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MODA EN LA TV

Las mejor y peor vestidas de los Globos de Oro 2015

Rocío Ponce
@rponcedominguez
12.01.2015 | 03:19

La gala de los Globos de Oro 2015 ha tenido dos colores indiscutibles, el rojo y el plateado. Fueron los más elegidos por las actrices e invitadas que desfilaron por una red carpet bastante aburrida. (Ver galería de fotos)

Comencemos por las buenas noticias, Sienna Miller iba perfecta con su diseño de Miu Miu en tono crema y plata bordado y con un profundo escote en uve. No puedo dejar de destacar a una de mis favoritas siempre, ya sea paseando al perro o en un estreno, Emma Stone. La joven se decantó por el pantalón con un mono y top brocado de Lanvin. Lo que en otras hubiera sido un fracaso, en ella por su estilo y su físico resultó un soplo de aire fresco. Suerte que llegó para despertarnos Lupita Nyong'o (reconvertida en la superheroína de las red carpets) con un delicado Giambattista Valli en morado y blanco.

Las que no fallaron fueron Allison Williams y su perfecto look (Armani Privé), Diane Kruger (Emilia Wickstead), Helen Mirren (Dona Karan), Naomi Watts y su collar de Bvlgari (con diseño amarillo de Gucci), la ganadora a mejor actriz dramática de cine Julianne Moore fue la mejor del equipo de las plateadas (Givenchy), Christine Baranski con un Zac Posen que le quedaba como un guante y Jennifer Lopez brillando como siempre (Zuhair Murad). Aunque tampoco es que estemos hablando de una gran alfombra roja, pocas deslumbraron y muchas simplemente aprobaron para la primera cita importante de la temporada de premios.

Entre las más atrevidas de la noche, el duelo en blanco fue protagonizado por Kate Hudson (de Versace) y Rosamund Pike (de Vera Wang). La actriz de Perdida se lanzó a enseñar tipazo poco después de haber dado a luz y aunque se lo podía permitir perfectamente, el resultado no tiene nada, nada que ver con el de la espectacular Hudson.

Decepciones y curiosidades varias

No me esperaba el “plof” que sentí al ver a Kerry Washington (mi querida Olivia Pope) enfundada en ese Michael Kors bicolor de señorona, tampoco el de Camila Alves con ese sencillo Monique Lhuillier y esos pelos -su peinado, también la barba de su esposo Matthew McConaughey-. Sigo sin lograr dar sentido a esa impresión de que Kate Beckinsale siempre va vestida igual (y, ojo, que iba del gran Ellie Saab). A veces estar casada con un magnate de la alta costura no significa acertar con tus looks o que se lo digan a Salma Hayek y a la sobrecarga de accesorios (pese a llevar un Alexander McQueen).

La cara de Catherine Zeta Jones puede, peligrosamente, acabar pareciéndose a la de Reneé Zelweger -que no asistió a la gala- y uno de los pechos de Heidi Klum estuvo a punto de tener photocall propio. El vestido de J. Mendel le quedaba demasiado grande a Amanda Peet, Julianna Margulies “tropieza” con un diseño poco favorecedor de Ulyana Sergeenko y Anna Kendrick (de Monique Lhuillier) hizo honor a su trabajo en Into the Woods y se vistió de princesita. 

Entre lo más comentado de la noche, los bajos de encaje y flecos del vestido de la ganadora Gina Rodríguez (mejor actriz de comedia en TV por Jane the virgin) firmado por Badgley Mischka y la aparición de Dakota Johnson, con el inminente estreno de 50 sombras de Grey, que “ni fu ni fá” con su vestido de lentejuelas plateado de Chanel.

El premio a la pareja de la noche se lo llevó el matrimonio Clooney con su primera red carpet internacional, él de Armani y Amal con vestido negro de Dior y guantes blancos, muy al estilo Old Hollywood y, como muchos otros, apoyando la causa de #JeSuisCharlie. 

En la lista de las aburridas incluyo a las actrices Jennifer Aniston con Saint Laurent negro, a Felicity Jones (Dior), a Taylor Schilling de Ralph Lauren, Reese Witherspoon de Calvin Klein, la ganadora del premio a mejor actriz de cine comedia o musical Amy Adams con un Versace celeste drapeado, Katherine Heigl (Zac Posen), Emily Blunt de diosa griega (Michael Kors) y Claire Danes (Valentino).

Las peor vestidas

No sorprenderá que comience con Lena Dunham (creadora y protagonista de Girls), se ha ganado el puesto por derecho propio en estas listas mundiales. Y no es porque, como ella dice “esté como una vaca”, el motivo es que no es capaz de encontrar un vestido que le siente bien pese a los kilos. Y haberlos, como las meigas, haylos. 

La realidad es que, en esta edición, nos ha decepcionado porque no iba tan mal como en otras ocasiones, pero sigue teniendo la medalla de oro con su vestido rojo de Zac Posen varias tallas grandes. Sus otras dos compañeras de serie, Zosia Mamet y Jemima Kirke no han querido dejarla sola en esta lista, ¿por qué no contratan al estilista de la cuarta protagonista, Allison Williams?

Lo que sí me sorprende es meter en esta sección a una de mis favoritas, Keira Knightley o, mejor, Keira Mariposas Knightley con un Chanel premamá imposible. Ni el cuello, ni el estampado, ni el corte, no hay por donde coger su diseño hecho a medida. Tener barriguita no impide ir elegante a una alfombra roja, solo hay que recordar los looks de Olivia Wilde o Blake Lively, toma nota. Tampoco supo elegir bien Jennifer Aniston, apostó al negro con un poco acertado diseño de Saint Laurent. Ni el recogido alto, ni la pierna Angelina (oh, esperad…) mejoraban su look.

Entre las atrocidades de la noche, el Versace turquesa plisado de cuello halter de la cantante Lana del Rey (comparado en Twitter con los vestidos de la sirenita Ariel, con un clásico de Marilyn Monroe y mil fechorías más) y del mismo corte y la misma casa de moda, el que lució Jessica Chastain en color bronce. Pero lo que no se pueden comparar son sus escotes ni sus estilos.

Miu Miu demostró que es capaz de lo mejor (recordemos a Sienna Miller) y de lo peor con el sosísimo diseño rojo de Kate Mara, ¿alguien entiende esos minivolantes y cinturón naranja? El momento gótico lo pusieron dos de las chicas de Orange is the New Black, Taryn Manning y Laura Prepon, vestida por Christian Siriano, con un vestido que mezclaba inspiración folclórica y de Maléfica.

Y ellos…

La pajarita y el esmoquin clásico fue la elección que  más se repitió: Adam Levine de Dior, George Clooney de Armani, Benedict Cumberbatch, el tres piezas bicolor de Matthew McConaughey firmado por Dolce&Gabbana y en blanco, para que le reconozcamos en la distancia, Jared Leto y su larga trenza.  

Pero dos apariciones masculinas fueron las más esperadas. La del señor Christian Grey (es decir, Jamie Dornan) que lució un clásico esmoquin negro y la de Matt Bomer, que se llevó el premio a mejor actor de reparto en Película para TV o mini serie por The Normal Heart, vestido de azul y de forma impecable por Ralph Lauren Black Label.