Valladolid

Olmedo y su amor eterno por el número siete

7 octubre, 2018 14:18

Siete plazas con sus siete fuentes. Siete iglesias con sus siete conventos. Siete pueblos dentro de su alfoz con sus siete casas de realengo y siete entradas a través de sus siete arcos, no hay duda de que el municipio que ensalza la obra de Lope de Vega “El Caballero de Olmedo”  es, sin lugar a dudas, “La Villa de los siete sietes”.

La localidad pucelana, ubicada a unos 44 kilómetros de la capital del Pisuerga y que cuenta en la actualidad con algo más de 3.500 habitantes,  debe su nombre a la abundancia de olmos que existían en la zona y fue una de las poblaciones conquistadas por Alfonso VI antes de 1085 y que sería repoblada en 1093, otorgándosele el fuero de Roa.

Pedro ‘El Cruel’ estuvo en la villa en 1353, huyendo además de su esposa para reunirse posteriormente con María de Padilla, cuya hija adulterina Constanza, conocida como la Duquesa de Lancaster, recibió Olmedo y otros territorios a cambio de la renuncia a sus derechos a la corona que acabaría otorgando en 1388.

La importancia de la localidad vallisoletana en la época no hay más que contemplarla bajo el refrán: “Quién señor de Castilla quiera ser, a Olmedo de su parte ha de tener” y es que Felipe V, el primer Borbón rey de España concedió a Olmedo un privilegio que sería firmado por sus sucesores.

Olmedo es cuna de grandes hombres que han contribuido a levantar tanto Castilla como España. Ignacio Ortega y Cortes, fiscal del Consejo de Órdenes y adicionador de las obras de Diego de Covarrubias, Juan de Sarmiento, consejero de Órdenes que inició la historia de la Orden de Alcántara y muchos otros…

Es también territorio de leyendas como la del escudo, las cruces o la del Canal, en la que el amor triunfa y de la que les hablaremos en próximos escritos y también es tierra de buena gastronomía, con el lechazo o los mudejaritos como manjares estrella.

Olmedo es un municipio místico, bello, que ama el teatro como el que más y también el número siete, ese que le ha llevado a ser denominada como ‘La Villa de los siete sietes’ por esos siete bellos elementos que definen su historia.

 

Imagen: Ayuntamiento Olmedo.