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ENTREVISTA

El reto más difícil de Plano a plano tras el enorme éxito de 'El Príncipe'

Jesús Castro, José Coronado y Thais Blume en 'El Príncipe' (Mediaset España)
Jose Álvarez
@josealvarezc
24.02.2016 | 05:00

Plano a plano se encuentra en un momento muy dulce con apenas unos años de vida a las espaldas. La productora creada por César Benítez y Aitor Gabilondo es hoy una de las grandes queridas por las cadenas tras el éxito primero de El Príncipe y más tarde de Allí abajo.

Por esta razón, ambos tienen claro que quieren mimar cada uno de sus proyectos conscientes de lo que han supuesto estas dos series. "Tenemos las mismas ganas que cuando empezamos, pero mayor responsabilidad", afirma Benítez en esta entrevista concedida a BLUPER. "Cuando haces un éxito como El Príncipe, lo que viene detrás tiene que estar a la altura para que no parezca que es un accidente". "Era un reto para que no pareciera que hemos acertado de chiripa", continúa Gabilondo.

En este momento, lo están intentando con varios proyectos. El más cercano es El Caso, un encargo de TVE basado en una idea de Fernando Guillén Cuervo, que además protagonizará la serie. También volverán a colaborar con Mediaset España en La Verdad, que heredará el thriller de El Príncipe. Y trabajan también en otras tres series, una de ellas para Movistar+.

Estáis en un momento muy especial, despidiendo a vuestra primera serie...

Aitor Gabilondo: Nuestro primer hijo. Siempre será al que más fotos hemos sacado, al que más hemos mimado, el que más disgustos y alegrías nos ha dado... Es emocionante porque nos pasa la película por la cabeza. Hemos hecho una productora con esta serie. Ha sido un viaje no solo profesional, también personal, muy intenso y enriquecedor. Es un momento no digo triste sino nostálgico.

César Benítez: Es como cuando tu hijo termina la carrera y se va a vivir fuera de casa.

Vuestra vida ha cambiado mucho desde que ideáis El Príncipe hasta hoy

AG: Es distinto entre César y yo. César tuvo una productora [BocaBoca] donde tuvo muchos éxitos. Para mí ha sido un cambio de vida brutal. De ser un guionista a pasar a ser productor con el peso que conlleva y la responsabilidad. Aprendiendo un oficio a marchas forzadas. Hay un antes y un después en mi vida claramente.

CB: Aunque llevo muchos años en esto, para mí también es muy distinto a como fue en BocaBoca. Plano a plano es una empresa muy personal, producto de la alianza y amistad entre Aitor y yo. Trabajamos de una manera muy directa y le damos muchas vueltas a cualquier cosa que hacemos. El Príncipe lo arrancamos en un momento crítico en España. La industria audiovisual estaba muy mal, pero el país estaba muy mal también. El país está creciendo ya y nosotros también. Tenemos las mismas ganas que cuando empezamos, pero mayor responsabilidad. Cuando haces un éxito como El Príncipe, lo que viene detrás tiene que estar a la altura para que no parezca que es un accidente.

Cuando haces un éxito como El Príncipe, lo que viene detrás tiene que estar a la altura para que no parezca que es un accidente

¿Ha cambiado mucho el concepto que teníais en la cabeza al principio a lo que ahora habéis cerrado?

AG: Ha cambiado, pero no mucho. La esencia de El Príncipe es la misma exactamente en el primer guion que se escribió. La diferencia fundamental es que la historia de amor cobró un protagonismo mayor del que nosotros habíamos planeado en un principio. Todo lo demás es lo mismo.

CB: Luego hay una parte que está pensadísima y otra que surge. Tiene vida y alma propia. Dependiendo qué actor encarna qué personaje, la historia toma más pulso en unos puntos u otros. Los actores que lo han interpretado son los que queríamos, se han ajustado a lo que queríamos. Y han hecho que sean más grandes. Hemos tenido la gran sorpresa de Hiba Abouk, que vimos una foto de ella y supimos que tenía que ser Fátima y peleamos por que así fuera; y luego decisiones como la de Rubén Cortada, que era una sorpresa. Está todo muy pensado, pero cuando lo ves no te deja de sorprender.

AG: Lo de Hiba fue un milagro. Nosotros, en cuanto vimos la foto, la quisimos.

CB: Nos la enseñó Miguel Ángel Silvestre en el despacho. Estábamos hablando de otra historia que nunca se llegó a hacer. Le hablamos de El Príncipe y nos dijo que tenía una amiga que encajaba. Fue como una aparición. Vimos que era Fátima, y no sabíamos si era buena trabajando o no. Tuvimos una gran suerte. Aparte de ser una pedazo de actriz ha sido una compañera fantástica.

Acaba El Príncipe pero seguís trabajando junto a Mediaset en La Verdad. ¿Estáis satisfechos con el resultado que está quedando?

