Región

Adif entierra el Plan Rogers y propone al Ayuntamiento dos alternativas

11 febrero, 2017 13:22

El presidente de Adif, Juan Bravo, ha descartado por completo el Plan Rogers y ha limitado el soterramiento a una de las dos alternativas (la más costosa) que ha propuesto al Ayuntamiento, además de tener la intención de evitar el concurso de acreedores de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad (SVAV).

Bravo ha hecho estas declaraciones a los medios de comunicación después de reunirse con el alcalde, Óscar Puente, este viernes. El presidente de Adif ha incidido en que la situación ideal es hacer un plan de viabilidad “realista” sobre la SVAV y el proyecto ferroviario en Valladolid y ha asegurado que el concurso de acreedores es “la peor situación posible porque perdemos el control sobre las decisiones”.

Por ello, en caso de que el Ayuntamiento no quiera continuar adelante con el proyecto, ha propuesto una liquidación ordenada en la que Adif y Renfe asumirían de manera anticipada el 100 por cien de los 404 millones de deuda para, en los años siguientes, recuperar parte de la misma. En concreto, el Ayuntamiento tendría que aportar 42 millones de euros y la Junta 32 en caso de dicha liquidación ordenada.

Junto con la deuda, Adif y Renfe asumirían los nuevos talleres y toda la infraestructura del pinar de Antequera, además de mantener el compromiso de concluir la variante para que el tráfico de mercancías no tenga que utilizar la misma red que el de pasajeros, “eso se va a realizar en cualquiera de los casos, al igual que el túnel rodado y el peatonal en Pilarica”, ha precisado Bravo.

Dos alternativas

Sobre el soterramiento, Bravo ha dejado claro que “el Plan Rogers es inviable, los números no salen en términos económicos como hace catorce años, porque el contexto es muy diferente y aunque se mantenga una línea de crecimiento es muy difícil que se llegara a aquellos niveles”.

Por ello, hay que estudiar fórmulas de integración de la Alta Velocidad en Valladolid. El presidente de Adif ha propuesto dos concretas sobre las que el Ayuntamiento tendría que decidir en la junta general de la SVAV el próximo día 16, ya que ambas opciones tienen como condición también la modificación del Plan General de Ordenación Urbana.

Juan Bravo ha incidido en que en ambas opciones “tanto Adif como Renfe están dispuestas a asumir su parte y su aportación y por lo que he hablado con el consejero de Fomento entendemos que la Junta también, por lo que debe ser el Ayuntamiento quien decida ya que la parte más esencial es la que afecta al urbanismo de la ciudad”.

En ambos casos Adif y Renfe continuarían asumiendo la deuda actual, cantidad que comenzarían a recuperar con las primeras ventas de los suelos y con la previsión de que a partir de 2025 los socios (Ayuntamiento y Junta) también fueran recuperando las aportaciones que previamente habían realizado, ha detallado Bravo.

También en las dos opciones se cuenta con construir la nueva estación de autobuses junto a la actual estación de tren y liberar los terrenos que ahora ocupa la estación de autobuses. “Son dos escenarios prudentes y que se pueden abordar en un plazo razonable de tiempo”, ha puntualizado el presidente de Adif.

Integración blanda

Es la opción menos costosa, sin soterramiento y con varias actuaciones de permeabilidad que aún estarían por definir. En esta opción, el Ayuntamiento tendría que aportar 72 millones de euros a lo largo de 10 años para un proyecto que costaría 354 millones.

“Aún hay que pormenorizar en qué consistiría y vamos a trabajar en los próximos días en detallar lo máximo posible las opciones que contempla esta opción, que abarcaría la misma extensión que el soterramiento parcial”, ha indicado Bravo sobre los túneles o las actuaciones que pueda recoger la opción de integración blanda.

Soterramiento parcial

La segunda de las alterativas sería un soterramiento parcial al norte y al sur de la estación de trenes actual, que quedaría en superficie. Así, se soterrarían 1,1 kilómetros de vía al norte y 1,2 al sur, llegando hasta Pilarica.

Este proyecto costaría 522 millones de euros y, como ha asegurado Bravo, la diferencia de precio entre esta y la primera alternativa tendría que ser asumida asumir por el Ayuntamiento. Es decir, tendría que aportar 237,5 millones de euros, mientras que Renfe, Adif y Junta aportarían la misma cantidad en las dos opciones.

“Adif está en muchas sociedades como esta en España y queremos dar un tratamiento homogéneo a todas y es asumir la parte proporcional en cada una que supone la integración en superficie, de tal forma que la diferencia con un soterramiento la asuma cada Ayuntamiento, porque entendemos que es algo que genera unos grandes beneficios para la ciudad a nivel urbanístico”, ha argumentado Bravo.

Teniendo en cuenta las pendientes necesarias para que el tren llegara en superficie a la estación, el soterramiento llegaría por el sur hasta la calle Eslava y por el norte hasta Pilarica.

Venta de suelo

En los dos casos, la previsión de Adif es que se liberen para su venta 800.000 metros cuadrados de edificabilidad, con los que se generan unos ingresos de 803 millones de euros a lo largo de los próximos quince años, previsión de realización de las obras, “para dar un margen sensato y que no se amplíen en exceso las actuaciones porque eso podría derivar en sobrecostes”.