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REPORTAJE

La desconocida meta social de Calleja y ‘Volando voy’: los zifios, su próximo objetivo

Nos desplazamos hasta El Hierro para seguir a Jesús Calleja en su próxima aventura en televisión.

Daniel Jabonero
@DanielGJabonero
04.06.2018 | 09:15

Antes de seguir leyendo van a tener que buscar una pequeña palabra en Google: zifio. Tal vez para muchos de ustedes es desconocido. Se trata de un cetáceo al que algunos denominan el “delfín feo”. Un animal sobre el que vamos a hablar bastante de aquí en adelante. Y es que a veces la televisión te lleva a lugares mágicos y totalmente inesperados. Y si en medio de todo esto está Jesús Calleja, la aventura está asegurada.

Calleja se encuentra rodando en estos momentos la cuarta temporada de Volando voy. Y uno de los destinos que pisará este año será El Hierro. Se trata de uno de los destinos españoles menos populares. Y, sin embargo, podría tener dentro de poco un reconocimiento a nivel mundial que colocase a la isla en el mapa. Quieren convertir El Hierro en el primer parque nacional acuático de España, lo que ha abierto un gran debate en la isla ya que una gran parte de la población está a favor y otra en contra. 

De momento, Jesús Calleja ha llegado a la isla para enseñar su espectacular fondo marino e intentar poner el foco sobre su majestuosidad. Y es que en 2011, tras la erupción volcánica, miles de personas abandonaron la isla para siempre y muchos parajes quedaron desolados. A cambio, dicha erupción provocó un fondo que está considerado uno de los destinos más importantes para todo buceador que se precie. “Un volcán es como la diosa de la destrucción. En la vida a veces tiene que haber destrucción antes de que haya regeneración”, dice Calleja para poner los puntos sobre las íes. 

“Paolo Vasile pidió que este programa hiciese el bien”, nos cuentan desde el equipo de Zanskar, la productora de Calleja que está detrás de este programa. Y, desde ese momento, eso es lo que está haciendo Volando voy por toda España. Ha reinaugurado cines, ha intentado luchar contra la despoblación, ha dado a conocer pueblos desconocidos, ha creado rutas ciclistas o caminos de acceso que hagan más cómoda la vida de muchos. Y por eso la visita de Calleja siempre es un acontecimiento.

Su aterrizaje en El Hierro

Su llegada a El Hierro se vivió como una gran fiesta. Allí sabían que, pasase lo que pasase después, era bueno que el gran aventurero de la televisión enseñase sus tierras y a sus gentes. “Una rueda de prensa sobre los zifios nunca ha tenido tantos medios de comunicación congregados”, aseguraba el propio Calleja mientras intentaba explicar la situación de estos animales en la isla. Que un medio de comunicación hablase sobre este cetáceo ya es todo un logro para el estudio que está llevando a cabo la Universidad La Laguna. Y es que al menos 200 viven alrededor de El Hierro y su avistamiento se convierte en un espectáculo inolvidable. 

Y allí estaba Jesús Calleja, con un fondo más bien parecido al de la Isla Nublar de Parque Jurásico y hablando de zifios ante los medios de comunicación. Una labor cultural de la televisión privada que en pocas ocasiones se recuerda y se valora. Y Calleja es un especialista en eso de mezclar el entretenimiento con el género documental sin ser perezoso. 

Cada vez que hacemos un programa encontramos un motivo para poder aportar nuestro granito de arena

“Cada vez que hacemos un programa encontramos un motivo para poder aportar nuestro granito de arena. No sólo vamos a ver cómo viven allí, cómo es el lugar, qué geografía tienen, sino que también queremos hacer algo que tenga un significado. En este caso elegimos los zifios porque representan algo que va muy bien con la isla de El Hierro. ¿Cómo puede ser que siendo españoles no conozcamos esta isla?”, declara Jesús Calleja sobre este destino escogido.

Tengo la sensación de que estoy en una isla del jurásico perdida donde la quietud y la calma es lo que impera. No llevan reloj y no saben ni la hora ni el día de la semana muchas veces”, dice el aventurero cuando hablamos con él antes de contar ante el resto de medios de comunicación más especializados la historia de los zifios. 

Volando voy tiene tres pilares, tal y como explica el propio Jesús Calleja. Los destinos son elegidos teniendo muy en cuenta la belleza intrínseca del lugar, las historias de las personas y que la manera de resaltar el lugar sea a través de un hecho desconocido. En este caso, esta especie de pequeñas ballenas son los protagonistas de su historia y a través de los cuales se contará la historia de la isla y de sus habitantes. “Para nosotros esto es un alegato para colocar a la isla en el lugar que se merece”, añade Calleja. 

Calleja se pone mucho más serio cuando habla de la vida animal. “Soy un tío pro a la vida y siempre lo digo muy claramente. A lo mejor soy un poco extremista en este caso. No concibo, por ejemplo, que en el siglo XXI todavía exista la caza como deporte. ¿Nosotros tenemos que matar animales para divertirnos? ¿Un padre tiene que enseñar a su hijo a cazar con un arma de fuego para cortarle después la cabeza y colgarla en la pared? Tenemos que hacer esta reflexión”, declara el aventurero. 

Yo cambiaría las escopetas por cámaras de fotos

“A mí no me gusta el toreo. Todo lo que sea sacrificar animales para el ocio personal estoy absolutamente en contra. Me he posicionado en mis redes sociales y públicamente. Pero lo hago desde la educación y la mesura. Tengo muchos amigos cazadores y cenamos en la misma mesa. Nos reunimos y charlamos. Intento dar mi opinión y encontramos puntos de acuerdo. No voy en contra del cazador, sino que tenemos que reflexionar sobre cosas y hay que avanzar en la vida. Yo cambiaría las escopetas por cámaras de fotos. Coges la cámara de fotos, le pones el teleobjetivo y haces lo mismo que hace el cazador: cuando vez una pieza compites por la mejor foto”, dice. 

Todo es un programa de televisión

Pero que no se olviden que todo esto es televisión. Jesús Calleja no está haciendo un reportaje para National Geographic ni nada parecido. Se trata de un programa para una cadena privada y en horario de máxima audiencia. El pasado año consiguió su mejor resultado, con un 8,8% de cuota de pantalla media, lo que se traduce en más de 1,6 millones de espectadores. 

Y hacerle llegar a todos estos espectadores la historia del zifio y el estudio de una universidad que no cuenta con tantos recursos es el volcán que una vez tuvo El Hierro y que llenó todo de vida. Calleja pondrá el debate sobre la mesa con imágenes e intentando hacer todo bajo el paraguas de un programa de televisión de entretenimiento. Pero su objetivo es mucho más importante y lo que puede conseguir este reportaje es crucial. Calleja señala y pone en el mapa. El resultado se verá próximamente en Cuatro. Ahora, los que tienen que actuar son otros.

Las imágenes de los zifios que aparecen en este artículo son propiedad de la Universidad La Laguna tomadas con el permiso del MAPAMA.