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OPINIÓN

José Antonio Avilés, la malvada mano que mece la cuna en 'Supervivientes'

El colaborador cree que es el elegido de Telecinco para levantar y mover las tramas en el reality

José Antonio Avilés (Mediaset)
José Antonio Avilés (Mediaset)
10.04.2020 | 12:21

Parecía imposible, pero no. La octava gala de Supervivientes emitida este jueves consiguió superar con creces a la de la semana anterior como la mejor entrega de la edición. Y es que los concursantes lo dieron ayer todo en la Palapa, tanto que resultó un hervidero de opiniones y acusaciones cruzadas y, en el centro de todo, como siempre, José Antonio Avilés.

No puedo con el colaborador de Viva la vida. No es nada personal, pero su excesivo protagonismo no sólo me resulta cargante, sino que su comportamiento narcisista y su egocéntrica personalidad, me producen una especie de vergüenza ajena, que no sé como describirla.

Avilés vive de fomentar el mal rollo y alentar a otros a discutir

Avilés cree que es el elegido de Telecinco para levantar y mover el reality y eso hace que se implique en todos los problemas. Piensa que ha ido a Supervivientes para llevar a cabo un designio histórico o algo similar. Y creo que ya es suficiente. Es que no puede seguir así. No puede utilizar información del exterior para desestabilizar a los concursantes, entre otras actitudes que tiene.

En anteriores Palapas, el concursante se amparaba o se intentaba autoengañar para tranquilizar su conciencia con que estaban en un concurso, pero que también era un trabajo y que los concursantes tenían que generar tramas.

Sin embargo, esto no debe ser una excusa. Avilés era consciente de que la relación entre su amiguísima Rocío Flores y Ana María Aldón pendía de un hilo tras la Palapa del jueves pasado y, aún así, tras llegar del intercambio con el otro grupo, nada más tocar suelo, le espetaba a Rocío que Ana María había dicho que su familia está en España. De esta manera, el periodista conseguía manipular a Rocío y calentaba el terreno de la siguiente Palapa.

Y así sucesivamente. Luego fue con el cuento a Elena con que existen unos audios sobre su hija, que el mismo Hugo le habría enviado. Es otro de los ejemplos. Avilés vive de eso, de fomentar el mal rollo y alentar a otros a discutir. Lo siento, pero Avilés debería ser expulsado en cuanto vuelva a salir nominado. No debe ganar el concurso.

La injusta expulsión de Ferre

Entre los dardos que se lanzaban ayer los concursantes, hubo dos personas que pasaron completamente inadvertidas: Albert Barranco y Jorge Pérez. El primero solo abrió la boca para nominar. Y el segundo habló durante unos segundos y por qué Jorge Javier le preguntó una cosa. A mí me gustaría preguntarles qué tal les están yendo las vacaciones por Miami, porque en Honduras no les estoy viendo. Luego son los típicos perfiles que se cuelan en la final y ganan a otros concursantes mejor cualificados para ello. ¿Cómo olvidar lo de Jorge en Supervivientes 2016?

Barraco y Jorge son los típicos perfiles que se cuelan en la final sin merecerlo

Llegado el momento de la expulsión, Ferre y Hugo se batieron en duelo. El expulsado fue de forma inmerecida Ferre. Que sigan concursando Barranco, Jorge o Hugo, sinceramente me parece un insulto para la esencia del concurso. Ferre ha vivido el concurso cómo es, siendo uno de los mejores supervivientes que recuerdo que han pisado los Cayos Cochinos y con su expulsión, el reality rebaja su categoría. Ojalá haya más concursantes como Ferre en las próximas ediciones.

Más tarde, Rocío Flores abandonaba la Palapa hecha un mar de lágrimas por un desafortunado comentario de Yiya aludiendo a su físico. Me pareció de lo más repugnante la comparación de Yiya entre Rocío y un mamífero. ¡Ya vale de meterse con el físico de alguien se apellide Flores, Jiménez o Sánchez! La extremeña quiso establecer un debate pero, como dijo Jorge Javier, no hay lugar a debate porque no es la primera vez que hace este tipo de comparativas, y ya no cuela. Así que la organización decidió sancionar a Yiya con una nominación disciplinaria.

Tras un nuevo juego de líder, Avilés se proclamó líder de los siervos, y Nyno, de los mortales. Más tarde, los nominados fueron Jorge y Elena por parte de siervos, y Fani y Hugo por parte de mortales, a la que habría que añadir la nominación disciplinaria de Yiya.

Para acabar, el cierre de la gala no pudo ser más surrealista. Pícaro como siempre, Jorge Javier animó a Avilés a decir lo que quería decir, mientras que el programa ya se iba a créditos. Una escena, la de Avilés cerrando la gala hablando sólo, que muestra el nivel de surrealismo de esta edición, que cada vez pinta mejor.