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REPORTAJE

Cuando en verano también se apostaba por estrenar series y programas

Mike Medianoche
@mikemedianoche
09.07.2017 | 13:27

Este verano la parrilla televisiva promete pocos estrenos. Antena 3, por ejemplo, solo presenta como novedad el dating show Contigo al fin del mundo, además de una nueva temporada de Me resbala. O Cuatro, que con una única apuesta estival ofrecerá Espíritu salvaje, un docurreality de una familia que dará la vuelta al mundo.

En verano el número de espectadores baja, y ello acobarda a las cadenas, que se reservan los mejores cartuchos para septiembre, cuando el consumo televisivo vuelve a crecer. Una tendencia que ha sucedido desde siempre, aunque antaño las cadenas no tenían miedo a apostar por nuevos formatos, quizá porque la competencia era menor al no existir los canales de la TDT.

Sin embargo, en el pasado era frecuente que se realizasen productos exclusivamente para verano, rellenando la franja de un programa o serie de éxito. O realizando experimentos que se fueron mejorando año a año, e incluso convirtiéndose en auténticos mitos televisivos. Hasta los realities han tenido cabida en la época veraniega, algunos con mayor suerte que otros.

Grand Prix

El programa veraniego por excelencia de TVE, que acompañó a los espectadores durante muchas vacaciones. Ramón García presentaba este concurso de pruebas físicas donde veíamos a los alcaldes de Villaconejos, Laredo o Blanes enfrentarse a un globo que les podía estallar en la cara, a los vecinos de la localidad convertidos en bolos o corriendo delante de vaquillas. Entre 1996 y 2005 pudimos verlo en TVE, y posteriormente pasó a las autonómicas.

Como curiosidad, el Grand Prix tuvo su germen en otro programa veraniego de 1995, Cuando calienta el sol, también presentado por Ramón García. Ese mismo año Ramón García y Ana Obregón sacaron un disco con la canción de ¿Qué apostamos?, y otro de los cortes del álbum, con una nueva letra, acabó convirtiéndose en la sintonía del Grand Prix.

Éxitos que duraron en el tiempo

En verano también se testeaban programas que en ocasiones cuajaban, y otras no tanto. El Diario de Patricia, con Patricia Gaztañaga, comenzó su andadura en julio de 2001, y con cambios de presentadores y de nombres permaneció en antena hasta 2011. Un talk show en el que veíamos cómo se conocían dos cibernovios, cómo los adolescentes salían del armario delante de sus padres o cómo dos vecinas se peleaban por deudas económicas del pasado.

TNT sustituyó a Crónicas Marcianas y duró tres años

En 2004, mientras Crónicas Marcianas descansaba, Telecinco montó el programa TNT, con Jordi González, que originalmente era un magazine con entrevistas y debates. Comenzó en el mes de julio, y con la llegada del otoño Crónicas recuperó su franja, aunque a la audiencia le había gustado. Por ello, Telecinco lo recuperaba cada vez que podía, e incluso acabó convirtiéndose en un programa temático dedicado a casos como el crimen de los Urquijo o las sectas.  Se despidió de la televisión en septiembre de 2007, con Yolanda Flores como presentadora.

Los meses de julio y agosto también sirvieron, en ocasiones, para que programas que no calaban especialmente entre el público se convirtiesen en líderes de audiencia por no irse de vacaciones. Tal fue el caso de La Parodia Nacional, que brillaba la noche de los martes de Antena 3 en su primera temporada, allá por 1996.

Realities y talents

Gran Hermano, Supervivientes, Operación Triunfo o Pekín Exprés son los caballos ganadores en los formatos de telerealidad, y por ello siempre se guardan para épocas de máxima audiencia. Sin embargo, años atrás sí que pudimos disfrutar de realities y concursos de talentos que se estrenaban en verano.

Telecinco intentó hacer sombra a OT con PopStars, todo por un sueño, programa del que salieron cantantes como Roser. Jesús Vázquez presentó aquel formato en 2003, y un año después también estuvo al frente de Vivo cantando: los años dorados, una especie de Operación Triunfo de artistas consagrados en el que participaron Elsa Baeza, Tony Ronaldo, el eurovisivo Micky o Karina, que fue la ganadora.

Toñi Moreno presentó 'Libertad Vigilada' en 2006

Toñi Moreno lleva varias semanas en Telecinco con Mira la vida, aunque antes ya la vimos trabajando en verano. Fue en Antena 3 con Libertad Vigilada, el docurreality de 2006 en el que unos jóvenes convivían en un hotel y se pegaban unas buenas vacaciones mientras sus padres veían desde plató cómo se comportaban, y de hecho eran sus progenitores quienes expulsaban a los participantes.

También en 2006, TVE levantó el telón de Empieza el espectáculo, presentado por Miriam Díaz Aroca. Fue un talent que buscaba actores de musicales, y en el que el ganador salía con un contrato debajo del brazo. Cada concursante estaba apadrinado por un famoso con el que compartía un número, y por allí pasaron Sylvia Pantoja, Goyo González, Marta Valverde o Naim Thomas intentando ayudar a los artistas noveles a despegar en su carrera.

Eurojunior despedía la temporada estival

A inicios de septiembre, antes de que arranque la temporada fuerte de televisión, Televisión Española también apostó durante cuatro años (2003-2006) por Eurojunior, que mediante varias galas con mecánicas similares nuevamente a OT permitía al público elegir qué niño y con qué canción debía representar a España en el Festival de Eurovisión Junior. De ahí salieron artistas como María Isabel, Blas Cantó, Mirela, Antonio José o Daniel Fernández de Auryn.

Otros formatos y series olvidados

No todos lo que se estrena en estas fechas tuvo éxito, a veces, debido a las pocas pretensiones del producto. Quítate tú pa ponerme yo fue una serie, protagonizada por Carlos Sobera, fue una serie de Telecinco que duró justo un verano, y en la que debutó Laura Manzanedo.

Paz Padilla era experta en hacer el agosto

Paz Padilla durante sus primeros años fue una de esas trabajadoras que hacían el agosto; primero como suplente de Belinda Washington en Qué me dices, y luego presentando concursos que no calaron demasiado hondos como Hola, hola, hola (1997) o más tarde Hasta que la tele nos separe (2006), una nueva versión del Luna de Miel de Mayra Gómez Kemp en el que, como novedad, participaron varias parejas homosexuales recién casadas, algo que legalmente no podía ocurrir en su predecesora.

La lista de espacios vacacionales olvidados podría continuar con el concurso de guapos contra listos de Telecinco Nadie es perfecto, el concurso La Piraña con Carlos García Hirschfeld, el late night El Puente de Tinet Rubira y donde se hizo popular el Padre Apeles, el clon telecinquero de Cine de barrio llamado El Gallinero que presentó Inés Sanz y Tonino Guitián, y así con numerosos espacios más.

En los últimos años, las apuestas veraniegas más fuertes las realizó Telecinco con sus realities, como Campamento de verano o Las Campos. Pero este año Mediaset no va a ofrecer ningún formato de telerrealidad por primera vez en cuatro años.