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OPINIÓN

El jurado intercambiable como cromos de 'La Voz'

Juan M. Fdez
@juanmafdez
29.05.2016 | 05:00

Pereza. Esa la primera sensación que tuve cuando Telecinco anunció hace unos días que los coaches de La Voz serán Alejandro Sanz, Malú, Melendi y Manu Carrasco. ¿Puede haber perfiles más intercambiables como jurado que los de estos artistas? ¡Qué diversidad! ¡Qué frescura! 

La elección, obviamente, es fácil de entender. El talent show de Telecinco obtiene sus mejores audiencias en Andalucía y dos de los ganadores de sus tres ediciones son de estilo flamenco. Hasta aquí todo correcto. Pero, teniendo en cuenta que ya la tercera edición de La Voz notó cierto desgaste en audiencia, ¿es la mejor elección centrarse sólo en un tipo de target?

¿Es la mejor elección centrarse sólo en un tipo de target?

Por momentos envidio a otros países. Y ya no a otros países como Estados Unidos, donde en cada edición nos sorprende con nuevos nombres que refrescan el concurso tras diez temporadas: Shakira, Pharrel Williams, Usher, Gwen Stefani, Alicia Keys y Miley Cyrus.

Envidio a Italia, donde se ha apostado por un perfil como el de Raffaella Carrà. ¿Se imaginan, por ejemplo, a un Raphael como jurado? Sí, a Raphael. Un artista que triunfó como jefe de la tribu ‘indie’ en el festival de pop alternativo Sonorama de 2014. O Nek. ¡O Alaska! Vale que últimamente la tenemos hasta en la sopa. Pero, ¿y el juego que daría con Raphael?

No hablemos ya obviamente de la que todos pensábamos que sería la artista que sustituiría a ese animal televisivo llamado Laura Pausini: Mónica Naranjo. La de Figueras demostró con creces sus credenciales en Tu cara me suena. Toda una show-woman con instinto televisivo que pisa el escenario con descaro.

¡Y las guerras que hubiéramos tenido entre Malú y Mónica Naranjo!

¿Y lo interesante que hubiera sido sus piques con Malú? Seamos sinceros. A pesar de que las dos cantaron juntas las pasadas navidades en el especial navideño de TVE, con el carácter de “madrasta de Blancanieves” de la madrileña y el “no me callo nada” de la catalana hubiéramos tenido unas interesantes guerras.

"Yo he visto que una artista se le cae algo y le vienen cincuenta para recogerlo. A ver, señores, cagas y meas…", decía hace unos meses en una entrevista a Bluper la Naranjo. Y, mientras, Malú acudiendo a los eventos hasta con una señora que le lleva la laca.

Pero, no. Telecinco ha preferido apostar por lo seguro. Por el ole, ole. Y el calentito, calentito, aunque no esté Rosario Flores. En España parece que no existe otro tipo de música que no sea el flamenco. Vamos, que ya podemos ir prediciendo qué tipo de perfil ganará esta edición.

Aunque poco importa. Ya sabemos que este concurso -no sólo a nivel nacional, sino también internacional- está más bien pensado para lanzar las carreras de sus coaches que para descubrir nuevos talentos.