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OPINIÓN

TeleEsperanza: Habló de putas la tacones

Daniel Jabonero
@DanielGJabonero
17.02.2016 | 05:00

Latácones de Éfeso escribió allá por el siglo IV a.C. un escrito en el que hablaba de los beneficios de la prostitución para la sociedad. Su traducción al castellano fue titulado De las putas, de ahí el dicho contemporáneo. Y Esperanza Aguirre, filósofa moderna, decidió hace algunos años qué hacer para que la sociedad fuese más feliz. Para ello, comenzó su entramado de manipulación detrás de los muros de Telemadrid.

La esperanza, que es lo último que se pierde, nos dijo un semi adiós este domingo. Entregada a la causa, Esperanza Aguirre muere matando. Y se quiso llevar a laSexta por delante. “La secta -como ella se refiere a la cadena que la ha convertido en personaje- quiere que me vaya a la tumba. Lo quieren, aunque no lo digan”, aseguró este lunes durante su segunda rueda de prensa. 

Esperanza Aguirre se atreve a hablar de televisión (y de contenidos) delante de los periodistas. A cara no le gana nadie a la política. La madrileña ha conseguido tener su propio feudo mediático durante esta última década en un edificio situado en Ciudad de la Imagen llamado Telemadrid. Periodistas convertidos en soldados, platós convertidos en fuertes y cámaras convertidas en auténticos misiles. 

Aguirre nunca ha estudiado el arte de la hipnosis, pero consiguió hacerle una lobotomía a los madrileños a través de la pequeña pantalla con contenidos que poco tenían de periodísticos. Por suerte para nuestra salud mental y por desgracia de muchos profesionales de la casa, cada vez eran menos los enganchados a aquel contenido. 

La ya ex presidenta del PP de Madrid destruyó una cadena con un gran prestigio entre los madrileños. Una cadena a la que todo el mundo acudía para informarse de lo local y a la vez buscaba el entretenimiento. Telemadrid fue la cuna de muchos presentadores que ahora triunfan nivel nacional. 

Todavía recuerdo cuando me pasaba las tardes viendo Telemadrid. Hasta Terelu Campos tenía un formato digno que se medía cara a cara con Ana Rosa Quintana. Madrid directo creó escuela entre los espacios informativos de calle. Después llegaron espacios como Mamma mía o Gente con chispa, con Jesús Vázquez al frente. Telemadrid sabía hacer televisión. 

Un tablero desde el que jugar al Monopoly para intercambiar billetes

Pero Esperanza Aguirre ganó (tras el tamayazo) por mayoría absoluta en octubre de 2003. Comenzó a partir de ese momento un plan para convertir Telemadrid en TeleEspe. Pero la jugada le salió mal y terminó convirtiéndose en Teleparchís, un chiste de lo que fue, un tablero desde el que jugar al Monopoly para intercambiar billetes. Las reglas del juego las ponía Esperanza. Las invitaciones al juego las vendía Esperanza. 

Sus insultos a laSexta vienen al pelo para lo que este martes se ha vivido en la Asamblea de Madrid. El Comité de Empresa de la autonómica ha hecho públicos los gastos que se han generado por contratas a los amiguísimos de la política. Hermann Tertsch ha llegado a embolsarse hasta un millón de euros, Sánchez Dragó acumula 2,8 millones de euros por su trabajo de 2004 a 2009 y Ernesto Sáenz de Buruaga ganaba 4.500 euros por cada programa de Madrid opina

Amigos y mamporreros. Cuando algunos la critican sus soldados han salido en su defensa. Este mismo domingo, cuando estaba a punto de dimitir, Telemadrid prefirió seguir con su informativo para conectar más tarde. Es mucho mejor la edición positiva que el directo, donde ya se sabe que todo puede pasar.