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OPINIÓN

Lo que Chabelita, Albalá y compañía deberían aprender del ‘Tamarismo’

Es más gracioso oír a Tony Genil hablando de los macarrones que hizo a Michael Jackson que a Alberto Isla hablando de su enésima ruptura

Mike Medianoche
@mikemedianoche
15.07.2018 | 14:06

El pasado viernes, Sofía Suescun anunciaba en Mujeres y Hombres y Vicerversa que se estaba dando una nueva oportunidad con Alejandro Albalá, la pareja con la que ha roto y se ha reconciliado de manera cíclica en las últimas semanas. Este sábado, en Socialité, se emitió unas declaraciones de Alberto Isla para aclarar si había roto con Chabelita después del bautizo con su hijo. Un evento religioso que ha protagonizado una portada de una revista en la que hubo ausencias como Isabel Pantoja o Kiko Rivera. “No te puedo decir nada, porque por contrato no puedo” comentaba Isla al programa, mientras dejaba entender que quiere recuperar su privacidad y que para eso ha “desaparecido de la mano de Dios”.

Famoseo que no divierte

En Sálvame, no recuerdo si exactamente tras hablar de Chabelita o de Sofía Suescun (pues no hay día en las que no se dedique un buen rato a alguna de ellas), Kiko Hernández se quejó de que esta nueva generación de famosos ya no entretiene como la de antaño.

“Antes se lo curraban más, como Paco Porras, Leonardo Dantés y compañía en la época de Crónicas Marcianas”, comentaba Kiko, que fue colaborador de aquel show nocturno de Javier Sardá, y que conocía de cerca cómo se gestaba en guión de aquel espacio. Así, recordó cómo con tal de generar noticias Tony Genil y Loly Álvarez simularon un accidente en la Cibeles, en la que también estaba implicada Montse Páez, otra famosa de la época que aseguró haber sido amante de Ricardo Bofill.

Por qué el ‘Tamarismo’ divertía

A inicios del milenio, los magazines y los programas de corazón se llenaron de una serie de personajes, originalmente ligados al mundo de la música, que acabaron creando lo que se bautizó como el Tamarismo.

Tamara (ahora Yurena), Paco Porras, Leonardo Dantés, Arlekín, Tony Genil, Loly Álvarez, La Momia y tantos otros personajes que crearon tramas de auténtico folletín. Un vidente que lee en futuro en frutas y verduras deja embarazada a una cantante, que finalmente sufre un aborto. Dicha cantante alcanza el éxito, y entonces otra compañera de profesión la acusa de suplantar su voz, y mientras, entre bolo y bolo, tenemos amigos que se pelean, que se separan, que se gritan en los platós, que reciben denuncias por emplear nombres que no tienen registrados, e incluso alguna trama con vídeos eróticos hubo por medio.

Un grupo de personajes que muchos tacharon de frikis, pero que pasaron por todos los programas, fuesen o no de corazón. Ahora en Antena 3, Sabor a verano, Crónicas Marcianas,Noche y Día (con Isabel Gemio), Tómbola, Desesperado Club Social,  Aquí hay tomate, no hubo espacio televisivo que se escapase a esta pandilla que entre canciones como ‘A por ti, ‘No cambié’ o ‘La peluca’ contaban su vida e incluso sus milagros. De hecho, en Día a día, el programa de María Teresa Campos, la cantante Tamara explicó que Jesucristo se le apareció el día de su cumpleaños.

Tal fue el impacto del Tamarismo que incluso se le dedicó una entrega especial de Gente con Chispa, en la que participaron por parejas Tony Genil y Loly Álvarez y Leonardo Dantés con una tal Yolanda, una presunta novia con la que había vuelto a grabar el ‘No Cambié’.

No hay duda que todos tenían un claro instinto del espectáculo, el cual fueron demostrando a lo largo de los años; hasta de la inauguración de una frutería sabían hacer un showen el que lanzarse dardos. Incluso conocimos novias a personas abiertamente homosexuales como Paco Porras y Tony Genil, un futuro Superviviente al cual en cierta ocasión despertó en plena noche su amiga Loly Álvarez para descargarle un extintor en la puerta de su casa con tal de salir en directo en TNT, todo ello promovido por Torito.

Todo por el show

Incluso podemos destacar cómo Loly Álvarez, junto a otras figuras del famoseo más ligero como Yola Berrocal, lograron que la audiencia se interesase en ver los resultados de operaciones de estética o de aumento de pechos como si fuese una noticia exclusiva de un divorcio o un nacimiento.

Así que puede que sí, que Chabelita, que Albalá y compañía deberían aprender más del Tamarismo para seguir apareciendo en revistas y en televisión y de paso arrancar una sonrisa al espectador, mejor que un bostezo de pereza. Porque resulta infinitamente más divertido volver a oír a Tony Genil contando cómo le hizo macarrones a Michael Jackson que a Alberto Isla contando su enésima ruptura. Y Mayte Galdeano y Sofía deberían fijarse en Margarita Seisdedos y Tamara, porque un solo gesto echándose laca de la vasca es más fascinante que todas las conversaciones de Suescun con futbolistas a través de Instagram.