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OPINIÓN

¿Es Arturo Pérez Reverte la única persona que no sabe cómo es Telecinco?

Juan M. Fdez
@juanmafdez
11.01.2015 | 05:00

Arturo Pérez Reverte debe ser probablemente la única persona sobre la faz de la tierra que no sabe cómo funcionan las cosas en Telecinco. También debe ser uno de esos escritores que con tal de sacar tajada de la venta de derechos de sus novelas, le importe un bledo donde terminen adaptadas. Dejen que me explique.

No creo que haga falta ilustrarle a una persona tan cultivada como Pérez Reverte sobre cuáles son los grandes grupos audiovisuales de este país. Incluso aquellos que tanto detestan y desprestigian la televisión española saben que son tres: RTVE, Atresmedia y Mediaset.

Por ello no dejo de preguntarme si cuando el escritor vendió los derechos del capitán Alatriste a DLO Producciones, cuyas dos últimas series pertenecen a Telecinco (Familia, Mario Conde), no pensó en que pudiera terminar siendo adaptado por la cadena de Paolo Vasile.

¿No investigó qué tipo de televisión hacían las candidatas a dar vida a uno de sus personajes de más éxito?

Y me sorprende sobre todo viniendo de alguien que siempre se ha documentando tan bien para sus novelas. ¿No investigó el escritor qué tipo de televisión hacían las candidatas a dar vida a uno de sus personajes de más éxito? ¿No imaginó que los colaboradores de Sálvame podrían disfrazarse de los personajes de Alatriste para promocionar su estreno?

Todo el mundo en el sector sabe que toda serie que se emite en Telecinco siempre pasa bajo el control de Vasile. Y no porque sean rumores, no. El mismo italiano lo explicaba hace unos meses durante la presentación de El Príncipe. “Si no hay pasión, no hay serie”, le dijo a sus productores. Y así fue.

A veces funciona como ocurrió con la citada El Príncipe. Y a veces son un auténtico fracaso como ocurrió con la olvidable Dreamland. Pero, bueno, esas son historias que sólo interesan a ese público que nunca lee novelas.

Alatriste tiene un padre

Es cierto que José Manuel Lorenzo presentó Alatriste a Antena 3 y que ésta la rechazó. Pero si realmente tanto le preocupa que Telecinco pueda convertir Alatriste en un Sálvame del siglo XVII, o en un Águila Roja 2, o que las cadenas de televisión españolas no son la HBO o no están a la altura de las circunstancias, pues no venda los derechos. O si los vende, incluye una claúsula.

Y si no, todo lo demás son ganas de desprestigiar el trabajo de un gran equipo. Está muy bien defender el trabajo de Aitor Luna o de los compañeros guionistas. Pero, ¿se ha preocupado en averiguar por qué ha variado tanto la iluminación? ¿Por qué no protestó cuando no se contrató a un asesor histórico? ¿O es que se pagó tanto por los derechos como para guardar silencio?

¿Se pagó tanto por los derechos como para guardar silencio?

Es muy fácil subirse al carro de las críticas una vez que el producto ha sido estrenado. La valentía está en protestar antes, evitar que el resultado final de tus novelas haya sido el que han visto los espectadores. Alatriste tiene un padre. Y ese padre, como todo padre, debe velar por el bien de sus hijos. No me imagino a María Dueñas dejando que cualquiera  adaptara El tiempo entre costuras. Y de ahí el magnífico resultado.

Culpables de lo que ha pasado con Alatriste son muchos. Quizá demasiados. Ese quizá sea uno de los problemas de nuestra ficción. Demasiados opinando. Pocos showrunners. Pero Pérez Reverte no puede escurrir el bulto. Él también es responsable de que la adaptación de Alatriste haya sido comparada con algo tan deplorable como Piratas.