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¿Máscaras de Picasso? ¿Otros apodos? Así pudo ser 'La Casa de Papel'

En los primeros guiones no existía Nairobi y querían eliminar a Berlín de la trama

'La Casa de Papel' (Netflix)
'La Casa de Papel' (Netflix)
Redacción
@Bluper
03.04.2020 | 18:21

Para los seguidores de La Casa de Papel sería impensable hacer cambios a lo que caracteriza a la serie: ninguno uerría escuchar una voz como narradora que no fuese la de Tokio, ni que usasen máscaras que no fuesen las de Dalí o, que en vez de nombres de ciudades, eligiesen otra forma de identificarse entre ellos. Por no hablar de qué sería la ficción sin personajes tan característicos como Nairobi y Berlín, que, aunque a veces odiosos, hacen de la serie lo que es.

Para celebrar el estreno mundial de la cuarta temporada de la ficción en Netflix, este viernes 3 de abril, los creadores de la serie: Álex Pina, Esther Martínez Lobato, Jesús Colmenar y Migue Amoedo, han compartido curiosidades y las primeras decisiones que tomaron durante la creación, de la que informó en exclusiva BLUPER, y en los guiones iniciales. Unos cambios que podrían haber hecho de La Casa de Papel una serie muy diferente, al prescindir de aspectos que ahora han sido la clave de su éxito internacional.

Tokio no fue la primera elegida para narrar la historia

La historia de La Casa de Papel está narrada en primera persona con la voz en off de Tokio. Lo que los seguidores no saben es que en un principio el personaje de Úrsula Corberó no iba a encargarse de dar voz a cada episodio. Antes de ella, los creadores de la serie tenían otros dos miembros de la banda en mente.

En un principio, el elegido fue El Profesor, algo que no les terminó de convencer. "Nos resultaba un tanto egocéntrico que él hablase de su plan como un plan perfecto. Queríamos que fuera un perdedor, un poco sociópata, y si contaba él el plan en primera persona era contradictorio con su propia personalidad", explica Álex Pina, el creador de la serie. Por no hablar de que este personaje podría haber sido Javier Gutiérrez y no Álvaro Morte.

Como segunda opción, probaron con la voz de Moscú, ya que podría aportar un visión más cercana y sencilla del atraco, pero tampoco convenció. Además, el personaje de Paco Tous desaparece a partir de la segunda entrega por lo que no tendría sentido que explicase también el atraco del Banco de España.

Finalmente, se decantaron por Tokio con la intención de aportar una visión más femenina y sentimental a un término muy masculino como es el del “atraco perfecto”: "Sentíamos que la serie tenía que estar contrapesada en términos femeninos. Queríamos que fuera muy emocional", aclara Pina.

Pidieron eliminar a Berlín de la historia

Una de las claves del éxito de La Casa de Papel es la fascinación que sus seguidores sienten por sus característicos personajes. El favorito y más odiado, a partes iguales, es Berlín. Su cuestionable moralidad y su personalidad sarcástica es lo que hace que su malicia resulte atractiva. A pesar de ello, los creadores estuvieron a punto de prescindir de su participación, ya que algunos directivos pidieron que lo eliminaran de los primeros guiones.

"Estuvimos valorando quitar esta figura", cuenta Esther Martínez Lobato, que reconoce que su participación pudo no gustar en un principio a parte del equipo debido a que "la clave en la que está escrita el personaje era muy hiriente". Finalmente consiguieron mantener a Berlín en la trama: "Luchamos para que se quedara y parece que ha sido un acierto", reconoce.

Nairobi no existía en los primeros guiones

Con Nairobi pasó lo contrario. El personaje de Alba Flores se incorporó después. "La primera vez que leí el guion de los dos primeros capítulos, Nairobi no existía. No era un personaje de la serie", desvela Flores.

Parece que el personaje de Nairobi se construyó gracias y en torno a la actriz, debido a que Álex Pina la llamó para unirse al reparto tras trabajar con ella en Vis a Vis. Hasta que no aceptó su intervención en la ficción, no se construyó su personaje: "Quería que estuviera yo, pero el personaje no estaba escrito", cuenta.

Una decisión que los fans agradecen ya que Nairobi es uno de los personajes mas queridos de la serie, debido a su presentación como una fuerte figura femenina y al buen rollo y sentimentalismo que aporta a la trama.

Enrique Arce no iba a interpretar a Arturito

Además del resto de la banda, los personajes de El Coronel Prieto y Arturito ya estaban construidos y asentados en la historia. Enrique Arce hizo el casting para ambos papeles. El actor cuenta que, aunque se presentó para interpretar a uno de los dos personajes, sentía preferencia por ponerse en la piel de El Coronel.

Finalmente fue Juan Fernández el elegido para hacer este papel, mientras que Arce fue seleccionado para llevar a la pequeña pantalla el personaje del jefe de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. "Cuando me llamó mi representante y me dijo que me habían dado a Arturo, estuve a punto de decir que no. No me gustaba mucho", confiesa el actor.

Otra decisión de los más acertada por parte del equipo ya que la interpretación de Enrique Arce como Arturito es impecable, tanto que ha conseguido despertar en los espectadores verdadero odio y rabia hacia su personaje, por lo que ha cumplido con el objetivo de la ficción.

Máscaras de Picasso o de El Quijote

Además del reparto, lo que ha convertido a La Casa de Papel en todo un fenómeno mundial es su símbolo: la máscara de Salvador Dalí que usan los atracadores para ocultarse.

Según cuenta Migue Amedo, director de fotografía de la serie, además de la careta de Dalí se estuvieron barajaron otras opciones, sin alejarse de personajes importantes en la historia de España. "Estuvimos barajando la posibilidad de que fueran otros personajes como Pablo Picasso, que fuera una máscara cubista, o El Quijote, que representaba muchos valores muy españoles y también esa locura y empuje hacia lo imposible que tenían algunos personajes", desvela.

Nombres de ciudades

En los primeros guiones pensaron en otros nombres en clave para los protagonistas. Así lo cuenta Jesús Colmenar, director y productor ejecutivo, mientras muestra el Look & Feel con las referencias de La Casa de Papel.

En este documento Colmenar muestra cómo los miembros de la banda se reconocían con nombres totalmente diferentes. Antes de decantarse por los nombres de ciudades, Denver, Berlín, Moscú, Río y Tokio, eran identificados con apodos como El Liti, El Dandi, Agustín, El niño y Silene.