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ANÁLISIS

Que el Gobierno no se olvide de la tele cuando más auxilio requiere

Veintisiete producciones y otros tantos formatos de entretenimiento han detenido sus rodajes y han dejado en el aire miles de puestos de trabajo

El rodaje de la segunda temporada de Señoras del (h)AMPA está paralizado (Telecinco)
El rodaje de la segunda temporada de Señoras del (h)AMPA está paralizado (Telecinco)
C. Abel
@Crissabel
21.03.2020 | 08:24

Se avecinan tiempos inciertos para la televisión y no solo en la industria nacional. Estamos ante un escenario de inestabilidad global en el sector, un contratiempo surgido justo en la segunda era dorada de la pequeña pantalla.

Gracias a la impronta del streaming, la producción y consumo de ficción y entretenimiento se había situado por delante de la del celuloide. El coronavirus ha paralizado todo, tanto aquí como en el resto del planeta.

En Estados Unidos, dos docenas de pilotos de la próxima temporada están totalmente estancados y las primeras víctimas son los empleados de primera línea

Los primeros en echar el cierre fueron los Hengdian World Studios, conocido como Chinawood, el mayor centro de producción del mundo. En enero, se detuvieron los rodajes de tres películas y 10 series.

Las pérdidas económicas son incalculables porque no solo se ven alteradas las producciones en curso, también supone la pérdida de miles de puestos de trabajo de los habitantes de las aldeas anexas, que trabajan en distintos servicios, incluidos los extras, y los empleados de los parques temáticos y de atracciones que rodean el complejo. 

La segunda gran industria en verse afectada fue la estadounidense. Pese a no alcanzar las cifras de contagio de Asia o Europa, Hollywood ha frenado en seco. Cientos de producciones televisivas y películas han sido canceladas temporalmente, una conyuntura que, además, obliga a aplazar los estrenos previstos para esta temporada.

La cuarta temporada de Riverdale se detuvo después de que un miembro del equipo estuviera en contacto con una persona que dio positivo por COVID-19, y a esta ficción le siguieron Survivor, Falcon and the Winter Soldier y The Amazing Race. Asimismo, se sumaron recientemente el emblemático Saturday Night Live, pospuesto tres semanas, y las series The Witcher, Anatomía de Grey y la adaptación de El señor de los anillos, solo tres ejemplos de una larga lista que no para de sumar títulos.

Los analistas al otro lado del charco se muestran muy pesimistas y aseguran que el impacto se extenderá más allá de 2020. Solo las compañías más potentes podrán soportar el envite, las pequeñas, que con mucho esfuerzo se había ganado su cuota de mercado, tienen ante sí un porvenir desconocido. En la actualidad, dos docenas de pilotos de la próxima temporada están totalmente estancados y las primeras víctimas son los empleados de primera línea.

La tercera gran industria, Bollywood, también ha echado del cierre sine die. Tras una reunión de urgencia el pasado fin de semana, la Asociación de Productores de Cine del país confirmó la suspensión de todas las filmaciones de la gran pantalla, televisión, publicidad y series web entre el 19 y el 31 de marzo.

Líderes sindicales británicos solicitan apoyo gubernamental 

En Reino Unidos, los líderes sindicales y abogados han pedido al gobierno de Boris Johnson un mayor apoyo a la industria independiente del cine y la televisión, los más vulnerables de una crisis que podría diezmar el sector de la producción de alargarse en el tiempo. Este gremio se encuentra entre los más robustos del país y el mayor contribuyente al suministro global de servicios audiovisuales de la Unión Europea.

El British Film Institute (BFI) aseguró que la industria cinematográfica y de televisión británica generó en 2016 una marca histórica de inversión de 9.000 millones de euros gracias, en buena medida, a las desgravaciones fiscales del Gobierno, y un total de 137.000 empleos.

