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MODA EN LA TV

'Mar de plástico', el vestuario de la mezcla de identidades culturales

Mar de plástico
Rocío Ponce
@rponcedominguez
29.09.2015 | 05:00

Patricia Monné es la encargada de vestir los mares de plástico de la serie con la que Antena 3 pretende arrasar esta temporada y que en su primer episodio logró sentar en el sofá a casi cinco millones de espectadores. Este martes se estrena el segundo y para que no se nos escape ningún detalle de este completo thriller sobre el asesinato de Ainhoa, entrevistamos a la estilista.

En su currículum destacan sus trabajos previos para televisión en España como Los Nuestros, Hermanos y Acusados, entre muchos otros, y en cine llama la atención su labor en No habrá paz para los malvados (por el que fue nominada al Goya) y en producciones internacionales como Luces Rojas y Grand Piano.

¿Cómo te llega el proyecto de Mar de plástico?

En la productora me conocen por otras series en las que he trabajado con ellos y a finales del año pasado ya me hablaron de este proyecto que se materializó en abril-mayo. Me pareció una idea muy interesante por los mundos que conviven en la serie. Esos tipos tan dispares… Era algo nuevo que no hemos visto antes.

¿Ese es precisamente el reto del vestuario?

Reto tampoco es, lo que hice fue visitar la zona y empaparme de cómo iban los trabajadores, cómo visten los que viven allí. Aunque yo vivo en una zona de Madrid multicultural y multiétnica, quise ir para ver a los magrebíes, a los subsaharianos, a los trabajadores, a los españoles que son peculiares en Andalucía…

'Mar de plástico' me pareció una idea muy interesante por los mundos que conviven en la serie

Es un trabajo de identidades...

Exactamente. Un trabajo previo de observar cómo es la gente allí estéticamente hablando.

Tu documentación ha sido un trabajo de observación...

Yo miro mucho y de ahí obtengo información, ir allí ayudó muchísimo para dibujar cómo es aquello. Las trabajadoras de los tomates, los que van en bici, los comerciantes árabes… Eso me alimentó para reproducirlo, no copiarlo, seguirlo. En definitiva, lo que he hecho ha sido vestir lo que vi. Lo bueno de nuestro trabajo es que tienes que mirar y esa es tú mayor enseñanza.

¿Cuáles son las conclusiones que sacó y qué tipo de ropa vemos en Mar de plástico?

Ropa usada, muy ambientada, con una pátina de mucho uso. Los subsaharianos llevan mucho chándal, viseras, prendas en las que se nota que se visten con lo poco que tienen y con lo que pueden. En el mundo africano hemos incluido el colorido sobre todo en las mujeres, con tejidos de Mali y Senegal, en los hombres también sigue la estela del chándal, camisetas con agujeros, etc.

Con Pedro Casablanc no hemos caído en el hortera del sur tipo Jesús Gil

El mundo de las rusas que se ha incorporado, aunque en la realidad ya no existe tanto, es donde tenemos brillos, cuerpos ceñidos, poca elegancia y un gusto dudoso. Cada personaje tiene su propia entidad con la ropa, el rico (Pedro Casablanc como Juan Rueda), por ejemplo va con buenas prendas. No hemos caído en el hortera del sur tipo Jesús Gil, es un tipo hecho a sí mismo pero que viste con gusto.

¿Cómo se ha diseñado el estilo de los protagonistas?

A Rodolfo Sancho (Héctor), como tiene un pasado que le atormenta, le vestimos de oscuro. La diferencia con la luz que había allí conseguía que contrastara mucho más y rápidamente le ves y le adivinas. Para el personaje de la Guardia Civil, Nya de la Rubia (Lola), como ya he hecho películas y otros proyectos de policías pues sigo una serie de pautas que he aprendido.

