Región

Una vida marcada por el fútbol

4 mayo, 2018 11:27

“Como cuando empecé el fútbol femenino no tenía mucha repercusión, me fijé en David Villa, a nivel de posición, de verle en el Valencia y en la Selección, aunque siempre he tenido como referencia a Andrés Iniesta por lo que significa como jugador y por los valores que representa como persona. A todo el que le gusta el fútbol tiene que tener un hueco para Andrés”, asegura Alicia Carranza Quevedo, la delantera de un C.D. Parquesol que ha alcanzado la tercera posición dentro del Grupo V de la Segunda División Femenina en esta temporada que acaba de finalizar.

Los quince goles de nuestra protagonista han tenido mucha parte de culpa de esta buena clasificación. Alicia se define como “una chica alegre y muy exigente consigo misma” y también como “una persona comprometida”, fuera de la cancha, y como “una futbolista con buena visión de juego y que sabe asumir su rol en cada partido” dentro del terreno de juego.

La pucelana nos confiesa que a lo largo de sus catorce años como futbolista (empezó con siete añitos) ha tenido que sacrificar muchas cosas para llegar a ser la jugadora que es pero asevera que para ella “el fútbol lo es todo” y que al fin y al cabo “ha sabido compaginar bien el tiempo para estar con familia y amigos”.

La huella del Juventud Rondilla

Imagínense, hace algo más de 14 años. Pónganse en situación. Una chiquilla se dirige en el patio del colegio hasta la pista en la que sus compañeros de clase (chicos) juegan al fútbol. Se integra rápidamente y ya no se despega ni un minuto de la bola hasta los 21 años que atesora hoy en día.

Así fue como Alicia Carranza se presentó un buen día en casa para decir a sus padres eso de “Papá, mamá, quiero ser futbolista”, en una petición que fue aceptada “con apoyo” y de manera inmejorable por unos progenitores que siempre han arropado a su hija en este complicado mundo del deporte rey.

Con tan solo siete añitos, Alicia entra a formar parte del Juventud Rondilla, un equipo que como ella misma dice “le formó como futbolista y como persona” y “le acogió de manera inmejorable con mucho respeto” llegando a asegurar incluso que “todo lo que es, tanto como futbolista como como persona a día de hoy, es gracias al equipo humano que allí se encontró”.

Esta futbolista nos cuenta que “la primera temporada fue complicada” pero que en la segunda “disfrutó mucho porque fue apoyada” dentro de un equipo formado por chicos “sin ningún tipo de discriminación” y porque consiguieron “ganar la Liga” en un año en el que, como apunta, “les salió todo”.

 

Una chica comprometida y la llamada de la Selección

“Como persona me defino como una chica alegre, deportista, comprometida y que se exige mucho. Como futbolista también estoy siempre muy comprometida con mi equipo, tengo una buena visión de juego y creo que asumo bien mi rol en cada partido, que no es siempre el de meter gol”, nos confiesa la Pichichi del CD Parquesol.

Nuestra protagonista comenzó jugando como defensa y centrocampista, aunque este dato es algo engañoso, ya que en los primeros años los entrenadores suelen rotar de posición a los pequeños, para que se diviertan en cada posición. Sin embargo, en el caso de Alicia se vio desde el principio que “tenía la portería entre ceja y ceja” y que, también hay que reconocerlo, eso de defender no se le daba nada bien.

Alicia nos cuenta además que “no se arrepiente” de haber tenido que “sacrificar muchas cosas por el fútbol” y añade que, ante todo, siempre hay que “tener los pies en el suelo” ya que “sin humildad no se va a ninguna parte”.

Estos valores y su buen hacer dentro del campo además del “trabajo y el sacrificio” hicieron que recibiera la llamada de la Selección de Castilla y León para participar en el Campeonato de España Sub-12, justo después de conquistar la liga con el Juventud Rondilla, en algo que le hizo “una ilusión tremenda” y que sirvió de trampolín, a la postre, para su carrera futbolística.

 

El nacimiento del Rayo Simancas

Tras jugar durante unos años entre chicos, surgiría el Rayo Simancas, un equipo formado íntegramente por un grupo de féminas de la Escuela, que comenzó siendo pequeño pero que acabaría siendo el germen del C.D. Parquesol que conocemos hoy en día gracias a la labor de Santos, el presidente que se encargó de “formar y coordinar el equipo”.

Antes, con solo 15 años, Alicia afrontó una de las decisiones más “duras” de su vida dejando el C.D. San Viator y apostando por jugar la Liga Regional femenina con el Rayo Simancas, llegando incluso a debutar marcando dos goles en  División Nacional.

“Con 15 años recién cumplidos, Javier Martín, mi entrenador, me llamó para jugar en el equipo de Liga Nacional porque se había lesionado la delantera. Me dio minutos al final del partido en Salamanca y firmé un debut soñado con dos goles que sirvieron para empatar el partido tras ir perdiendo 2-0 y que sumaron para conseguir la salvación al final de la temporada”, asegura.

Tras esto, el Rayo Simancas se traslada al C.D. Parquesol, hace cinco años, los que lleva Alicia sumando éxitos y victorias gracias a sus goles 15 esta temporada que han contribuido a que su equipo haya acabado en la tercera posición de la tabla clasificatoria.

La delantera nos cuenta además que durante algún partido, en un tema que está tristemente muy de actualidad, ha escuchado “algún comentario machista” desde fuera y por parte de padres que ha sido, sin embargo, “rápidamente callado por los futbolistas desde el campo que siempre han mostrado respeto hacia las chicas” que deciden practicar este deporte.

El fútbol como estilo de vida

Con dos referentes de quilates como David Villa y Andrés Iniesta, esta tremenda jugadora nos cuenta que para ella “el fútbol lo es prácticamente todo” porque “desde pequeña decidió dedicarse a ello” y  añade que “cuando llegas a Liga Regional o Nacional el sacrificio que conlleva es duro” pero asevera que “lo ha sabido compaginar bien” para sacar tiempo para estar con sus amigos y familia.

Alicia no duda en afirmar que “la brecha entre el fútbol masculino y femenino es grande” pero que se “está reduciendo porque el fútbol femenino se está haciendo un hueco” y apunta a ese Atlético de Madrid – Madrid FF del pasado 17 de marzo que logró reunir a 22.000 espectadores en el Wanda Metropolitano.

La delantera del Parquesol añade en esta entrevista que “a día de hoy no tiene salario” aunque al tener su club convenio con la Universidad Miguel de Cervantes recibe “una beca universitaria” para cubrir el precio de sus estudios. También añade que “le encantaría vivir de su pasión”.

El sueño de Alicia, que no se olvida nunca del Grado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte que está cursando en la UEMC, pasa por compaginar esto con su pasión y por “llegar a jugar en la Primera División del fútbol español”. Talento, humildad y trabajo no le faltan para lograrlo.