Sin embargo, el panorama planteado por el COVID-19 resulta desesperanzador, sobre todo cuando estudios como Disney cancele rodajes como el de The Little Mermaid, previsto para este mes en Londres. Philippa Childs, directora de Bectu, que representa a 40.000 trabajadores contratados y autónomos de los medios del entretenimiento, trasladó a Variety su enorme preocupación por la situación de aquellos trabajadores que se vean afectados por el virus y, también, por los que perderán sus puestos de trabajo. “En esas circunstancias, no existe una red de seguros para los trabajadores independientes o un sistema de beneficios en el caso de que los empleados enfermen”, destacó Childs.

Preocupación en España

Inquietudes que comparten sus colegas en España. Fuentes del Sindicato de Técnicos Audiovisuales y Cinematográficos del Estado Español (TACEE) se muestran intranquilos con el drástico cambio de escenario. Por ese motivo, el día 17 de abril compartieron en su web y en redes sociales una guía que responde a distintos interrogantes que se plantean ante esta excepcionalidad como el teletrabajo, la aplicación de un ERTE o la obligación de acudir al puesto de trabajo durante el estado de alarma.

De los 35 rodajes activos en España, 27 se encuentran en stand by. Entre ellos series diarias de enorme tirón como Acacias 38, Amar es para siempre y Servir y proteger. Solo continuaban con el plan de producción la segunda temporada de Hierro (Portocarbo/Movistar+) y tres películas (Amor de madre, La estrella azul y La hija de la loma). Ficciones como Sky Rojo y Élite (Netflix), La que se avecina y Las señoras del (H)AMPA 2 (Telecinco) y la segunda tanda de Monteperdido (DLO Producciones) están paralizadas transitoriamente.

A todos habría que agregar espacios de entretenimiento como La voz senior, The Masked Singer, First Dates, Volverte a ver y programas en directo como El hormiguero, A partir de hoy, Corazón, El intermedio, Zapeando, Operación Triunfo y todos los concursos diarios, entre otros.

Con la industria audiovisual parada y la cultura totalmente detenida son muchas las voces que piden gestos urgentes y ayudas por parte del Ministerio de Cultura para superar un bache

Cientos de puestos de trabajo perdidos a la espera de la evolución de la pandemia que, a día de hoy, tiene visos alargarse en el tiempo. Con la industria audiovisual parada y la cultura totalmente detenida son muchas las voces que piden gestos urgentes y ayudas por parte del Ministerio de Cultura para superar un bache cuyas pérdidas son incontables y que, al igual que en el resto del mundo, se prolongará durante meses. 

"La caída de la publicidad en televisión supera el 45% desde la declaración del Estado de Alarma. Con un crecimiento histórico del consumo del 40%, las televisiones en abierto agrupadas en UTECA reiteran su compromiso con la información de servicio público, pero piden medidas que les permitan continuar e intensificar las labores informativas, de entretenimiento y compañía en esta situación excepcional", piden desde UTECA, la patronal de las televisiones.

Entre las medidas solicitadas, e encuentran la realización de campañas publicitarias por parte de los gobiernos central y autonómico y de las instituciones públicas, bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social y ayudas para subvencionar parte del coste que supone llevar la cobertura de la señal de la TDT a toda la población española.

En cuanto a la financiación de otros sectores a los que obliga la legislación actual, también solicitan la exención durante los dos próximos trimestres de la aportación a la financiación de RTVE, junto a la exención también del 50% de la financiación anticipada de obra europea para cine y series, ante la paralización de la producción y el cierre de las salas de exhibición.

No hay precedentes de una tesitura similar en la historia, a la crisis sanitaria le sucederá la económica, a la que nadie será ajeno y es obligación de los responsables políticos preservar aquellos sectores que reportan prestigio, marca y grandes beneficios al estado. No hay que olvidar el hecho de que Netflix eligiera Madrid (Ciudad de la Tele de Tres Cantos) como el centro de producción europeo. Es momento de que los mandatarios estén a la altura y no se olviden del entretenimiento cuando más auxilio requiere.