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OPINIÓN

Hoy NO ha venido a divertirse a 'El Hormiguero' Pablo Iglesias

Jose Álvarez
@josealvarezc
04.11.2015 | 05:00

Hoy no ha venido a divertirse a El Hormiguero Pablo Iglesias. El líder de Podemos se ha sentado en el programa de Antena 3 y ha vivido la que puede ser la entrevista más dura que ha hecho Pablo Motos a lo largo de los diez años de vida que tiene su programa.

La entrevista como tal ha tenido poco que objetar y Pablo Motos ha incidido donde debía hacerlo. El problema llega si se compara con otras visitas de políticos anteriores como Soraya Sáenz de Santamaría, Pedro Sánchez o Albert Rivera con quienes no fue tan duro.

Pablo Iglesias ha vivido la entrevista más dura de Motos en los diez años de 'El hormiguero'

Las preguntas y repreguntas de Pablo Motos eran más de un programa como El Objetivo que de lo que suele ser este formato de Antena 3. Y en alguna ocasión la inexperiencia en este tipo de entrevistas ha hecho que patinara, como en el caso del desafío soberanista de Cataluña, donde el presentador ha incidido repetidamente en cuestiones que el invitado ya había respondido.

Pablo Iglesias consigue sacar su necesaria sonrisa a pesar de las dificultades

Por suerte, Trancas y Barrancas y el resto de colaboradores han salido para recuperar la esencia del programa. La rueda de prensa que las hormigas han fingido sí ha sido lo que esperábamos realmente de esta entrevista: preguntas formuladas con humor.

A partir de ese momento, El Hormiguero ha cambiado totalmente de tercio y Pablo Iglesias ha aprovechado la oportunidad de mostrarse mucho más cercano, algo de lo que ha adolecido en los últimos meses y que resultaba tan necesario si de verdad cree que es posible la remontada en las encuestas.

El secretario general de Podemos ha tocado la guitarra, cantado y reído con bromas como la de Ciudademos, la fusión que han propuesto entre Ciudadanos y Podemos. E incluso ha sido él el que ha entrado en el juego haciendo chistes sobre la conducción de Esperanza Aguirre.

Motos no se lo ha puesto nada fácil a Iglesias, pero éste ha conseguido aprovechar los momentos más distendidos para mostrar su simpatía, dejando a un lado las ideas políticas que cada uno podrá defender o no. El Hormiguero no es un programa político sino un programa al que pueden ir los políticos a hablar de política mientras se divierten; y, por una vez, Pablo Motos ha aparcado ese ideario a un lado para sentirse más periodista.