Salamanca

Guijuelo despide en funeral a su párroco tras cuatro décadas

4 mayo, 2018 07:26

Un nutrido grupo de guijuelenses se desplazaba esta mañana hasta Salamanca para dar el último adiós a Horacio López López, el que fuera párroco de la Villa durante 41 años. A primera hora de la mañana medio centenar de personas subía al autobús habilitado por la Parroquia para poder asistir al funeral que se celebraba en la Casa de la Iglesia en Salamanca.

El alcalde, Francisco Julián Ramos Manzano, junto a el que también fuera primer edil de la Villa, Alfonso Salinero, y otras personalidades, acompañaban a los muchos guijuelenses que esta mañana han querido despedirse de este párroco tan querido. El Coro parroquial y los sacerdotes que actualmente ejercen en Guijuelo, Gregorio Ramos, Andrés González y Amable García junto a otros curas que en algún momento han pasado por la Villa como Antonio Martín ‘Toñejo’, don Matías o Blas Rodríguez también quisieron estar presentes y acompañar a la familia de don Horacio.

El sacerdote guijuelense Policarpo Díaz fue el encargado de proclamar unas palabras de recuerdo hacia la figura del que dijo “un ejemplo de evangelización”. Asegurando que “siempre ha sido un referente en mi vida religiosa”. Policarpo Díaz protagonizó uno de los momentos más emotivos de la ceremonia. Tras las exequias, el entierro tendrá lugar esta tarde a las 18:00 horas en Peñalvo, pueblo en el que Horacio López pasó su infancia.

Horacio López, nacía en Carrasco (Salamanca) el 12 de febrero de 1935. Siendo su padre el encargado de una finca ganadera, el que fuera párroco de Guijuelo pasó una infancia en el campo hasta que apadrinado por ‘los señoritos’ de dicha finca pasase a cursar estudios en el Seminario de Salamanca. Es ordenado sacerdote el 28 de Marzo de 1959. Su primera parroquia fue Las Casas del Conde, donde ejerció el ministerio pastoral un año. En 1961 fue nombrado párroco de Salvatierra de Tormes y Aldeavieja donde trabajó como párroco hasta 1970, año en que sería nombrado párroco de Guijuelo.

A lo largo de estos 41 años al frente de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción ha pastoreado con sabiduría y grandes dotes de humanidad la Comunidad cristiana de Guijuelo en comunión con todos los sacerdotes que ha tenido como compañeros (Pepe Egido, José Manuel, Sebastián, Cesar, Matías, Paco, Ángel, Carlos). Cabe resaltar en su trayectoria sacerdotal el haber ayudado a forjar en el ministerio pastoral a los seminaristas que han pasado por nuestra parroquia, confiados por el Seminario Diocesano a su cuidado y discernimiento, y que hoy son sacerdotes (Juanjo, Antonio, Policarpo).

“Era un hombre muy abierto, muy discreto y con una gran formación”, explicaba esta misma mañana, Ángel Juanes, el director del Coro que comenzó su trayectoria a la par que las funciones de sacerdote de Don Horacio. En esa misma línea, Ana Mª Benito García, que ayudaba en las labores del hogar a este párroco una vez que falleció su madre, doña Bernarda, calificaba al padre como “una persona buena. Amigo de todos y sobre todo de los más necesitados”.

Hoy Guijuelo despedía al que pasara más de cuatro décadas al frente de la Parroquia en el inicio de su viaje hacía la eternidad. No es más que el primer homenaje que le hará la Villa, que ya le reconoció entregó en 2011 la Medalla de Oro, ya que en fechas próximas se oficiará en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción una misa en su recuerdo.