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CRÍTICA

'Masters de la Reforma', el formato con el que Antena 3 da a lo grande en la tecla

El talent tiene los ingredientes necesarios para instalarse en su parrilla durante varias temporadas y dé pie a otras versiones.

Los jueces y Manel Fuentes. (Roberto Garver)
Los jueces y Manel Fuentes. (Roberto Garver)
Juan M. Fdez
@juanmafdez
06.05.2019 | 07:47

Desde que ya en el lejano 2011, Antena 3 consiguiera triunfar con Tu cara me suena, que después se convertiría en uno de los formatos españoles más vendidos internacionalmente, la asignatura pendiente de la cadena siempre ha sido volver a encontrar un formato con el que dar en la tecla del entretenimiento en prime time.

Durante estos años ha habido muchos intentos como A bailar!, Top Dance o Splash! Famosos al agua. Sin embargo, no ha sido hasta la llegada de un formato ya contrastado en otra cadena, La Voz, cuando Antena 3 ha vuelto a brillar en entretenimiento.

Masters de la Reforma es un formato en el que cualquiera se siente identificado

Sin embargo, aún le quedaba encontrar por sí sola un formato que le hiciera triunfar en prime time. Y ese momento por fin ha llegado de la mano de Shine Iberia y Masters de la reforma, el nuevo talent show que estrena esta noche a partir de las 22:45 horas.

Y es que, tras el incontestable éxito de MasterChef, cadena y productora han sabido encontrar una temática perfecta a la que trasladar los ingredientes que hacen que el talent de cocina lleve ya más de quince ediciones en la televisión pública. ¿Quién no ha tenido que afrontar una reforma en su casa o se enfrenta a diario a la decoración de su hogar?

Y así, a partir de algo tan cotidiano, al contrario de lo que ocurre por ejemplo en Maestros de la costura, donde muchos espectadores se sienten algo alejados de ese mundo, Antena 3 y Shine Iberia han hallado un formato para toda la familia y en el que es fácil sentirse identificado con cada situación a la que se enfrentan los concursantes.

Lo hace, además, a lo grande, sin escatimar en gastos o ambición. Tras años sufriendo como espectadores de platós y programas low cost, Antena 3 ha decidido tirar la casa por la ventana. Y así, desde los primeros minutos de programa, en el que nos muestran su enorme plató o el viaje a la primera prueba en exteriores, nos damos cuenta de que estamos ante algo mayúsculo.

Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo?

La estructura del programa, obviamente, es muy similar a la del programa culinario, con una prueba individual, una grupal y una de expulsión en cada entrega, con un presentador y tres miembros del jurado que se muestran impasibles ante los aprendices.

El primer gran acierto del formato es sin ninguna duda su duración. Acostumbrados a los 140 minutos de MasterChef o los 130 de Maestros de la costura, los aún largos 120 minutos de Masters de la Reforma se hacen más llevaderos y dotan de un mayor ritmo a la mayor parte del programa.

Es un gran acierto que se concurse por parejas y no de forma individual

¿Y cómo se consigue? En este primer programa ‘se va al lío’ desde el principio, explicando la conocida mecánica del concurso, presentado a los jueces y sin ninguna prueba de casting ya que las parejas ya han sido seleccionadas previamente.

A partir de aquí, al menos en el primer programa, se dedica menos tiempo a la prueba individual -donde se aprovecha para ir presentando a las parejas en función de las situaciones que ocurren- para ir directamente a la prueba por equipos. Una decisión que, sin embargo, habría que corregir para futuros programas ya que donde más gana el formato, tanto en ritmo como en interés, es en las discusiones entre parejas. Discusiones en las que cualquier espectador se va a sentir plenamente identificado.

De hecho, donde el formato pierde ritmo es en la prueba de exteriores. Teniendo en cuenta que los concursantes tienen tres días para realizar su trabajo y que aún no han tenido tiempo para enemistarse, la tensión ya no es tanta como en las pruebas de parejas. Habrá que esperar, no obstante, cómo evolucionan las relaciones entre concursantes para ver si hay que limar este parte del programa.

Un gran casting

El formato vuelve a ganar velocidad en la prueba de expulsión. Allí, de nuevo bajo el yugo del reloj, vuelven los nervios, la tensión y los conflictos entre parejas. Unas parejas que son un auténtico diamante en bruto y que llevan a entender por qué desde la productora se ha dicho que estamos ante uno de los mejores castings que ha hecho. Ojo a José e Iratxe o Álex y Naomi.

En cuanto al presentador y los jueces, también son un acierto. Manel Fuentes está sobresaliente, mientras que en los jueces se nota que Pepe Leal es el que más experiencia tenía delante de las cámaras. No obstante, se empiezan a ver muestras  de que Carolina Castedo y Tomás Alía pueden dar grandes momentos.

Lo dicho, Antena 3 tiene entre manos un gran formato para que se instale en su parrilla durante varias temporadas y traiga consigo una versión para niños o una celebrity. ¡Qué maravilla sería ver a ciertos famosos con un mono de obra! ¡Y por parejas! Ahora sólo falta que el público le de su confianza. De momento, la merece.