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ANÁLISIS

‘Velvet’ no necesitó de una plataforma para ser un éxito internacional

El éxito internacional de 'La casa de papel' le debe mucho a la madurez y globalización de la ficción española de los últimos 20 años

Poster de 'Velvet' (Atresmedia)
Poster de 'Velvet' (Atresmedia)
C. Abel
@Crissabel
30.06.2020 | 08:00

Hay quien piensa que la ficción española triunfa en el extranjero gracias a la plataformas, pero la historia de la producción propia reciente demuestra cómo muchas series se convirtieron en verdaderos fenómenos fuera de nuestras fronteras cuando el consumo de vídeo por demanda ni existía, ni se le esperaba.

El éxito de La casa de papel, la serie española más internacional, consumida y premiada de la historia de la ficción nacional, fue debido en gran parte a la globalización de contenidos que ha supuesto la impronta de las plataformas internacionales, pero también es el colofón a la buenísima acogida externa que la ficción made in Spain ha alcanzado en las dos últimas décadas.

El éxito en streaming de la ficción española no sería posible sin la metamorfosis de una industria que ha salido de lo local para convertirse en referente global

Sonia Martínez, durante muchos años directora de Ficción de Atresmedia TV (ahora directora editorial de Atresmedia Studios y corresponsable de la gloria de La casa de papel, considera que esa enorme repercusión es fruto de una larga estrategia que ha convertido a la producción española en un referente en el mundo. El trabajo incansable, ahora recompensado, de los equipos de ventas internacionales de las cadenas contribuyó en gran medida al reconocimiento del que goza la industria nacional.

La ficción española cuenta con una larga trayectoria en el mercado europeo, hispanoamericano y estadounidense; su presencia y demanda en los principales festivales y ferias internacionales de producción de contenidos está fuertemente consolidada desde hace más de 20 años, gracias a relatos y personajes que salían de la esfera de lo local a lo global, historias capaces de viajar a otros países y empatizar con el público autóctono.

Entre los ejemplos más recientes, Velvet, cuyo éxito en las pantallas de Antena 3 traspasó fronteras. La historia de amor de Ana Ribera y Alberto Márquez no solo encandiló a cuatro millones de televidentes de la cadena de San Sebastián de los Reyes, también fue un fenómeno en China, Italia, Francia, Lituania, Latinoamérica y Estados Unidos. La cadena privada vendió los derechos a un centenar de países, un hecho inédito que confirmaba el acierto de generar relatos pensando en una audiencia global.

Además, Movistar+ se convirtió en heredero de ese fenómeno global al embarcarse en un spin-off, Velvet Colección, que en marzo de 2018 dio el salto internacional definitivo al convertirse en la primera producción de la plataforma de Telefónica en el catálogo de Netflix.

Antes del drama romántico ambientado en las exclusivas galerías de la Gran Vía madrileña, Bambú Producciones ya había probado las mieles del mercado internacional gracias a Gran Hotel, que se emitió en casi una treintena de países y se llevaron a cabo cuatro adaptaciones, entre ellas la producida por Eva Longoria.

No era la primera vez que el mercado estadounidense se percataba del talento español. Cinco años después de su estreno en La 1 de TVE –dos millones de espectadores en su primera temporada y tres, en la segunda–, la cadena NBC estrenó su propia versión de Los misterios de Laura. La serie policíaca protagonizada María Pujalte, adaptada también en Holanda e Italia, fue vista en una decena de países europeos, incluido Reino Unido, Rusia, Hong-Kong, y media docena de países latinoamericanos.

Detrás, Boomerang TV, productora que generó después importantes éxitos internacionales como El secreto de Puente Viejo, un verdadero fenómeno de masas en Italia; El tiempo entre costuras, una de las series más demandadas en el MipTV de 2014, y Acacias 38, otro éxito en Canale 5.

En 2011, Pulseras rojas, una producción de la autonómica TV3 inspirada en la obra de Albert Espinosa, llamó la atención del mismísimo Steven Spielberg. El oscarizado director compró los derechos de la serie médica para hacer una adaptación (Red Band Society), estrenada en FOX en septiembre de 2014. Hubo cuatro versiones más en Italia, Chile, Perú y Alemania y fue vista en casi todo el mundo gracias al canal de pago TNT.

Pero como comentábamos al principio, el trabajo de campo de la ficción española viene de largo. Ahora que tanto se habla del regreso de Los hombres de Paco, revival al que acaban de sumarse Michelle Jenner y Hugo Silva, es justo recordar la repercusión internacional de la comedia policial de Globomedia estrenada por Antena 3 en octubre de 2005. Las rocambolescas peripecias de los policías de San Antonio causaron sensación en más una docena de países de Europa y América Latina.

Tres años antes, Un paso adelante marcó el ritmo en Alemania, Montenegro, Serbia, Italia, Portugal, Turquía, Senegal, Chile, Venezuela y así un largo etcétera. Más atrás en el tiempo, allá por 1995, Médico de familia secundó en Argentina, Ecuador y Venezuela su triunfo incontestable en las pantallas de Telecinco. La historia volvió a repetirse con Los Serrano, comedia escrita por Álex Pina, el autor del robo ficticio más mediático de la pequeña pantalla. Las historias del barrio de Santa Justa viajaron a más de una docena de países europeos, otros tantos latinoamericanos y fueron adaptadas en Portugal, Italia, Serbia, Grecia, Turquía, Eslovenia y República Checa.

Quedan muchas en el tintero como Cuéntame cómo pasó, El Barco, Isabel, Vis a vis, El Internado –que pronto presentará revival en Amazon Prime Video–, Águila Roja o El Príncipe, producciones de lo más variopinto que pusieron su granito de arena en la construcción de la industria española de creación de contenidos, referente audiovisual en el mundo.