninguneados, es decir, sentimos que no encajamos o no nos DEJAN encajar en esta sociedad.

Existe un cuestionamiento frívolo y despiadado del diagnóstico. Se PERMITE, desde los responsables sanitarios, educativos y sociales, desde el SILENCIO, que se niegue la existencia del TDAH. ¡¡BASTA YA!! QUEREMOS un posicionamiento REAL y VISIBLE de las instituciones.

Al llegar a los 18 años seguimos sin ENCAJAR, el tratamiento farmacológico SE ELIMINA e incluso se da de alta. El argumento es que la medicación NO está definida para el ADULTO. ¡¡NO ES CIERTO!! En este momento, en caso de que el tratamiento se lleve desde la infancia, se puede continuar con él. Como poco es curioso que si el coste del tratamiento lo asume la persona SÍ puede tomar la medicación. Se nos vuelve a discriminar por una cuestión económica. SÍ o SÍ pedimos continuación de la intervención pública a lo largo de la vida.

Si la persona con TDAH se diagnostica en edad adulta, que normalmente es por la presencia de limitaciones y dificultades graves a nivel laboral, de pareja, relaciones sociales y que, probablemente, con una intervención a edad temprana no habría llegado a esta situación, en este momento no se nos PERMITE ENCAJAR por:

  • Falta de profesionales públicos con conocimiento y conciencia sobre el TDAH. NECESITAMOS formación de los profesionales públicos.
  • Falta de reconocimiento de nuestra Sanidad de la persistencia y cronicidad continua en la edad adulta.
  • Una limitación en el acceso a la financiación pública de alguno de los medicamentos indicados en las guías de la práctica del trastorno reconocidas a nivel mundial.
  • Una limitación en el acceso a puestos de trabajo a pesar de que las diferencias cerebrales, propias del trastorno, traen consigo fortalezas y habilidades únicas que pueden ser de gran beneficio en el lugar de trabajo si se las reconoce y utiliza, como se recoge en el manifiesto de este año de ADHD EUROPE.