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TV PÚBLICA

La lucha entre informativos y programas en TVE se cobra su primera víctima

Daniel Jabonero
@DanielGJabonero
04.03.2015 | 09:56

Ni los recién llegados a RTVE han logrado mejoras las constantes diferencias que existen entre la división de programas y la directiva de informativos. Aunque los Telediarios de TVE deberían responder ante la directiva, José Antonio Álvarez Gundín se dirige directamente al presidente de la Corporación, lo que les coloca en paralelo con la directiva de la pública. Una situación que cada vez se hace más difícil.

José Ramón Díez, director de TVE, está intentando subir la audiencia de la pública con nuevos programas que inyecten espectadores a la cadena. Sin embargo, su prime time se hace cada día más cuesta arriba ya que los informativos les dejan una audiencia muy difícil de remontar. La crisis de espectadores por la que pasan los informativos de la cadena después de las numerosas críticas de manipulación se expande así al resto de la programación. Y José Antonio Díez se ha cansado.

Según publicó El Mundo, Ignacio Gómez Acebo, el hasta ahora director de planificación estratégica de TVE en el área de programación, ha sido cesado de su cargo en la televisión pública. Se convierte así en el primer daño colateral de esta lucha interna. Gómez Acebo tiene plaza fija en TVE, por lo que todavía no se sabe qué hueco ocupará o si continuará en la televisión pública.

La enemistad entre programas e informativos no es nueva. Ya en la anterior etapa de TVE la relación entre Julio Somoano, director de informativos, e Ignacio Corrales, anterior director de la cadena, no era nada buena. En este caso, el director de informativos defendía la bajada de audiencia de los telediarios y acusaba a la mala cuota de pantalla que le dejaban programas como Corazón.

Somoano consiguió su objetivo, que era que este programa desapareciera de la parrilla de la pública. Fue una demostración del poder de esta sección frente a la directiva. Aunque llegaron nuevos programas, los informativos nunca mejoraron su audiencia a pesar de que sus tesoneros sí lo hicieron.