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CRÍTICA

Crítica: Frenética vuelta de 'Vis a vis'; sin concesiones y con mayor coralidad

Nawja Nimri y Maggie Civantos (Antena 3)
Juan M. Fdez
@juanmafdez
31.03.2016 | 06:00

Cuando dentro de unos años se estudie el profundo cambio que ha sufrido la ficción española durante estos últimos años, Vis a vis será sin ninguna duda uno de los ejemplos a tomar. Y lo será por muchas cosas. Por su temática, por su guión, por su ritmo, por el descubrimiento de nuevas caras, por su música, por su fotografía.

Ya sabíamos de todas estas maravillas de la ficción de Globomedia. Pero, tras visionar el primer capítulo de su segunda temporada, uno sólo puede clamar: ¡Bendita fotografía! No quisiera hacerles ningún spoiler. Pero la trama al más puro estilo road movie no hubiera sido posible sin el tono que le da Migue Amoedo. Imposible no acordarse de Thelma y Louise.

Una mayor coralidad, justificada. Es tan interesante lo que sucede fuera como dentro de prisión.
 

Ahí radica justamente lo positivo del inicio de esta temporada. Con el beneplácito de audiencia y crítica, en Antena 3 y Globomedia no han dudado en arriesgar aún más, en seguir rompiendo las reglas, en 'inspirarse', en hacer guiños u homenajes, en no dar concesiones a los audímetros. Adiós a la señora de Cuenca. Hola al señor del Alburquerque de Breaking Bad.

Y así consiguen una vuelta frenética, vibrante, sin tiempo para respirar. Es tan interesante lo que sucede fuera de prisión como dentro. Una coralidad justificada, con tramas potentes. Nada que ver con esas subtramas hasta las que ahora nos tenían acostumbrados en otras ficciones para rellenar minutos.

De hecho, tal es la capacidad adictiva de este primer capítulo que incluso aquellos que no hayan visto la primera temporada, pueden caer rendidos a las nuevas tramas. Siempre hay tiempo para un atracón de episodios de su primera temporada y más con una serie donde el ritmo siempre es frenético.

Santa Nawja Nimri

Ni qué decir de Maggie Civantos o Nawja Nimri. La primera sigue oscureciendo su personaje de forma sobresaliente. Y la segunda es una delicia en cada secuencia, en cada plano. Atentos a su nana en árabe. Digna mención merece también Ramiro Blas, un doctor Sandoval sediento de venganza, más pérfido y manipulador.

Vis a vis vuelve en plena forma, con unas líneas muy marcadas para esta segunda temporada, pero con unas tramas sin concesiones. Macarena dirá adiós a la mosquita muerta; Zulema desconfiará hasta de su propia sombra; Fabio descenderá a los infiernos; Rizos pasará de la luz a la oscuridad; Valbuena será un cruel jefe de seguridad.

Sientense y disfruten relajadamente. Saboréenla. Vis a vis no es una serie al uso. Una ficción para paladares finos.