Salamanca

Debate en Vitigudino sobre los efectos de metales pesados en ganadería

11 febrero, 2018 07:47

El Centro Cultural de Vitigudino ha acogido este sábado una conferencia sobre los ‘Efectos de los metales pesados en la ganadería’. El acto, organizado por la plataforma ciudadana Coordinadora No a la Mina de Uranio se enmarca en el trabajo que se lleva realizando en los últimos meses para informar a la ciudadanía sobre el proyecto minero en la provincia de Salamanca.

El doctor Francisco Soler, catedrático de Toxicología de la Universidad de Extremadura, con una experiencia docente e investigadora de treinta años, ha expuesto alguno de sus trabajos al respecto. Ha destacado que los animales, cuando superan determinados niveles, sufren una intoxicación con efectos patológicos e incluso la muerte.

El profesor Soler ha comentado el estudio de una caso concreto de ovinos que pastaban en una finca de Ciudad Real próxima a una mina y donde se demostró que cuando la carne de los animales no superaban los niveles máximos permitidos para su consumo, sí los superaban las muestras de hígado, riñones y sangre.

También expuso otro caso de intoxicación en Barruecopardo de bovinos y ovinos por ingesta de residuos de la mina. Y comentó que los pastos, cuando superan unos niveles máximos permitidos, no pueden utilizarse para alimentar al ganado. Son riesgos posibles por efectos de las explotaciones mineras.

El profesor Soler afirmó que una mina de uranio a cielo abierto supone un riesgo real para la ganadería, de tal manera que los niveles de metales pesados que se han encontrado en algunos animales están dentro o rozan el riesgo de peligro real. El Catedrático en Toxicología afirmó que “quien diga que no existe un riesgo de toxicidad para los animales es que desconoce los últimos estudios científicos publicados en enero de 2018 sobre la mina de Barruecopardo”.

Así, hincapié en que existe un riesgo real para la salud pública, derivado del consumo de esos animales por parte de las personas. “Es evidente que sacar al exterior o la simple exposición de cualquier tipo de tóxico, está generando un peligro a toda la naturaleza y al hábitat que hay alrededor. El peligro real también está unido al polvo que va a haber en el ambiente o al propio riesgo de la contaminación de las aguas y de los acuíferos, y al de los pozos que se realizarán en estas zonas mineras”, matizó el profesor.