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REPORTAJE

Las aportaciones de ‘Callejeros’ a la cultura popular

‘Paquita Salas’ ha recreado a las famosas vecinas de Valencia en una promoción

Mike Medianoche
@mikemedianoche
13.06.2019 | 14:20

El 29 de junio de 2007, Callejeros emitía un reportaje sobre conflictos vecinales. El programa de reporteros de Cuatro nos presentaba a Isabel, una mujer de Valencia que tenía problemas con su vecina de al lado, Vicenta.

Isabel explicaba cómo era de complicado su día a día, pues tenía que subir y bajar en el ascensor cubierta por bolsas de plástico y chubasqueros por miedo a que le lanzasen “orines y productos químicos”. Y enseñó al reportero las imágenes de un detective en la que se ve a su vecina escribiéndole “putón” sobre el portero electrónico, o las de una cámara de seguridad en la que se escucha a Vicenta insultarla.

“Está diciendo puta, puta, está diciendo” explica a cámara Isabel, con el vídeo de fondo. “¿El qué?” pregunta el reportero, fingiendo no haber comprendido. “Está diciendo puta, puta, puta, a mí, sin ser nada de eso yo”, insistía la mujer.

Esas imágenes fueron de las primeras en llegar YouTube hace años, y se convirtieron en un auténtico fenómeno viral; tanta popularidad tuvieron que las Nancys Rubias, el grupo de Mario Vaquerizo, le dedicó la canción ‘¡Pero bueno!’ (frase que exclama Vicenta al ver a su vecina cubierta por bolsas), y que incluía algunas de las mejores frases (“no me llame usted putón sin ser nada de eso yo”).

Ahora, Paquita Salas ha querido rendir un homenaje a esas vecinas (que también aparecieron en Espejo Público) mostrando a Brays Efe cubierto de bolsas para evitar que le echen orines, y afirmando, igual que lo hacía Isabel, que los ángeles le hablan y le protegen.

Esto es solo un ejemplo más de cómo Callejeros fue más que un programa al uso, pues aportó a la cultura popular grandes momentos como este de las vecinas y otros tantos más.

Del ‘arcarde dame una caza’ a las hermanas del Baptisterio

Y es que las personas (a veces convertidas en personajes) que veíamos en Callejeros eran fascinantes; contaban sus historias reales, pero tenían un punto de astracanada que hacía que no pudieras dejar de verlos.

Algunos casos se hicieron muy populares, como el de Ana, que apareció en una entrega sobre ‘Casas de chapa’ y que protestaba por las condiciones de su vivienda en la barriada de Santo Domingo en Tarifa. “Arcarde, dame una caza” llegó a pedir la mujer entre lágrimas.

Tampoco podemos olvidarnos de Encarnita y Josefina (que ya tuvieron su momento de gloria en Crónicas Marcianas), dos hermanas encargadas de cuidar un “baptisterio romano paleocristiano del siglo primero”, el cual fue descubierto por su abuelo, “que estaba arando con los mulos” cuando se topó “con una piedra, romana” para más señas. El vídeo fue subido al canal de Mediaset hace 11 meses y va camino del medio millón de reproducciones (las vecinas de Valencia, en un año, ronda las 860.000).

Las hermanas del Baptisterio han generado memes de todo tipo, y hasta un remix en el que se escucha con música discotequera ese cántico de “te vengo a decir, te vengo a decir oh mi salvador, que te amo yo a ti, que te amo yo a ti con el corazón”.

La lista podría seguir con la señora del Cabanyal a la que le gusta el color azul para los ojos porque es rubita (“Me gusta maquillarme para verme bonita”), la chica a la que pillaron en un control de alcoholemia con una sustancia blanca colgándole del pelo, o algunas celebridades.

Y es que en Callejeros, a veces, también hemos visto entregas centradas en famosos de más o menos prestigio, desde Camela a Loly Álvarez, pasando por Aramís Fuster, que aprovechó la visita de las cámaras del programa para explicar que había fundado su propia religión, la Aramlogía, y que ella es “la máxima autoridad mundial en materia de ocultismo”. Si ella lo dice.