León

Para Antonio Silván todos los días deberían ser 8 de marzo

8 marzo, 2018 14:18

El alcalde de León, Antonio Silván, acompañado de la Corporación Municipal, representantes de otras instituciones, el Consejo Municipal de la Mujer y leoneses, en general, ha encabezado el acto central del Ayuntamiento de León con motivo del Día Internacional de la Mujer. Durante el acto, se ha guardado un minuto de silencio por las víctimas de la violencia de género y la concejala del área de Mujer, Marta Mejías, ha procedido a la lectura del manifiesto elaborado y consensuado por el Consejo Municipal de la Mujer.

El alcalde considera que es fundamental “renovar el compromiso de todos y seguir trabajando por la igualdad objetiva”, a lo que añadió “se ha recorrido un camino pero aún queda camino por recorrer”.

Antonio Silván ha asegurado que tenemos la obligación de estimular a la sociedad por la igualdad y añadió que “las mujeres son la base de la sociedad. El feminismo no es excluyente sino integrador y el artículo 14 de la Constitución Española que recoge el principio de igualdad como norma fundamental dentro de la convivencia democrática son razones todas ellas para seguir renovando el compromiso por la igualdad”.

Para Silván “todos los días es 8 de marzo y debemos hacer examen de conciencia y trasladarlo a cualquier ámbito de la convivencia, el personal, el laboral, el social, el ciudadano… y dar ejemplo de igualdad y trasladar mensajes de igualdad efectiva”. “Una sociedad moderna no debe perder ninguna oportunidad para lograr ese objetivo”, añadió.

Antes de la lectura del manifiesto por parte de la concejala de Igualdad, Marta Mejías, se guardó un minuto de silencio por las víctimas de la violencia. En este sentido, el alcalde recordó que es un día muy oportuno para decir “basta ya” a la violencia de género, y especialmente, la violencia contra las mujeres. “Es inadmisible que en una sociedad moderna hablemos de violencia de género”. Recordó que en cada Pleno municipal se guarda un minuto de silencio por las víctimas para “remover conciencias sobre unos sucesos que nunca deben producirse”.