Cabeceras especiales

Cabecera

ANÁLISIS

Por qué el caso Dani Mateo nunca será un caso 'La Noria': así aprendieron las TV

Justo en el mismo puente de Todos los Santos, una parte de la audiencia ha pedido un boicot a laSexta.

Dani Mateo en 'El Intermedio'.
Dani Mateo en 'El Intermedio'.
Juan M. Fdez
@juanmafdez
05.11.2018 | 22:15

Caprichos del destino, siete años después de que se lanzara en un puente de Todos los Santos una curiosa iniciativa que recopilaba las marcas que patrocinaban La Noria para denunciar a aquellos anunciantes "que financian y convierten en rentable un tipo de televisión tan falta de valores morales", una parte de la audiencia ha pedido el boicot a laSexta tras la polémica de Dani Mateo con la bandera española.

Sin embargo, aunque de momento han sido cuatro las marcas que han roto sus contratos publicitarios con el programa presentado por El Gran Wyoming, el Caso Dani Mateo nunca se convertirá en un Caso La Noria, el cual recordemos acabó cancelado tras convertirse en el primer programa de televisión que se quedaba sin publicidad.

El Caso La Noria enseñó a las cadenas cómo afrontar este tipo de crisis de imagen

Y no lo será porque aquella iniciativa, aquella estrategia, aquella historia, significó un punto de inflexión en la televisión que hizo que las cadenas supieran cómo afrontar este tipo de crisis de imagen hasta entonces nunca vistas.

En primer lugar, en el caso de La Noria se denunció que el programa había pagado entre 9.000 y 10.000 euros por una entrevista a la madre de El Cuco, el menor implicado en la desaparición y muerte de Marta del Castillo. Es decir, una televisión se estaba lucrando a costa de la inmoralidad y de hacer más daño gratuito a las familias de las víctimas de delitos tan graves como el asesinato o el homicidio de una persona.

La opinión pública entonces coincidió en que había que rechazar de lleno que los criminales y delincuentes no podían ganar dinero en televisión. De hecho, el Congreso aprobó un texto contrario a esa práctica e instó a las cadenas a crear mecanismos de autocontrol para que eso no ocurra en el futuro.

Sin embargo, en el caso de Dani Mateo, mientras una parte de la audiencia se ha sentido ofendida por este sketch, otra lo defiende amparándose en la libertad de expresión. Es decir, no hay un consenso al respecto.

De ahí que los anunciantes se piensen mucho si quitar su publicidad de la cadena pues les retrataría ideológicamente y les podría acarrear también consecuencias por parte de los usuarios. No hay que olvidarse que laSexta es una cadena ideológicamente de izquierdas por lo que algunas de las marcas que se anuncian en El Intermedio van buscando a un determinado tipo de espectador. 

De hecho sólo hay que darse una vuelta por redes sociales para ver cómo algunos clientes habituales de Clínica Baviera han manifestado que nunca volverán a acudir a estas clínicas oftalmológicas. 

La actitud y el perdón

En segundo lugar, mientras que Jordi González mostró una actitud altiva y prepotente y encendió aún más la polémica diciendo que “cuando el sabio señala la luna, el necio mira el dedo”, Dani Mateo no tardó ni horas en disculparse si su broma había ofendido a alguien.

"El sentido del sketch de la bandera era - o así lo entendí yo - demostrar que, cuando los ánimos están muy caldeados, las banderas se vuelven más importantes que las personas y eso es peligroso. Por eso me desmoronaba al comprobar que me había sonado en ella. Nunca fue ofender".

Y lo mismo ocurrió a nivel de cadena. Mientras Mediaset España tardó tres semanas para admitir a duras penas que había cometido un error que perjudicaba a sus marcas y que su responsabilidad era solucionarlo, Atresmedia ha preferido utilizar la empatía y la humildad y se ha disculpado a través de El Intermedio este mismo lunes.

"El Intermedio quiere subrayar que no había intencionalidad política ni ningún posicionamiento editorial detrás. Era simplemente humor. Pero si la broma no ha funcionado, si en vez de provocar risas, ha provocado crispación social, es evidente que se trata de un gag fallido por lo tanto no tenemos problemas en pedir disculpas sinceras a todos aquellos que se hayan sentido ofendidos". 

Campamento de Verano y Miguel Ricart

Atresmedia, no obstante, no ha sido el único grupo que ha aprendido a gestionar una crisis como la de La Noria. De hecho dos años después de aquel caso, apareció una nueva iniciativa en redes sociales que pedía un boicot a las marcas que se anunciaban en Campamento de verano por ser “un programa que denigra y ataca la mujer”.

Sin embargo, aquel boicot quedó en nada. Para empezar, el responsable de la iniciativa amenazó violentamente a las marcas. Una forma que si bien Pablo Herreros empleó en su carta de boicot, finalmente terminó arrepintiéndose de utilizar. “Reconozco la libertad de los anunciantes para gestionar sus acciones de publicidad independientemente de los contenidos de cualquier medio de comunicación”, explicó el periodista.

Y segundo, en esa ocasión tanto la cadena como la productora -la misma que la de La Noria- se disculparon por el trato profesado a la concursante de Campamento de verano. "Nuestra exploradora Noemí Merino aceptó anoche nuestras disculpas tras un desafortunado juego de campamento", informó Mediaset España a través de su cuenta de Twitter.

Sólo unos meses después de todo esto y tras una información de El Mundo que hablaba que las televisiones estaban tras los pasos de Miguel Ricart, Telecinco salió al paso negando tajantamente que fuera a conceder "minutos de gloria televisiva a un asesino temido y repudiado por la sociedad", evitando así que la polémica pudiera seguir creciendo en redes sociales.

Lo mismo ocurrió con Atresmedia. Después de que se conociera que Espejo Público había entrevistado al triple violador y que sus informativos había emitido ya parte de ese encuentro, la cadena procedió a retirar cualquier material de su web que le relacionara con Ricart. El programa presentado por Susanna Griso tampoco emitió la entrevista a pesar de lo anunciado previamente.