AG: Estamos muy contentos. Era muy difícil porque la responsabilidad pesa. Tiene un corte similar a El Príncipe. No es igual, pero sí tiene thriller. Era un reto para que no pareciera que hemos acertado de chiripa. Hemos visto ya el primer episodio y estamos grabando el 2 y el 3. Va todo muy bien.

CB: La audiencia es otra cosa, pero sí vaticinamos que va a atrapar al espectador. Tiene muchísima tensión y va a haber muchas sorpresas. Tiene una factura de la que estamos muy orgullosos y un ritmo impresionante. Era difícil después de El Príncipe hacer una serie a la altura y creemos que con La verdad lo estamos consiguiendo.

Era difícil después de El Príncipe hacer una serie a la altura y creemos que con La verdad lo estamos consiguiendo

También seguiréis la misma estructura que con El Príncipe con dos temporadas.

CB: Sí, serán 16 episodios. En esta vida puede pasar de todo, pero es una serie con principio y final y esta vez no se va a poder prolongar.

El casting inicial era diferente al que finalmente está rodando. ¿Qué ocurrió?

AG: La idea inicial era tener a José Coronado porque estamos encantados con él. Pero la cosa se retrasó, él tuvo otros proyectos y no encajó por fechas.

CB: En el caso de Maribel Verdú, su nombre se estuvo barajando. Nos une una gran amistad con ella desde hace muchos años. Tenía muchas ganas y le gustaba mucho la serie, pero su personaje tenía cosas que ella veía de una manera y nosotros de otra. Con la confianza y la amistad que nos une, nos dijo que no se veía en el desarrollo del rol. Pero es lo normal.

Estamos listos para emitir 'El caso' a partir de la segunda quincena de marzo. Luego ya depende de TVE

Estáis trabajando por primera vez con TVE en El Caso. ¿Esperáis que pueda ver pronto la luz?

CB: Estamos listos para emitir a partir de la segunda quincena de marzo. Luego ya depende de la cadena.

¿Ha habido muchas dificultades con tantos filtros como ha de pasar en TVE?

CB: Los profesionales que trabajan dentro de TVE tienen un gran mérito. Es muy difícil trabajar con TVE. Por un lado tienen la exigencia de una televisión privada pero por el otro los cortapisas de una televisión pública. A la hora de hacer cualquier gestión, hay un sistema burocrático que hay que plantearse y estudiar. TVE tiene que ser la gran locomotora audiovisual española y tiene que cambiar algunas cosas para que lo sea.

El Caso va a ser muy distinta a lo que habéis hecho hasta ahora...

AG: Cada serie es distinta. Para empezar es de época, la peor época [los 60]. Es la primera, y de momento la única, que viene de fuera hacia nosotros. Fue una propuesta de TVE a partir de una idea de Fernando Guillén Cuervo. La valoramos, la estudiamos y dijimos cómo la haríamos nosotros. Les gustó y estamos en ello. Creemos que es una serie curiosa y diferente.

Una serie en los años 60 es lo peor que te puede pasar porque nada es igual

CB: Se ve muy bien. Nuestro objetivo era hacer una serie para TVE captando nuevo público. Creemos que va a aportar mucho a televisión siendo además muy complicada. Una serie en los años 60 es lo peor que te puede pasar porque nada es igual. Ha cambiado todo.

AG: Cada vez que sales a la calle a grabar, no vale nada y la gente se acuerda. La Edad Media es más fácil. El reto sobre todo ha sido darle un rebozo moderno y diferente a una serie de corte clásico.

CB: Lo que se cuenta muy bien es la España de la época. A diferencia de Cuéntame, que tiene un toque nostálgico, se cuenta la dificultades que tenían para poder contar la realidad. Está basada en hechos reales: cómo los periodistas de un periódico como El Caso, acusado de amarillismo, llevaba artículos de denuncia social que nadie hacía.

AG: Visto ahora, con la perspectiva con la que ha evolucionado el periodismo en España y en el mundo, igual eran unos adelantados. Los sucesos antes ocupaban las páginas interiores y ahora están en primera página.

Allí abajo se enfrentó primero a la dificultad de luchar contra El Príncipe y ahora de emitirse en viernes, y en ambos casos ha pasado la prueba...

AG: Es una serie buena. Hace gracia y los personajes son atractivos. Para nosotros, Allí abajo es la alegría en estado puro. Y eso se percibe.

CB: Y eso que es el género más difícil. Hacer comedia en este país es complicado. 70 minutos es difícil, pero en comedia es casi mortal.

Después de dos viernes en que habéis demostrado que la serie sigue en forma, ¿estáis ya pensando en la tercera temporada?

CB: Nosotros tenemos previstas cuatro temporadas. Esperaremos un viernes más, pero hay muy buena sintonía con la cadena y estamos seguros de que seguirá.

¿Hay otros proyectos a la vista?

CB: Estamos trabajando en una nueva comedia, un thriller y una política para Movistar+. Hay que ver cómo van evolucionando. Van los 3 a la par.

AG: Somos una productora artesanal y vamos poco a poco. Queremos hacerlo cada vez mejor.