Opinión

Disfrutemos de nuestro museo al aire libre

27 marzo, 2018 19:17

Todos los caminos conducen a Roma dicen. Y Roma (si no lo conocen deben de hacerlo más pronto que tarde) es un auténtico museo al aire libre. Desde el famoso Coliseo, a la Fontana Di Trevi, pasando por la Capilla Sixtina y llegando al Foro Romano, uno de los lugares más espectaculares que el que les escribe ha visitado.

Ponía la oreja, y sobre todo el oído, a pocas horas de que se diera el pistoletazo de salida a la Semana Santa 2018 en nuestra Comunidad para escuchar dos testimonios sumamente respetables pero muy distantes y de los que ustedes depende el ponerse al lado de uno u otro, en una conversación que se producía cerca de la Plaza Mayor de Valladolid.

El primero acertaba a mostrar al segundo las ganas de que llegara el periodo semanasantero para disfrutar de unas reducidas vacaciones de apenas cinco días en el centro de Europa. Amsterdam si mi oído, cada vez más deteriorado por el impacto a volumen desorbitado de las ondas musicales en el timpano, no fallaba.

El segundo barría para casa e intentaba hacer ver al primero las bondades de una tierra, Castilla y León y de una ciudad, Valladolid, que sufren una transformación supina cuando la Semana Santa arranca y el tiempo, eso sí también hay que decirlo, acompaña.

Valladolid en este periodo de pasión, olor a incienso y silencio, se convierte en un museo al aire libre. No en vano cuenta con esa declaración de Interés turístico Internacional por procesiones de calado y belleza incalculable como la que vivimos ayer con el encuentro u otras también para enmarcar como la del Santísimo redentor del Viernes tarde o el Sermón de las Siete Palabras que se celebrará por la mañana.

Valladolid presume de belleza de tallas, de pureza procesional y, también hay que decirlo, da un empujoncito a su economía con la presencia de forasteros y turistas que aprovechan para dejar un dinerito en la hostelería de la capital que sirve de acicate para afrontar el periodo veraniego.

No solo en la capital se puede apreciar esta belleza. El pregón que se pudo vivir con la presencia de la ministra, Isabel García Tejerina, en Medina de Rioseco, el arte procesional de Medina del Campo o las tallas presentes tanto en Nava del Rey como en Fresno El Viejo con ese fabuloso Vía Crucis Juvenil son claros ejemplos.

Poco se puede decir más de otras ciudades como Zamora que vive la Semana Santa de manera única o León y Salamanca y así hasta citar las nueve provincias que conforman una Comunidad que siente como nadie la Semana Santa.

Castilla y León en general y Valladolid en particular se convierten estos días en un auténtico museo al aire libre que merece la pena ensalzar, alabar y sobre todo, disfrutar. Hagámoslo y presumamos de lo que tenemos.