Región

"Este cura se daba paseos nocturnos manoseando a los alumnos pequeños"

2 febrero, 2017 16:00

Desde que saltara el escándalo por los supuestos abusos sexuales protagonizados por el ex párroco de Tábara, José Manuel Ramos Gordón, hacia al menos dos alumnos del Seminario de la Bañeza en los 80, han ido surgiendo nuevas voces que se unen a las acusaciones de aquellos antiguos alumnos del sacerdote, esta vez desde el Colegio Juan XXIII de Puebla de Sanabria, hoy en día IES Valverde de Lucerna, donde también impartió clase.

Los testimonios puestos en común por varios de ellos en las redes sociales han trascendido a la luz pública para denunciar que también en el internado sanabrés ocurrieron hechos similares.

Bajo la protección del anonimato, un antiguo alumno rompía su silencio y narraba esta mañana a RNE cómo fue testigo de aquellos comportamientos irregulares. "En el colegio se percibía y se respiraba que en el internado, en la planta de arriba, donde estaban los dormitorios, estaban ocurriendo cosas. Este cura se daba paseos nocturnos manoseando, tocando a los alumnos, a los pequeños, en el dormitorio de los pequeños", aseguraba tajante.

Y es que, según este testigo, el cura "se movía con cierta asiduidad por el dormitorio de los pequeños", pero asegura que "no podías decir nada. Ponte en situacion: años setenta y mucho u ochenta, niños entre 10 y 12 años, acojonados porque los curas eran curas, y en el pueblo mandaban el cura, el maestro y el médico".

De hecho, recuerda que uno de los alumnos fue a la Guardia Civil y "cuando regresó al colegio el director lo recibió a puerta gayola". "No decían nada por vergüenza, y por miedo a que no les creyeran".

La dolorosa experiencia vivida por algunos de estos alumnos ha llevado a todos ellos a hacer "un ejercicio de olvido", a cerrar una etapa pasada, y señala que, cuando hace cuatro años se formó el grupo de antiguos alumnos en la red social "de alguna manera decidimos que aquello volviese a quedar en el olvido" porque, asegura es una herida que "quien lo ha sufrido en primera persona ya lo ha pasado bastante mal". "Me da pena que la Iglesia quiera que eso se pase con un año de suspensión como sacerdote".