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ANÁLISIS

El empoderamiento femenino en la televisión española

Las mujeres tienen cada vez mas fuerza en el entretenimiento y la ficción española.

Daniel Jabonero
@DanielGJabonero
20.12.2017 | 09:20

La televisión liderada y conducida por hombres está desapareciendo. Las mujeres cada vez toman una más posición privilegiada en la pequeña pantalla y su presencia ha permitido que los papeles femeninos dejan atrás a aquella ama de casa, a aquella madre sufridora o a aquella mujer en un segundo plano por detrás de los pasos de un hombre. 

Los programas de televisión ya habían empezado a avanzar en este campo. Ellas son desde hace muchos años las que mandan en las mañanas de las grandes cadenas generalistas. Ana Rosa Quintana, y antes María Teresa Campos, Susanna Griso o María Casado son las caras de la mañana. Y ya no se quedan en simples conductoras de un programa para amas de casa que hablan del mundo del corazón y sirven para entretener. 

Las presentadoras de matinales ahora son las más influyentes en el mundo político 

Las reinas de las mañanas son grandes voces de opinión. Son generadoras de contenido y representan una posición muy provilegiada respecto en la política. El programa de Ana Rosa y Espejo público son dos de los programas más influyentes de la televisión española y están conducidos por mujeres. Pero no sólo hay que fijarse en la cara que puede ver la audiencia, sino en la importancia de un equipo con gran presencia femenina en puestos directivos. 

Las mujeres cada vez toman una posición más importante respecto a programas de actualidad. Grandes voces como Mamen Mendizábal, Ana Pastor, Isabel Jiménez, Mónica Carrillo, Cristina Pardo o Carme Chaparro han conseguido que las mujeres marquen posición y que el empoderamiento femenino sea un hecho. Mujeres fuertes, con una pisada marca que han sabido mirar cara a cara a un mundo que era de hombres. 

Las mujeres han dejado de ser las mamachicho en televisión, las que sólo aparecían en la pequeña pantalla para enseñar carne. Las que eran un reclamo para los mayores en los programas de niños. Ahora, si enseñan carne, es porque ellas quieren y nadie se lo ha pedido. Que nadie le diga a Cristina Pedroche lo que se tiene o no tiene que poner. 

La ficción avanza a pasos agigantados

Más allá de la actualidad y el entretenimiento, la ficción ha dado grandes pasos en cuanto a la posición fuerte de la mujer. Papeles como el de Úrsula Corberó en La casa de papel, el liderazgo de Aura Garrido en El ministerio del tiempo, el potente casting de Vis a Vis, las grandes líneas argumentales para mujeres creadas por Bambú Producciones o el equilibrado casting de La que se avecina deja claro que la mujer se ha hecho fuerte en nuestras series de televisión. 

Las mujeres estaban en un papel muy secundario en las ficciones españolas

No hace falta echar la mirada muy atrás para ver que las mujeres estaban en un papel muy secundario en las ficciones españolas. Sus papeles casi siempre dependían de la trama generada por un hombre. Catetas, sin estudios, amas de casa o simples cuerpos esculturales sin apenas peronalidad son los papeles que le tocaba a cualquier mujer joven. Ahora, sin embargo, son ellas las que llevan la batuta en la historia, como es el caso de El accidente.

Las mujeres son grandes consumidoras de ficción y necesitaban que se contase su historia. Atresmedia y Mediaset España cuentan con mujeres, Sonia Martínez y Arantxa Écija, como jefas en el departamento de ficción. Un hecho que no es casual teniendo en cuenta los tiempos que vivimos en este área. 

La asignatura pendiente en cuanto a la posición de la mujer en televisión sigue siendo la gran cantidad de comentarios machistas que siguen surgiendo en la pequeña pantalla. Micromachismos, lo denominan algunos. Lo cierto es que son frases que recuerdan a la vieja guardia. Muchos de ellos, de hecho, surgen por mujeres.