Región

De ganaderías por Castilla y León

15 enero, 2017 12:36

Mañana de fuerte helada, pero con ese sol de Castilla que te invita a la vida. Así me encontré Tierra de Campos tras dejar a los moteros de “Pinguinos” en Pucela. Tranquilidad absoluta en la carretera que nos lleva desde Palencia hasta las cercanías de Carrión (Villanueva del Río). Es día de herradero en la ganadería de los Caminero.

Elegí la ruta de Paredes de Nava para recordar a los Berruguete (Pedro y Alonso) que tanta belleza han dejado en forma de esculturas y lienzos. Y cómo no al paredeño más ilustre como Jorge Manrique, el de las coplas de la muerte de su padre: “Buen caballero, dejad el mundo engañoso y su halago”.

Y desemboqué en Villoldo, donde las hermanas Pedrosa cultivan el buen yantar en su restaurante “Estrella del Bajo Carrión”, ahora con sucursales en la capital palentina y en Madrid. Y me crucé con varios puentes por los que atraviesa el Canal de Castilla. Y muy cerca la Laguna de la Nava, paraíso de las aves de paso. Y más allá La Villa Romana de La Olmeda. Y el linaje de Carrión con sus edificios medievales. En fin, la belleza de Tierra de Campos.

Atravesando Villanueva del Río un camino polvoriento (hace falta lluvia ya) te lleva hasta las puertas de “La Cigoñera”, feudo de los Caminero con el patriarca Simón a la cabeza. Son los únicos ganaderos de bravo de Palencia y el bueno de Simón, a sus 77 años, sigue luciendo la larga cabellera que siempre lo caracterizó. Y su empeño en visitar cada día las instalaciones donde pasta las vacas, los toros (origen Atanasio y Domeqc) y los preciosos mansos berrendos en colorado que les sirven para el manejo de los bravos. ”Soy ganadero y moriré como tal en el sitio que me vio nacer, aunque a veces mi hijo Pedro me abronca por mi osadía”, nos dice este ganadero romántico que no hace mucho fue herido de gravedad por un toro cuatreño que se le arrancó de improviso. “Me libré por tablas”, nos dice Simón.

Más de doscientos animales pastan en los cercados de las 85 hectáreas que tiene la finca, que en buena parte está bañada por el Carrión y a veces el río se desmanda inundando buena parte de las instalaciones. Los aledaños de la placita de toros y chiqueros está llena de coches, porque el día del herradero es cuando acuden los amigos y aficionados para ayudar a los ganaderos en una de las tareas más vistosas e interesantes de una ganadería de bravo.

Los hierros candentes se disponen para marcar en las reses los distintos números que los identificarán de por vida; de ello da fe el veterinario de la asociación a la que pertenece la ganadería. En esta mañana invernal se herraron 65 animales entre machos y hembras que en pocos años servirán para la lidia y para la cría. Hoy tocaba a los becerros y becerras del hierro de “Simón Caminero”, pero aún quedan más animales que, otro día, pasarán por el mueco para ser marcados con el otro hierro familiar “Hermanos Caminero”.

Ellos, sus tres hijos, son Jesús, Pedro y Asun que mantienen el arraigo ganadero de sus padres: Simón y María Jesús; una pareja de batalladores, buena gente, que durante más de cuarenta años han luchado contra viento y marea para sacar adelante a su prole con la ganadería de bravo y con las numerosas plazas que han ido regentando por nuestra geografía castellanoleonesa. “Hemos llegado a dar toros en 11 plazas a la vez en las fechas de la Virgen de agosto y la de septiembre”, nos dice con orgullo Simón.

Pedro Caminero lleva las riendas de “La Cigoñera”, mientras que Jesús, el primogénito de la familia, suele ayudar en las distintas tareas, cuando sus ocupaciones de mantenimiento de carreteras en la consejería de Fomento de la JCYL se lo permiten. Asun Caminero, la guapa de la familia, es Licenciada en Medicina y ejerce en Fremap de Palencia. Por cierto que el esposo de Asun, José Manuel Otero, es el actual alcalde de Carrión de los Condes.

Tras el herradero se soltaron dos becerras en la placita de tientas para deleite de los aficionados como Manolo Lobato, que se lució con varias series de mucho gusto.

No debemos ni podemos olvidar la manduca que en el campo  todo sabe mucho mejor. Nada más llegar fui obsequiado con un delicioso bocata con productos de ibérico a la parrilla cuyo encargado de la intendencia es el portillano Angel Senovilla (consuegro de Simón), constructor ya jubilado que domina la cocina con auténtico primor. De sus manos salió también el plato principal del almuerzo: patatas guisadas con níscalos y costillas de ibérico que fueron devoradas con fruición.

Todo ello regado con un clarete afrutado y un Ribera que hicieron auténtico deleite entre los más de treinta comensales. Y agua para los niños que, entre los nietos de los anfitriones e invitados, sumaron una decena.

En definitiva pasamos un día campero estupendo, con una familia a la que siempre tuve admiración y devoción por el trato exquisito que, siempre, me dispensaron a lo largo de estos 30 años de estancia por estas queridas tierras.

El próximo fin de semana se emitirá un reportaje de la visita a “La Cigoñera” en el programa taurino Grana y Oro (RTVCYL) que, precisamente, dirige y presenta otro palentino ilustre como es Carlos Martín Santoyo.

P.D. Los que me siguen en NoticiasCyL saben que me marqué una línea a principios de año: comer bien y mejor beber. En esta ocasión mínimamente lo del bebercio por aquello de la conducción, con un vasito de clarete sobró; pero de patatas con níscalos y costillas de ibérico hasta los ojos… Mi colesterol está como diría aquel ministro: cero grados, ni frío ni calor…