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El 'TD2' de TVE no se corta y nombra a Toñi Prieto como investigada

La jefa de entretenimiento de TVE declarará como imputada en el caso de 'La Rueda'.

Redacción
@Bluper
13.09.2018 | 10:06

Este miércoles se conocía que la directora de Entretenimiento de TVE, Toñi Prieto, ha sido citada a declarar junto a otras siete personas por el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno como investigada en el caso de la rueda de las televisiones. Un caso que le podría costar el puesto a Prieto.

Los nuevos informativos de la pública, en vez de esconder que una de sus directivas más conocidas está imputada en este caso, dio su nombre en los informativos de la noche. Conducido por Carlos Franganillo, el Telediario 2 ofreció una pequeña pieza del caso y dio el nombre y el cargo de la directiva. Sin embargo, este mismo informativo no habló del también investigado José Arturo Morales Rodríguez, director de Los Conciertos de La 2.

"En el caso de la rueda de las televisiones, el juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, ha citado como investigadas a ocho personas, entre ellas el actual presidente de la SGAE, José Miguel Fernández Sastrón, la directora de entretenimiento de TVE, Toñi Prieto, y el director de la división musical de Canal Sur, Carlos Salazar. En este caso el juez investiga el presunto fraude de unos 100 millones de euros entre 2006 y 2011 en el cobro de derechos de autor", decía Franganillo.

Estas citaciones se producen después de que el pasado 20 de junio de 2017 la Policía Nacional pusiera en marcha una operación contra el presunto fraude conocido como "La rueda" y que se saldó con la detención de una veintena de personas por corrupción entre particulares.

El juez plasmó esa cifra en los autos en los que envió a prisión eludible bajo una fianza de 100.000 euros a tres socios de la SGAE: Rafael Tena -hermano del fallecido cantante Manolo Tena-, Manuel Carrasco y Fernando Bermúdez, quienes abonaron la cantidad y no ingresaron en prisión.

El "entramado", según el juez, consistía en crear "música de baja calidad" y que se registraba con "falsos arreglos" sobre obras musicales de dominio público para después ponerlas a nombre de testaferros y empresas editoriales.

El objetivo era emitirlas en programas nocturnos de diferentes cadenas de televisión y generar derechos de autor, es decir, un enriquecimiento "injusto" a través del pago de estos derechos por parte de la SGAE en sus liquidaciones, según el magistrado.