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REPORTAJE

Así se rodó la espectacular batalla de los almogávares de 'La catedral del mar'

Nos colamos en la escena más bélica de la serie de Antena 3, rodada en Toledo en 2016.

Rodaje de 'La Catedral del Mar'
Rodaje de 'La Catedral del Mar' (Foto: Daniel Jabonero)
Daniel Jabonero
@DanielGJabonero
21.06.2018 | 13:00

La escena apenas duró tres minutos. Y, sin embargo, hicieron falta una gran cantidad de medios técnicos para que todo fuese creíble. La catedral del mar es la clara demostración de lo mucho que está avanzando la ficción en España, dando pequeños pasos y dejando claro que la acción medieval, que era uno de los géneros pendientes de nuestro sello, ya es uno más de la familia. 

En el cuarto episodio de la serie de Antena 3 producida por Diagonal, una gran batalla en el campo es la protagonista del capítulo. En dicha secuencia, Arnau (Aitor Luna) se convierte en el héroe de la guerra al salvarle la vida a su enemigo en el medio de la gran batalla. Una escena que fue rodada en dos días en el castillo de Montalbán (Toledo) y a la que pudo asistir BLUPER para ver cómo era el ritmo de trabajo. 

Una escena de este calibre es muy cara para una serie de televisión española, por lo que había que rodar a toda prisa para cumplir con los horarios de los extras y de los actores. Para la batalla se contó con 20 especialistas, 25 caballos y 25 caballos. Fue, sin duda, la escena más complicada de toda la serie y ha quedado reducida a tres minutos. Pero es la importancia del detalle lo que le concede a este proyecto otro nivel.

Casi 200 personas se presentaron al casting para poder hacer de extra en esta gran pelea. Uno por uno fueron pasando por la sala de maquillaje y peluquería. Allí es donde se les oscurecía la piel, se les llenaba de polvo y se les provocaba algunas heridas previas a la batalla que tendría lugar en unos minutos. 

Estamos muy acostumbrados a batallar, de forma que quede visualmente bonito e históricamente correcto

Fuera, mientras tanto, los extras hablan de sus experiencias. Muchos son aficionados a los juegos de rol, al libro de Ildefonso Falcones o son amantes de la época medieval. Por eso ponerse esos cascos de hierro hace tanta ilusión. No es la primera vez como extra para casi ninguno de ellos. Parecen ya casi especialistas en eso de salir de fondo en una serie de televisión, algo muy necesario para dar ambiente a las series de televisión. "Estamos muy acostumbrados a batallar, de forma que quede visualmente bonito e históricamente correcto", nos comentaba uno de ellos mientras esperaba que le llamasen para ponerse firme. 

Han hecho tantas pruebas para tantos trabajos que incluso han creado grupos de amigos a raíz de participar en varias series de televisión. Otros, sin embargo, ya vienen como pandilla desde otros puntos de España para pasar el día siendo asesinados en una serie de televisión. Un entretenimiento distinto por el que reciben como premio el buscarse en la pequeña pantalla unos meses después. 

A nivel de infraestructura, para instalar todo el vestuario que se necesita para esta escena se colocan unas carpas de 1.000 metros alrededor del rodaje, a unos 100 metros del principal punto para que después no se vea en pantalla. Allí, un ejército de maquilladoras y peluqueras va llamando uno a uno a los extras y a cada uno le concede su tiempo para dejarles perfectamente medievales. 

Rodada en septiembre de 2016, los efectos de producción harían el resto. Aunque tener a más de 200 personas en el campo hacen bulto, para una serie de televisión hay que introducir a decenas de extras de forma digital para que esto parezca un conflicto nacional. El truco es sencillo, como un copiar y pegar en el ordenador. Se utilizan varios recursos de estos 200 extras y se van multiplicando por toda la pantalla para dar sensación de multitud.

Aunque los espectadores vieran que parecía de noche en pantalla, en realidad se rodó a pleno sol

El recurso de fotografía utilizado se llama "noche americana". Aunque los espectadores vieran que parecía de noche en pantalla, en realidad se rodó a pleno sol. "Rodar a pleno sol, en una sierra con una muralla enfrente enorme. Se supone que esa batalla será luego de noche", comentaba en ese momento Aitor Luna. Sólo se toca el color de la imagen y da la sensación que es de noche. "Estamos todos con los ojos cerrados por el sol. No sé cómo quedará después", bromeaba Luna.