Región

Los médicos ya salen a la calle: "Estamos hartos"

17 marzo, 2018 07:25

Las organizaciones que conforman el Foro de la Profesión Médica (colegios, sociedades científicas, estudiantes, decanos…) se manifestarán el próximo 21 de marzo ante la sede del Ministerio de Sanidad para protestar por la pérdida de poder adquisitivo acumulada desde el año 2010 y otros derechos perdidos. Así, se suman al ‘invierno caliente’ de manifestaciones de funcionarios en general, jubilados, policías y guardias civiles.

Como muchos facultativos no podrán acudir ese día por motivos laborales, el sindicato médico CESM de Salamanca ha llevado a cabo este viernes una concentración de cinco minutos en el hospital Clínico para mostrar su hartazgo. La principal reclamación de los médicos es salarial, de una subida del 9% con respecto a la retribución que perciben actualmente que volvería a colocarles en niveles anteriores a la crisis. Pero a esta demanda se unirán otras como la recuperación de derechos tales como la jornada de 35 horas, la formación continua, el aumento de plazas MIR o medidas para luchar contra la precariedad y la temporalidad en el Sistema Público de Salud.

Cabe recordar que la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) considera “una tomadura de pelo y brutal discriminación para los facultativos” el acuerdo firmado ayer por el Ministerio de Hacienda y los sindicato de la Mesa de la Función Pública (CCOO, UGT y CSIF) sobre retribuciones de los funcionarios.

A su juicio, aunque se establece un incremento general del 8,8% en tres años, sólo un 6,1% se encuentra garantizado, mientras que el resto se hace depender del crecimiento económico y el cumplimiento de los objetivos de déficit. Los médicos entienden que esto supondrá, en el mejor de los casos, que en 2020 igualarán el salario que cobraban diez años antes, cuando comenzaron los recortes, mientras que en el peor escenario significará estar cinco puntos por debajo de lo que cobraban entonces.

Además, el sindicato médico asegura que el acuerdo no contempla compensar a los facultativos por el recorte que sufrieron en su salario base en junio de 2010, más de 9% frente al 5% de media en el sector público, y da por amortizado lo perdido desde entonces por la congelación de las nóminas. “Una parte sustancial de la subida prevista queda al albur del comportamiento de la economía estatal y autonómica, y en concreto de una variable, como es la del cumplimiento del objetivo de déficit, supervisada por la Unión Europea y en la que España dista de haber sido un alumno disciplinado en los últimos ocho años”, añade CESM.