Cuando el lujo comienza en Lanzarote

La compañía de management turístico PY Hotels & Resorts añade a su oferta de 5* gran lujo en Lanzarote la gestión del hotel Palais Namaskar, situado en el exclusivo corazón del Palmeral de Marrakech. Expansión internacional, pero sin olvidar su esencia: “Brindar siempre un trato especial, personal y cercano a nuestros huéspedes”.

Por Julián Povedano

Viajar a Lanzarote siempre es un placer. Su primavera perpetua, común a todas las islas, recibe al visitante entre playas, volcanes negros, arquitectura blanca y aguas de tonos propios de las postales caribeñas. Un lugar al que llegar e irse después, pero sólo para volver.

“Lanzarote es pequeño. La gente de aquí buscar salir fuera, sobre todo la gente joven. Yo me fui a Barcelona una temporada, pero volví”, asegura Odaly mientras conduce sobre asfalto negro, rodeada de piedra negra eruptada por volcanes.

Odaly nos lleva desde el aeropuerto a los 55.000 metros cuadrados a pie de playa del Princesa Yaiza Suite Hotel Resort, en Playa Blanca, el hotel más representativo que la compañía de management turístico PY Hotels & Resorts tiene en la isla y cuya oferta gastronómica y centro de talasoterapia y spa han sido reconocidos en múltiples ocasiones. Algunos de los premios recibidos esperan al huésped expuestos en un mostrador al llegar a su hall principal.

No es el único hotel del que puede presumir el grupo. Además de este complejo, catalogado como 5* Lujo, el grupo también cuenta entre sus instalaciones con el Hotel Fariones, cuya reapertura se espera para el último semestre del año, completamente renovado, para hacer honor a sus 5*.

Los Fariones fue el primer hotel que tuvo Lanzarote, fundado por Vicente Calderón, quien pierde estos días su nombre entre los estadios de fútbol de Madrid, pero cuyo recuerdo se mantiene en este hotel, que supone un orgullo para quienes lo gestionan.

Vista del hotel 5* gran lujo Palais Namaskar

El Hotel Puerto de la Cruz, en la cercana isla de Tenerife, recientemente reformado y con vistas al mar y al Teide, también está presente entre la oferta de PY Hotels & Resorts, cuya última incorporación, este pasado mes de marzo, y que ha propiciado su salto internacional, ha sido la gestión integral del 5* gran lujo Palais Namaskar, situado en el exclusivo corazón del Palmeral de Marrakech y galardonado desde su apertura en 2012 con más de 17 premios internacionales.

Este hotel cuenta con más de cinco hectáreas de magníficos jardines, zonas verdes inspiradas en la filosofía Feng Shui, con cascadas y lagos, y toques de arte morisco, de Bali y andaluz. Un enclave único, mezcla de lujo y serenidad, cuyas simples fotografías despiertan el deseo irrefrenable de pasar allí una larga temporada.

Así PY Hotels & Resorts conforma una red internacional de hoteles de cuatro y cinco estrellas, además de dos centros deportivos y de un campo de golf repartidos entre las islas de Lanzarote y Tenerife y Marruecos, establecimientos que destacan por su localización e instalaciones.

Pese a tener la vista puesta en su expansión internacional, Princesa Yaiza Suite Hotel Resort no se olvida de lo local, de lo que rodea a sus hoteles, para llevar, también, a la economía local su impulso. Esto se aprecia especialmente en su faceta gastronómica.

“La gente ya no elige destino sólo por sol y playa, también el punto gastronómico es una parte importante”, asegura Victor Bossecker, chef ejecutivo del Hotel Princesa Yaiza, quien nos atiende tras charlar con dos comensales que parecen no querer dejar de apretarle la mano entre elogios. “Son unos clientes que vienen con frecuencia porque les gusta mucho lo que hacemos”, nos confiesa antes de ponerse frente a la cámara.

"La gastronomía es un punto fundamental de todos nuestros hoteles"

Internacionalización y cercanía

El grupo hotelero lo tiene claro, la oferta gastronómica es uno de sus pilares fundamentales: 18 puntos de venta con un restaurante japonés, otro italiano, otro de tapas, el reconocido ‘Isla de Lobos’, donde la alta cocina es la seña de identidad, y tres bufés que no descuidan ni un ápice la calidad son referencia en este hotel.

“El cliente viene buscando productos de la zona, le da más valor a un producto canario como pueden ser unas papas arrugadas que a un caviar que podamos traer de Rusia. La gente, cada vez más, busca ese producto de cercanía, y esa es la filosofía del hotel”, asegura Bossecker.

Lo consiguen gracias a la Finca de Uga, propiedad del grupo y que nutre al hotel con sus “más de 400 especies entre vegetales y animales, pero no en exclusividad, también se trabaja con pescadores de la zona y agricultores locales”, confirma Javier Suárez, CEO de PY Hotels & Resorts. “La gastronomía es un punto fundamental de todos nuestros hoteles”, ratifica.

"La gente ya no elige destino sólo por sol y playa, también el punto gastronómico es una parte importante"

El resto de sus enclaves sigue la misma línea. La apuesta gastronómica es una de las constantes para PY Hotels and Resorts, piedra angular también de la experiencia Palais Namaskar, con 3 restaurantes: uno gourmet, un rooftop bar y un pool garden restaurant. “Todos nuestros establecimientos mantienen un compromiso común de calidad, con la restauración como uno de los principales pilares. Damos mucha importancia a la gastronomía, basada en los productos locales y la innovación. Buscando crear una experiencia única, hemos querido apostar por un servicio gastronómico de calidad con un toque diferenciador, que consiga situarnos como un referente”, nos resume Suárez.

La experiencia es completa, como indican desde PY Hotels & Resorts, su proyecto está basado en la calidad, servicio y sobre todo en el compromiso y motivación de todo su personal, un equipo en constante formación con una única y clara dedicación: ofrecer experiencias inolvidables, momentos irrepetibles y sensaciones inigualables, con el valor de lo auténtico y el placer de la calidez como ejes comunes.

Durante todo el 2018, PY Hotels and Resorts tiene como objetivo continuar con un ambicioso plan de crecimiento para reforzar su posicionamiento en el segmento hotelero de primer nivel. ¿El final del camino? Javier Suárez lo tiene claro: “No hay un final del camino, el camino es muy largo y aún queremos recorrerlo para seguir creciendo”.

Lanzarote aún tiene mucho que ofrecer, también Marruecos. “No sé qué tiene Lanzarote, pero la gente siempre vuelve”, sigue diciéndonos Odaly, nuestra conductora, poco antes de descargar nuestras maletas frente al Hotel Princesa Yaiza. Ahora será de Marruecos, del Palais Namaskar, de donde la gente tampoco se querrá ir.

"No sé qué tiene Lanzarote, pero la gente siempre vuelve"