Salamanca

Virginia Rivas propone una pausa en medio del caos acústico

1 marzo, 2018 06:47

La sala 5 del museo de arte contemporáneo Domus Artium 2002 (DA2) acoge hasta el 13 de mayo la exposición 'Soundscape' de Virginia Rivas. Podrá visitarse de martes a viernes de 12.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas, y los sábados, domingos y festivos de 12.00 a 15.00 y de 17.00 a 21.00 horas.

"En una sociedad sobreestimulada auditivamente, el ser humano, enfermo por fatiga sonora, deja de percatarse de los sonidos más débiles o de aquellos que se ha acostumbrado a escuchar, aunque no sepa de dónde provengan", destacan los organizadores de la muestra.

Virginia Rivas propone una pausa, en medio de un caos acústico, en forma de razonamiento. "Al fin y al cabo, el arte no puede ser únicamente una experiencia estética, sino que debe ir más allá y provocar que el espectador reflexione, cuestione, indague y descubra. Defendamos, pues, el arte como manifestación y acción intelectual. Y es precisamente la acción uno de los pilares imprescindibles de este proyecto", añaden.

Esta artista se recrea en la búsqueda de la intervención del público, ella no ejecuta o crea para la sumisión sino que pretende agitar la mente y reclamar una reacción. Todo aquel que se adentre en la sala expositiva puede decidir, tocar, oír y sentir y es su consentimiento a formar parte de la exposición lo que completa las propias obras. Asimismo, al instalar toda una serie de frases en lienzos, cajas de luz y neones, la artista dirige a los espectadores para consecutivamente dejarlos perdidos en la abstracción del significado (social y personal), esperando que ellos mismos busquen su propia salida. De esta forma, el lector no percibe una única lectura sino que, por el contrario, las alternativas se multiplican y se ramifican.

Más allá de su ferviente interés por la participación activa y por el uso de la tecnología, Virginia Rivas recurre a la dicotomía entre lo visible y lo audible y a la compleja relación entre emisor y receptor. 'Soundscape' es un diálogo, no únicamente visto en la forma de usar el sonido y esperar la respuesta del espectador, sino que también es un diálogo de manifestaciones artísticas, donde combina con soltura las cajas de luz, el audio, la fotografía y, sobre todo, la pintura.