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ANÁLISIS

¿Cuán objetivo es el documental de Michael Jackson? ¿Cuánto manipula?

La emisión de 'Leaving Neverland' ha hecho que algunas emisoras de radio retiren la música del cantante.

Imagen de 'Leaving Neverland'.
Imagen de 'Leaving Neverland'.
Juan M. Fdez
@juanmafdez
12.03.2019 | 13:07

La emisión del documental Leaving Neverland, en el que James Safechuck y Wade Robson narran los presuntos abusos sexuales a los que fueron sometidos por Michael Jackson cuando tenían diez y siete años a principios de la década de los 90, ha generado una fuerte polémica.

Algunas emisoras de radio han dejado de poner música del cantante, mientras que FOX ha decidido retirar el capítulo de Los Simpsons en el que Jackson participó poniendo voz al personaje de Leon Kmopowsky y cediendo la canción ‘Feliz cumpleaños Lisa’.

Sin entrar a juzgar la verosimilitud de los hechos relatados en este documental de más de cuatro horas, en lo que se refiere a su análisis televisivo, ¿cuán objetivo es televisivamente hablando? ¿cuánto intenta manipular al espectador?

En las primeras tres horas el documental ya te ha creado una opinión que poco o nada cambiará

En este sentido, Leaving Neverland es un gran ejercicio de manipulación del espectador respecto a los hechos narrados, a priori muy verosímiles según los testimonios de las dos víctimas. Pero, entonces, ¿por qué hablamos de manipulación?

Después de más de tres horas de documental, con alguna que otra técnica impecable para fortalecer el relato, Leaving Neverland ya te ha creado una opinión sobre Michael Jackson que poco o nada cambiará hacia el final del mismo cuando las dos víctimas reconozcan que, después de años mintiendo, ahora ha llegado el momento de contar la verdad una vez muerto el cantante.

Durante este tiempo, como decimos, para acrecentar aún más el sentimiento de aversión e ira hacia el cantante, siempre que las dos víctimas hablan de sus abusos, el documental intercala de forma constante cómo eran de pequeños con fotografías de ellos en solitario o abrazados por Michael para que te hagas la idea de lo que sucedía.

Son testimonios en los que no se escatiman en detalles de cómo se producían estos abusos -Wade explica por ejemplo cómo hacían sexo oral- y que hacen al espectador revolverse en la silla de rabia y dolor. Testimonios que así presentados parecen muy verosímiles y que te hacen preguntarte: ¿Cómo nadie podía ver mal que Jackson fuera acompañado de un niño en solitario? ¿Cómo esos padres permitían que sus hijos durmieran en la cama con un adulto de treinta años?

Detalles sobre las víctimas

El fallo de Leaving Neverland es que, para ser un documental completamente objetivo y dado que Jackson ya está muerto, éste tendría que haber contado con testimonios de sus abogados o al menos haber intentado hablar con otras víctimas de Jackson.

Pero, además, aunque explica que las denuncias de James y Wade llegaron una vez que había muerto el cantante por el hecho de que ser padres les había abierto la mente, el documental obvia algunos detalles sobre cómo han actuado estas dos víctimas en los últimos años.

En este sentido, Santi Kapowski ha querido relatar a través de un hilo en Twitter estos aspectos desconocidos de las dos víctimas, como que en 2009, ya con 27 años, Wade participó en un homenaje a Jackson en los MTV llevando los guantes de Bad o que en 2011 pidió trabajo al show ONE de Michael Jackson del Circo del Sol y no le dieron el trabajo.

También cuenta que aquel año, dos años antes de poner la demanda a Jackson, Robson vendió toda su colección de Jackson en una casa de subastas y que durante este tiempo escribió un libro en el que contaba otra versión distinta de los abusos sufridos.