Región

El Real Valladolid asalta el Carranza con una victoria de oficio

14 enero, 2017 17:28

Importante victoria la que ha conseguido el Real Valladolid contra el Cádiz (0-1) con un gol de Jordán en la primera parte y una segunda mitad en la que ha sabido replegarse y cerrarse para no sufrir en el Ramón de Carranza.

Empezó el Cádiz muy metido en el partido, con llegadas por ambas bandas fruto de la rapidez y habilidad de sus dos hombres más abiertos, Salvi y Álvaro García. Precisamente el ‘7’ y el ‘11’ fueron los dos hombres que cocinaron la primera gran ocasión clara para los de Álvaro Cervera.

García puso un buen balón desde la izquierda para que Salvi lo rematara al larguero, pero la jugada no acabó ahí, ya que a Becerra se le escapó -inexplicablemente- el esférico de las manos para que Ortuño marcara a placer. Su remate desde el área pequeña se fue fuera, lo que parecía complicado.

Minutos antes, al poco del comienzo del encuentro, Mata estuvo a punto de rematar con peligro un buen centro raso de Villar, pero Ari se adelantó al delantero madrileño. A pesar de que el Cádiz fue ganando peso en el partido a medida que avanzaba el crono, Joan Jordán consiguió poner por delante a los de Paco Herrera en el minuto 17.

El volante del Real Valladolid arrancó desde la banda izquierda buscando posiciones centradas para terminar golpeando al balón sin mucho peligro, pero Alberto Cifuentes se confió y se tragó el esférico, que acabó en el fondo de las mallas. Segundo error de bulto de uno de los cancerberos. Por suerte para los pucelanos el de Becerra no tuvo consecuencias.

El gol hizo crecer a los visitantes, que dominaban el balón, aunque el Cádiz se encontraba cómodo jugando al contraataque. Mata estuvo cerca de hacer el segundo en una internada parecida a la del gol de Jordán, pero esta vez el disparo raso fue despejado con clase y reflejos por Cifuentes.

A pesar de verse por debajo en el marcador, el conjunto gaditano elaboraba bien el juego con apoyos por las bandas y unos laterales profundos, pero el Real Valladolid mostraba un gran nivel defensivo. La intensidad de los de Herrera y el buen hacer en la medular dejaba pocas ocasiones para que el Cádiz pudiera hacer daño, más allá de los balones colgados desde los flancos y el juego de espaldas de Ortuño.

Precisamente por las bandas estuvo cerca de que llegara el gol del empate, con un centro de Oliván que remató Rubén Cruz a la escuadra derecha de Becerra. El portero del Real Valladolid esta vez sí respondió con categoría y voló para lucirse con una palomita que despejara el esférico.

Inteligente

En la segunda mitad el Cádiz salió a meter miedo al Real Valladolid, que desapareció en ataque y basó su juego en un mejor repliegue con las líneas más juntas. La posesión del balón pasó a pies del equipo gaditano y las contras fueron las armas de los pucelanos. Como si se hubieran intercambiado las armas en el descanso.

El ritmo del partido, más lento, favorecía a los de Herrera, que con el gol a favor jugaban bajo seguro. Pero ya se sabe que cuando te confías es el momento en el que empiezas a ser vulnerable. Esa confianza es la que le faltó a Mata para hacer el segundo cuando se plantó delante de Cifuentes y, en vez de rematar, regateó al césped para acabar poniendo un centro sin peligro.

En la jugada siguiente Herrera dio entrada a De Tomás en detrimento de Mata, y a Sergio Marcos para quitar a un Villar apático contra su ex equipo. En esta segunda mitad el partido carecía de grandes oportunidades, lo que hacía sentirse más cómodo a un Real Valladolid que veía como se acercaba el final y apenas estaba sufriendo el acoso gaditano.

Sí sufrió un contratiempo el conjunto blanquivioleta con la lesión de Becerra al atrapar un balón fácil tras un saque de esquina pasado. El portero catalán se hizo daño en la rodilla y tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla para que entrara Pau Torres.

El equipo local no encontraba vías para hacer daño al Real Valladolid y optó por plagar de hombres de ataque su once con la entrada de Santamaría, Aitor García y Güiza. Pero de nada sirvió ante un Real Valladolid que demostró madurez en la segunda parte. Dio ese paso que le hizo ser más práctico y exponerse menos. Así, el equipo de Cervera no gozó de ninguna oportunidad clara en la segunda mitad.

La victoria deja al Real Valladolid con 31 puntos, a dos del equipo gaditano. Los pucelanos dormirán quintos a expensas de lo que hagan Huesca y Sevilla Atlético. Un importante triunfo que corta las malas sensaciones de los pucelanos fuera de casa y hace pensar que este Real Valladolid va hacia arriba.