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La clarividencia de Michel le da tres puntos sufridos al Valladolid

29 enero, 2017 15:03

Sufridos tres puntos los que se ha llevado el Real Valladolid contra el Rayo Vallecano (2-1) en un partido que se ha decidido en tres minutos de la segunda parte gracias al buen hacer de Michel en las dos jugadas. Los de Rubén Baraja se pusieron por delante nada más comenzar el encuentro pero no supieron mantener la victoria.

Empezó oscuro el partido para el Real Valladolid, con un revés en forma de un gol que, para más inri, lo marcó un ex blanquivioleta como Manucho. El delantero angoleño se aprovechó de un centro raso, medido, de Aguirre para rematar en el área pequeña lejos del alcance de Pau Torres. La jugada del gol comenzó con un error de Leao en la entrega, cuando el equipo estaba saliendo, lo que cogió por sorpresa a la defensa.

Tan solo corría el minuto tres y los pucelanos ya tenían que remontar la corriente. Los pucelanos comenzaron con el balón controlado pero ya en ese fallo, excesivamente penalizado, se dejó ver que los de Paco Herrera no iban a estar finos en el trato del esférico. Las malas entregas hicieron acto de aparición, con un Rayo Vallecano que poblaba el centro del terreno de juego para no dejar moverse a los jugadores constructivos de los locales.

Manucho estuvo a punto de doblar la ventaja en el minuto siete con un buen remate raso que obligó a Pau Torres a estirarse  sacar una buena mano abajo. El Real Valladolid dominaba el balón pero cometía fallos de entrega que daban opciones claras de contrataque a los jugadores de Rubén Baraja.

Álex López y Jordán no conectaban con Míchel, lo que hacía que los hombre de Arriba, Jose y Juan Villar estuvieran muy desasistidos y sin opciones claras de encarar la portería de Gazzaniga. A pesar de ello, al tener el balón en su dominio, los jugadores locales sí contaron con dos opciones claras de gol.

La primera con un cabezazo de Álex López, justo después de la ocasión clara de Manucho, que obligó a Gazzaniga a sacar el puño para desviar a córner. La segunda fue la más clara de los locales en los primeros 45 minutos, con un disparo potente de Villar desde la frontal del área al que respondió de nuevo el cancerbero del Rayo.

La falta de gol estaba lastrando al equipo castellano, que adolecía de poca mordiente arriba y de escasa profundidad durante toda la primera mitad. Tan solo otra buena jugada de Balbi, con un exquisito caño y un disparo con su pierna mala que se fue alto, llevó algo de peligro a la portería visitante.

Michel y tres puntos

La segunda mitad comenzó casi por los mismos derroteros, con dos internadas de Miku en el área de Pau Torres que el mediocampista ofensivo de los vallecanos no pudo rematar con claridad. Los de Herrera subieron las líneas en pero seguían sin generar peligro claro que inquietara a Bazzaniga.

De hecho, las ocasiones más claras fueron para los de Baraja. Fran Beltrán a punto estuvo de hacer un golazo en el 13 con un disparo desde el pico del área que buscaba la escuadra contraria con mucha intención. El pequeño y habilidoso ‘20’ de los visitantes estaba encontrando el espacio entre las líneas defensivas del Real Valladolid.

Los pucelanos se estaban diluyendo en ataque, pero de repente apareció Michel en el minuto 64 con un extraordinario slalom que dejó atrás a cuatro defensores visitantes para dar un pase a hueco a Jose, quien tras un control definió al palo contrario de Bazzaniga.

El gol llegó cuando Herrera estaba a punto de dar entrada a Raúl de Tomás, con la intención de ir a por todas. Pero la igualada en el marcador no hizo cambiar de idea al entrenador catalán, que dio entrada al ex del Real Madrid en detrimento de Álex López.

El Real Valladolid culminaría la remontada tan solo tres minutos después en una jugada de pillos. Una falta sin peligro aparente fue leída de manera inteligente por Michel, que sacó rápido para poner el balón a Villar por detrás de la espalda de Nacho. El onubense, a pesar de estar ligeramente escorado a la derecha, remató con potencia por debajo de las piernas del portero del Rayo Vallecano.

En tres minutos, los locales habían dado carpetazo a las malas sensaciones que arrastraban durante todo el encuentro. Apoyados en un excelso Michel, los pucelanos habían encontrado la vía rápida del gol.

El partido se estaba desarrollando en contra de la lógica que se presupone al control del esférico. En la primera mitad dominó el Real Valladolid pero golpearon los vallecanos, y en los segundos 45 minutos la historia fue al contrario. Sin tener el control total del balón, el Rayo Vallecano estaba mostrando más intenciones en ataque, pero fueron los de Herrera los que desnivelaron el marcador.

La entrada de Javi Guerra, aplaudida por el respetable del José Zorrilla, dio más mordiente a los jugadores de Baraja. El malacitano no logró embocar un balón claro, en boca de gol, que hubiera supuesto el empate a dos en el minuto 80. Pero la más clara volvió a estar en botas del ex del Real Valladolid, con un remate claro desde el área pequeña, a centro desde la derecha, que Pau Torres despejó a bocajarro.

Pero el marcador no se movería y los tres puntos se quedarían en casa, no sin mucho esfuerzo. El juego del Real Valladolid no fue el mejor, pero tres minutos de gloria y la clarividencia de Michel resolvieron el encuentro a favor de los intereses pucelanos, que se quedan quintos con 34 puntos y a expensas de lo que haga el Oviedo contra el Almería.

El encuentro también sirvió para que Álvaro Rubio recibiera el homenaje que se merece. Los más de 8.000 espectadores aplaudieron al 'eterno capitán' y vieron como recibía la insignia de oro que le entregó Carlos Suárez.