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REPORTAJE

Cómo el mensaje ecologista de ‘Verano Azul’ está más vigente que nunca

Antes del ‘trashtag challenge’ la pandilla de Nerja ya recogía basuras de las playas

Mike Medianoche
@mikemedianoche
03.08.2019 | 08:00

Con la llegada de agosto y las vacaciones una de las series de televisión que automáticamente llega a la cabeza de muchos es Verano Azul, la serie de Antonio Mercero estrenada en 1981 que nos cuenta cómo un grupo de chavales se conoce en las playas de Nerja y cómo formarán una peculiar pandilla en la que también habrá cabida para un viejo marinero y una joven pintora viuda.

Una serie que nunca pierde actualidad, ya sea porque sus actores se reencuentran, porque se vuelve a editar en formato doméstico (la última, por primera vez en una edición restaurada desde el negativo original), porque las principales plataformas de contenido la añaden a su catálogo, o porque RTVE vuelve a programarla, como lleva haciendo desde el pasado día 1 en la sobremesa de La 2.

Verano Azul y sus 19 capítulos están escritos con letras de oro en la historia de la televisión nacional, y de hecho, su mensaje sigue muy vigente. Allí se trataron temas como los modelos de familia no convencionales (con el capítulo de Eva, en que una chica hippy que cuenta a los chicos que será madre soltera), la soledad de las personas mayores, el problema de los desahucios… ¡Hasta recientemente hemos visto en los medios la historia de unas espeleólogas que han quedado atrapadas en una cueva de Asturias, tal como le ocurría a Pancho (José Luis Fernández) en el episodio La cueva del Gato Verde!

Antonio Mercero inventó el ‘trashtag challenge’

Sin embargo, sobre todo, en el presente 2019 destaca la campaña que se está llevando a nivel mundial llamada trashtag challenge, que consiste en dejar limpio de residuos plásticos y de todo tipo playas y otros pasajes naturales (con la correspondiente foto en las redes sociales en las que se muestra el trabajo hecho).

Los chicos ya limpiaban la playa de Nerja en 1981, pero sin postureo

La idea comenzó a popularizarse el pasado mes de marzo, pero si tiramos del archivo de Radio Televisión Española podremos comprobar que los chicos de Verano Azul hacían eso, solo que en aquella época no había teléfonos móviles ni postureo ecologista.

En concreto, esto sucedía en el segundo episodio de la ficción de Mercero, ‘No matéis mi planeta, por favor’, emitido este viernes, y que tenía una pegadiza cancioncilla interpretada por la pintora Julia (María Garralón). Tito y Piraña (Miguel Joven y Miguel Ángel Valero) descubrían al principio de la entrega varios peces muertos y acudían a decírselo a Chanquete (Antonio Ferrandis), que les explica que es consecuencia de unos residuos químicos.

Los chicos se deciden entonces a cambiar el mundo y acuden a las autoridades a poner una queja, y a la vez, crean un comando para limpiar las playas bajo en nombre ‘Operación Planeta Limpio’. Ataviados con bolsas y palos veíamos a los jóvenes recoger cartones del suelo, papeles, y hasta trozos de sandía de la orilla del mar, mientras difundían su mensaje con un cartel que portaba Piraña, que rezaba "la playa es de todos, no la manchéis".

Regañados por limpiar la playa de manera altruista

El episodio tiene uno de los momentos más oníricos de la ficción, y que aparece al principio, con un filtro que nos deja claro que eso es un sueño. En él, Julia acude corriendo a la playa y lanza una botella al mar, y entonces aparece Chanquete encarnando a Neptuno. “Le parece decente lo que hace” dice el anciano, que se queja de que casi le parten la cabeza. “Solo es una botella, con un mensaje dentro” se excusa Julia.

Piraña salió corriendo para que su madre no le pegase por recoger papeles

Ustedes manchan el mar con vidrio y papelitos, porquería, nada más que porquería. ¿Es que no tengo bastante con la faena de los petroleros? Cada uno contamina con lo que puede” se queja el pescador.

Cabe destacar cómo entonces la preocupación actual por los residuos plásticos no existía, y que Julia llevaba una botella de refresco de vidrio, ya que entonces estos envases eran retornables en los supermercados. Igualmente, es llamativo cómo algunos padres regañan a sus hijos por dejar la playa limpia: Piraña hasta tiene que salir corriendo para que su madre no le pegue.