Sé que las mujeres no llevan adornos como pendientes, que usan ropa cómoda para correr, poder reducir a un tipo. La tendencia es marcar figura y potenciar el cuerpo de los actores, claro, entonces es cierto que ella va un poco más ceñida. Tiene que simpatizar y agradar al espectador masculino. Con el otro guardia civil, Luis Fernández (Salva), hemos seguido la misma línea de ropa cómoda y ancha pero con colores, Es decir, que tuviera un contraste con el protagonista. Uno sobrio y el otro, no es que llame la atención, pero es más alegre.

¿Cómo habéis conformado el vestuario?

Fundamentalmente con cesiones porque no tenemos el presupuesto para vestir a toda esa gente. Ten en cuenta que en cada episodio pasan 3 días y hay que cambiarles de ropa, las necesidades de cada personaje no se cubren. Entonces llegas al acuerdo con la marca, aparece su logotipo al final de la serie y eso les ayuda.

¿Marcas españolas?

Sí, fundamentalmente. Aunque también extranjeras. Hemos usado mucho Lois, Adidas, Panama Jack, SOS, Motufashion, Punto 3, calzado español…

¿Has diseñado algo para esta producción?

No, nada. A no ser que tuviéramos una necesidad irremediable… Por ejemplo, al final tenemos una boda y hemos encontrado un vestido de novia de una tienda española, pero lo necesitábamos por tres, porque va a sufrir mucho desgaste. Es económico y cumple los requisitos para el personaje. Eso lo podría haber confeccionado, pero si no tienes tiempo para hacer tres vestidos de novia pues tiras rápidamente de tienda.

¿No merma tu parte creativa de diseñadora de vestuario?

No, hay veces en las que es más complicado con lo que hay en el mercado crear un personaje y que la ropa hable y le defina que dibujarlo y confeccionarlo tú misma. No vale un vaquero y una camiseta cualquiera. Eso no es así. La ropa habla, tanto la contemporánea confeccionada como la que está en las tiendas y eso dependerá de cómo tú lo combines y ahí está la creatividad. De todo lo que hay en el mercado vas a según qué marcas dependiendo de tu personaje. Si tienes un pijo, al margen de Lacoste, sabes qué tipo de polos, pantalones, zapatillas… Perfiles de marcas que encajan dentro del pijo. La hortera apretada pues también debes saber escoger… A veces es más fácil confeccionar que encontrar.

Parece que el vestuario contemporáneo es más fácil, pero no

En un mercado tan amplio…

Parece que el vestuario contemporáneo es más fácil, pero no. Yo he hecho también de época y a veces me resulta más sencillo porque sigues unos patrones, no había tantas maneras de vestirse. Tienes a los ricos y a los pobres, sigues las reglas. La creatividad está en los detalles, en lo contemporáneo es difícil encontrar un estilo.

¿Cuál es la parte del trabajo que más te gusta?

Es bonito buscar un estilo a cada personaje y darles una personalidad con la ropa. Encontrar lo que define al personaje, buscar lo que llevará. Esa parte es muy dura. Este trabajo parece chulo, pero rodar en los plásticos a cincuenta grados con la ola de calor ha sido terrible, 12 horas bajo el sol… Muy complicado, la verdad. Ir de tiendas a veces no es tan divertido, vas cargada, buscando algo muy concreto… Buscas y buscas y buscas y si no, pues al final lo confeccionas.

Rodar en los plásticos a cincuenta grados con la ola de calor ha sido terrible

Internet ha ayudado mucho esa labor, ¿no?

Lo que hace es que podemos ver las colecciones mucho más rápido que antes. Ves lo que quieres y lo escoges. Economizas en tiempo y llegas a más sitios.

¿Nuevos proyectos a la vista?

Tengo uno internacional que sería para el año que viene, muy interesante y bonito y que se va a rodar en España, de vestuario contemporáneo pero en el que habrá que crear cosas. Pero aún no puedo decirlo. Y si hay segunda temporada de Mar de plástico, ahí estaré. Ojalá.