Opinión

Sería el colmo

3 febrero, 2017 20:26

La Fundación EspañaDuero inicia su andadura con sede en la ciudad de León pero con una situación diametralmente opuesta a la que existía, no sólo cuando la antecesora Obra Social de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León existía, sino incluso tampoco cuando era la Obra Social de Caja España, que como consecuencia de la inexistencia de ánimo de lucro fundacional de las cajas de ahorros, todos sus beneficios revertían directamente, inicialmente en la provincia de León y posteriormente dentro del ámbito de las cajas que conformaban Caja España, en una importantísima labor social que suponía ingentes cantidades económicas que además permitían y servían de motor económico e industrial de León y la Región Leonesa.

Lamentablemente el fiasco de las cajas de ahorros ha motivado la desaparición de esta obra social que recoge el testigo la nueva Fundación EspañaDuero, con patrimonio, pero sin recursos económicos, para ejecutar la obra social que se realizaba, lo que supone desde todo punto una pérdida económica fundamental amén, ya no digamos, de los puestos de trabajo que generaba en general, fuera aparte de los puestos que han desaparecido con la pérdida de Caja España como entidad financiera.

La pérdida del músculo financiero y de las aportaciones de la entidad a la obra social supone que donde antes la obra social entregaba cantidades de dinero, ahora la nueva fundación se ve obligada a financiarse ante el desamparo de la actual Unicaja que parece que no quiere saber nada ni de la Fundación ni de obras sociales.

Esta vuelta de tuerca de insolidaridad y de desprecio a lo que ha sido la historia de la entidad financiera en la provincia de León por parte de Unicaja, puede llegar a suponer, si las pretensiones de la Junta se acaban materializando, con que incluso la Fundación acabe no teniendo su sede en la capital leonesa y por ser reiterada costumbre de la Junta que acaben las sedes de esta Fundación, y de todas las fundaciones, en Valladolid, lo que resultaría ya el colmo de la pérdida que ha supuesto todo el entramado financiero que giraba en torno a la capital leonesa y que actualmente ya no le queda absolutamente nada salvo ser sucursal de cada entidad.