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El gran momento de la ficción española fuera de nuestras fronteras

Nuestras series viajan por todo el mundo con la marca de calidad de nuestro país, un giro de los acontecimientos que aprovechan cadenas y productoras.

'Fariña' (Atresmedia)
'Fariña' (Atresmedia)
Daniel Jabonero
@DanielGJabonero
27.10.2018 | 09:00

No hay lugar a dudas: la ficción española vive su mejor momento. El que las nuevas plataformas de consumo en streaming llegaran a nuestro país se tomó en un primer momento como la llegada de un nuevo enemigo. Sin embargo, han ayudado mucho a que las ficciones españolas se globalicen. Una vez fuera se ha visto lo que somos capaces de hacer (con poco dinero), España se ha puesto de moda.

Seguramente no leas al presidente del Gobierno felicitar a La casa de papel por su nominación al Emmy internacional. Pero esta candidatura es un escalón hacia la cima por parte de la ficción española. Mientras las audiencias de series de televisión en el consumo tradicional se desmoronan poco a poco, productoras y cadenas han sabido encontrar un nuevo mercado fuera de nuestras fronteras para expandir el negocio.

Títulos como Velvet, Gran Hotel o El tiempo entre costuras gozaron de un éxito prematuro. Este tipo de ficción tuvo mucho éxito fuera de nuestras fronteras antes de la expansión de las plataformas de pago. Por eso, cuando se instalaron en España plataformas como Netflix o HBO no fue extraño que la primera en conseguir una producción original fuese Bambú Producciones (Las chicas del cable).

Ya no es que España tenga en marcha varios proyectos de puertas para fuera, como lo nuevo de La casa de papel, la recién estrenada Élite o el futuro proyecto llamado Patria. Lo que de verdad está funcionando es la venta internacional de series que se hacen para nuestra televisión en abierto y que las plataformas corren a comprar como si no hubiese un mañana. De hecho, la mayoría de ellas están compradas bastante antes de haber sido emitidas y de conocer su eficacia.

Para hacer un pequeño repaso a lo que ha pasado en estos últimos meses: La casa de papel ha sido comprada por Netflix y se ha convertido en un evento mundial, siendo la serie de habla no inglesa más vista de la plataforma. Esta misma compañía también se ha hecho con los derechos de Vivir sin permiso, Fariña y La catedral del mar.

La casa de papel ha sido comprada por Netflix y se ha convertido en un evento mundial

Otra que ha llegado pisando fuerte es Amazon. La plataforma se hizo con los derechos de las series de Atresmedia Presunto culpable y Matadero. Tras este acuerdo, Netflix firmó un contrato estratégico con Atresmedia para ser la primera opción a la hora de comprar todas las series de televisión que produzcan y así quedárselas para su catálogo. Netflix no quiere que se le escape ningún éxito.

De hecho, Netflix ya tampoco quiere que se le escapen los productores y creadores de éxito españoles. Por eso Álex Pina, creador de La casa de papel, ha firmado un acuerdo de exclusividad con la compañía para que ya sólo haga ficciones para ellos. Un acuerdo que sólo han alcanzado nombres como Shonda Rhimes (Anatomía de Grey), Ryan Murphy (American Horror Story), Jenji Kohan (Orange is the New Black) o Jantje Friese y Baran bo Odar (Dark). 

Álex Pina, creador de La casa de papel, ha firmado un acuerdo de exclusividad con Netflix

En estos momentos no hay ninguna serie que se haya quedado sin venta internacional. Hasta Pulsaciones, que tuvo muy poco eco en nuestro país en Antena 3, ha sido vendida a Channel 4 en Reino Unido, a Netflix en Latinoamérica, a TV Azteca en México y a la árabe MBC. 

Movistar+ va por otro camino. Al ser una plataforma de pago en España, sus series no son vendidas a otras plataformas como Netflix o Amazon a nivel internacional. Por eso sus series cierran acuerdos con otras cadenas de televisión extranjeras. Por ejemplo, Gigantes ya está cerrando contratos en Alemania y Latinoamérica, La Peste ha sido vendida a BBC y La Zona fue vendida a Starz en EEUU y ZDF en Alemania.

La creatividad también se vende

Y esto sólo pasa cuando hablamos de las series de televisión vendidas en cajas, tal cual han sido producidas en España. A esto hay que sumarle el hecho de que también hay muchos interesados en hacerse con los derechos creativos para hacer su propia versión. Eva Longoria se hizo con los derechos de La embajada y Gran Hotel, que ya prepara su primera temporada en ABC. Esta cadena ya adaptó hace unos años la serie Pulseras rojas.

Además, la última adquisición ha sido la compra de Estoy vivo por parte de los creativos de CBS. La última adaptación de una serie española que vio la luz en EEUU fue Los misterios de Laura, que estuvo en antena dos temporadas en NBC.